jueves, 11 de octubre de 2007

Ladrona de lo que parece no existir


Una vez él me dijo que no tenía secretos.

- Todo el mundo tiene secretos. - pensé.

[Pueden ser pequeños y triviales -pecadillos de juventud como fumar a escondidas o escribirse cartas de amor a uno mismo- o enormes, vertiginosos, tan inconfesables que morderán la tumba y serán pasto del alzhéimer más devastador.]

- No. Yo no tengo ninguno de esos secretos.

Y entonces.

Por eso decidí coleccionarlos. Zambullirme en el mundo y preguntar sin preguntar, allanar la morada de otras conciencias. Prostituir la opinión y enhebrar la confianza a fin de rellenar un álbum con nombres y acciones secretas. Ése sería mi regalo, una colección de secretos ajenos para el hombre más transparente de la tierra.

Los buscaría y los fabricaría a fin de que él pudiera erigirse soberano de aquello que nadie -o casi nadie- conoce, de aquello que, en efecto, parece no existir.

La Niña de los Lugares


[El otro día, por sorpresa, cuando pedí un cortado en el bar de al lado del río, me presentaron esta amorosa taza. Sonreí y me puse a escribir lo siguiente:]

Hay luz en los parques,
quiero ir contigo.
¿Hacia dónde?

La Niña de los Lugares
tiene un secreto dulce y lento.

La Niña de los Lugares

encumbra los grilletes de sus manos
y funda un océano nuevo.

lunes, 8 de octubre de 2007

Un pequeño bohemio



A veces sucede.

Vivimos tan profundamente que no nos damos cuenta de que estamos viviendo. Por eso las palabras deben esperar, porque la vida lo quiere todo para ella sola. El instinto se adelanta a la conciencia.

¡Ja! Para no ponerme pesada, os remito al blog de Sàgar, que por sugerencia del susodicho se llama
¡Gugu Tata!

domingo, 7 de octubre de 2007

El techo del mundo


Después del nacimiento y de la muerte el mundo calla para meditar un nombre con el que despedir lo viejo y saludar lo nuevo. (Es ese interludio en el que se esconde el sol y todo duerme, ese paréntesis necesario para componer la música del próximo viaje.)



Las piedras afilan sus bordes rodando por el río. El guijarro pulido es similar al alma que desprende sus aristas.


[He soñado con el verso perfecto,
pero no he osado -maldita pereza- imprimir sus miembros porque la noche con sueño es tan golosa...]


[Fotografías de una tarde en el techo de mi casa]

sábado, 29 de septiembre de 2007

Apatía

No, no tiene nada que ver con la depresión postparto. Porque siempre es bueno promocionar las creaciones de los colegas. He aquí una alegoría del estado vegetativo. Deep inside, ja. Un corto que sienta como un tiro. Da miedo ver lo fácil que puede ser convertirse en una lechuga.

(Si os cae bien el duendecillo malvado, puedo presentároslo sin pagar entrada, es amigo mío desde la más tierna adolescencia vandálica. La primera vez que vino a mi casa, incendió varias cosas y mi padre tuvo que vociferarle.)

Vale, ved el vídeo.


viernes, 24 de agosto de 2007

El amanecer patológico




[ Fotos de Madame H]



O douleur, ô douleur, le Temps mange la vie,
Et l’obscur Ennemi qui nous ronge le coeur
Du sang que nous perdons croît et se fortifie!


CHARLES BAUDELAIRE, L’ennemi

[Escrito ante un amanecer que no rechista al mostrar su vello púbico luminoso
y el cuajante aperitivo de un chocolate con churros en el estómago
y varios molinillos de viento girando en las palabras
de los supervivientes amigos, que son ONGs ambulantes
- porque soportan los malos modales -

Escrito a raíz de un optimismo desconcertante y desgarrado
que después del arrebato de la sangre
grita en el tiovivo de la conciencia como un periquito verde...

Dedicado al pecado original, a la duda y al perro de la excentricidad
Dedicado a los enteógenos ingeridos en solitario
Dedicado a ese templo en ruinas en el que oran los Agnósticos

Pero Mi voz, sólo ella, es para los ciegos diábeticos tozudos
que, desatendiendo las súplicas de sus mujeres,
siguen comiendo galletas a escondidas. ]









Idiótesis

[prótasis]

Si OFELIA no se hubiese ahogado en el Sena
o viviera en la era del prozac, el instinto maternal y el avefenixmo;
si Ofelia hubiese conocido los tres consejos de San Agustín
que son (dos puntos): morir...miento
llorar a lágrima viva cuando a uno le entra sueño
tomar un baño tibio con agua limpia y esencia de Lang Lang
y pasear sobre un
locus amoenus...

Si Ofelia hubiese desesperado no en un día lluvioso
e impar, cuarto menguante, [como éste]
sino mientras brilla tibiamente el sol con una sonrisa irresistible de mafioso
o hubiese visto, con el rabillo del ojo, a los pájaros guiñando el torso
oh les nuages...les nuages qui passent, la-bàs, les merveilleux nuages!
Si Ofelia leyera en el reverso del paisaje
si a Ofelia le hubieran regalado un sombrero de copa
si a Ofelia la abrazase un saltimbanqui conmovido por su estúpida locura:

[apódosis]

quizá escribiría esto:








Canto I
Una vez la vi. Hoy, hoy mismo.
Tenía el pelo más fino, y más corto,
pero se le parecía,
se parecía a la PUTA que una vez

tú y yo, HAMLET,
amamos campestralmente al unísono:

(Narcisos entintados)

Esa chalada ciega de senos ligeramente bizcos,

con una coliflor por trasero,
que escupía auroras boreales
y olía a almizcle, mazapán o eucalipto.

El mundo, por aquel entonces,
era una enorme piruleta
entrelazada por lenguas de mariposas:


¡corazones, estrellitas, pajaritos!

DESPOTISMO ILUSTRADO DE LO CURSI

había por todas partes;






Canto II


- Ya han pasado veinte años- dijo ella. –
Y mi coño ya no funciona.

Qué fea me ha puesto la belleza.
Qué rápido crece la hiedra en el pecho.
¿Se derrama algo en el útero del ojo?
¿Cabalga la lepisma distraída
por un Rumbo a peor de Samuel Beckett?

Desenamorémonos,
o desenamórame, que tú ya estás
limpio.

Te he visto silbando, por casualidad.
Vestías
fulminante como un telescopio


Cabalgabas
sobre el lomo de una corbata tiesa como una
(piiiiip)

yo ahora habito en la madriguera
de un borracho
nacido de los números

CON TANTO π EN LOS DESPOJOS

mis tareas son símiles/ disímiles:
preparo bocadillos a mendigos,
SUEÑOS REBOZADOS EN CAJEROS AUTOMÁTICOS

mi meta es desangrarme en manos de un estrangulador apuesto
mi meta es el SENA, el BESÓS, o tu CARA CERCA

y ALGUIEN, de vez en cuando,
si estoy simpática y no odiosa,
me invita a cafés con leche y me presta su paraguas
en días lluviosos como éste;




Canto III

EJEM!

mientras tanto
el viso de las gabardinas me entretiene
la legaña ajena, la cola del pan, el tiempo del peldaño,
me entretienen
las voces, los deberes, los caminos repes/ tenguis
me entre-tienen

mas AÚN sigo persiguiendo al Edu
por los callejones del Arrabal
sigo su rastro mulato de pared leprosa,
su aliento de colores en la inmundicia gris paloma.

(la farola, la bombilla, el estribo de un calcetín
me entretienen);




Canto IV
Desde que te fuiste/ fui
he conocido a un saxofón entraña,
he conversado por primera vez en esperanto
y, quizá, si no me odiase,
diría que he calzado una máscara dorada,
que he vestido un elegante verso fino de seda.
Mi voz como un combate de esgrima;



Canto V
llorar raso, al nivel del mar

¿Existen bulas para llegar a TU cielo?
Soborno cariado, el mío.

Aún.

Construyo aviones de papel alumínico.
Llevo sombreros de bombín en los putiferios más dulces...

ARBOR- ARBORIS

(Me han preñado. Las dudas violan.)

Casi me mato, en tu nombreausencia.
Barandilla, la frontera de la tierra y la esfera:
espíritu y beberte
tan clara de orgullo,
tan avergonzada –la pobre-
tan radiante la punta de mis botas sobre la vía...
qué hermoso el cabalgar del tren sobre mi aliento.

Eróticamente: vida muerta.


Canto VI

- Descarrilé, - dijo-
junto a mis seiscientos pilares panteístas.
Un saxo me invitó a la dicha,
y yo, “hola”, dije,
(qué rápido se recorre lesbianamente un autocuerpo)

fuera de tu sombra
(porque el fuego devora kilómetros de bosque)

leña de huesos,
nos (h)abríamos besado hasta el canibalismo

Una película en blanco y negro,
sobre las grietas de la persiana
o la boca,
no estabas, aunque ¡sí!, ¡quizá!,
pensabas al día una letra o un color
que yo llevaba puesto;







Canto VII
La hipersomne te sueña abrazada a su manta azul;
la hipersomne te ve en el techo de su cárcel,

Dueles.
Oh sí, pero no te vayas. De mí, no te vayas.

- Por qué te haces tanto daño. – dijo él. -
Mírate: sufres. Mírate: sé que me todo.


“Te todo...”

(qué tiene un ojo o el recuerdo de un ojo
que mira intensamente
durante más de tres segundos
susurra te he buscado
susurra entre piedras con la mano
una vez tuve una novia joven
antes de apagarse
para nunca o siempre
una vez tuviste una novia
oscura como un infierno)

Dafne sin Apolo se convirtió en un cielo salpicado de aves.
Dónde sirves vino y quién (lo bebe), - dijo ella.
Lo sé. Te escucho respirar,
por las noches;






Canto VIII

Obsesionada con un diálogo esperanto.

Dios, qué locura.
Cómo te busco, con sólo el secreto de tu nombre.
- Cábala- dijo.

Ayer nevó una FRASE. ¿Tú crees en la suerte?

Ruletas mágicas para conocerte,
medias rayadas como la línea negra del párpado egipcio.
Él – el alto – no quiso:
puso delante a un amigo de la infancia,
recordábamos aquellas tardes de juguetes rotos,
aquellos festines de pegamento,
birras y fotografías trucadas.



En el envés de un traje, estabas.
Llamabas, a través del zumo del espacio con silencio;
yo te oía: hablaba a todas horas contigo
contigo
contigo
pero no iba, no iba.
El alma es liebre; y el físico, tortuga.

(Pensaba que el otoño se concentra en la metonimia de una hoja seca
y que los versos de la vida se recitan en las líneas de la mano
cuando acariciamos algo
tras haberlo abofeteado ... por orgullo
voilà que j’ai touché l’automme des idées)

y yo te seguí, y yo te enraicé en mis raíces, tan hondo,
y yo mentí y yo desvié mi paso;





Canto IX


Cómo hablan los árboles
cómo me dicen: “Sé mi psicoanalista”
cómo sienten la caricia adúltera del frío

Te jodí, (y el odio nace del beso)
Ah invisible amado, cómo te inyecto en mí y en mis ojos,
qué desnudo, qué cerca distante. Te estoy oliendo,
desde aquí rastreo el sudor de tu muro sufriente


Un público aplaude ante la salida del sol, en Collserola.

Enredo voluntariamente mi pelo castaño en tu mano,
qué épicos labios se están abriendo,
qué corsé de palabras voluptuosas,
qué sublimes pensamientos
tan sola
tan sola

Cuántas noches he salido a la calle en vano,
con la conciencia del pecado abierta y sangrando dicha,
una esperanza imbuida por el deseo más fuerte,
que es el haberte confundido con...
el sentido de la vida



Canto X

- Era una mujer más triste que la muerte- dijo él.

La vi paseándose con cuidado, para no pisar a las hormigas.
La vi meciéndose, con una flor en el escote.
La vi tan muda, tan pura de prematuramente llorada.
Qué fea se volvió de tan hermosa.

- Era un billete roto, que sin la otra mitad no vale nada.- dijo-

O todo.

(qué más da, si el tiempo resbalaba)



(Quién es el que no quiere
mezclarse en las huellas del otro
mezclarse en los labios prohibidos del otro
inyectarse como un suero, un aliento, un trozo
de imagen que huele a sol, a luz o ...a deseo)

Diré cómo nacisteis

a ciegas, a través de los arcos,
de los vientres

Grietas.

(tan imperioso que duele y se deshace)

Cómo sonríe el helicóptero que nos contempla
desde la altura todopoderosa de la muerte,
cómo te siento cerca, si ya eres fugitivo de mis ojos.

El tren, la noche, la nada;
huiría loca, perdida del todo
porque
estoy enferma de ti.
enferma de ti
enferma de ti
enferma de ti