martes, 15 de mayo de 2018

TÍTERE SIN CABEZA




No sabría cómo explicarlo: dejé de reflejarme en los espejos.

Todos mis errores mutaban con nuevas respuestas,
tenía miedo a morir, pero siempre evolucionaba.

Fracasaba como los científicos locos, nacía y moría entre piruetas, me prendía fuego mental. La soledad no me daba miedo, porque recibía a cambio la libertad.

Quería reencarnarme mil veces en una sola vida, y por eso tenía que desapegarme con un cuchillo, como una bolchevique revolucionaria.

Pregunté si existía el Nirvana.
- Al parecer, es un grupo de música, pero hay un bufet libre de sushi con muy buena reputación.

*

Detrás de la mirada,
había una ventana
con muchas telarañas.

*

títere sin cabeza,
dancé debajo
de los rayos del sol

títere sin cabeza,
recibí la lluvia
manchada de arcoiris

títere sin cabeza,
resistí las babas
de los machos alfa

títere sin cabeza,
las tijeras de la censura
recortaban mi arte

títere sin cabeza,
canté a escondidas los himnos
de las hermandades secretas

títere sin cabeza,
dejé que los ojos
dejasen de juzgar

títere sin cabeza,
ofrecí a los seres
mi vergüenza y mi desilusión

títere sin cabeza,
juré amor, pero
antes

títere sin cabeza,
despejé el camino
y me fundí contigo

títere sin cabeza,
desfilé
en la lengua

títere sin cabeza,
fui
a la universidad

títere sin cabeza,
junté sabiduría
en un puñado de viajes

títere sin cabeza,
gocé con mis amigos,
bailé con mis enemigos

títere sin cabeza,
leí y recité poesía,
fracasé alegremente

títere sin cabeza,
busqué verdades
sin lenguaje

títere sin cabeza,
regresé al secreto
que me segregó

*
Voy a Saber de TI
Cuántas ganas de SonreírTE
Me RETIRO con elegancia

sábado, 28 de abril de 2018

lunes, 15 de enero de 2018

Tumba de reyes-biblioteca y el eros que se refugia en tánatos

Hoy he soñado que mi ovario izquierdo lloraba sangrando porque, a pesar de cultivar la virtud y la belleza desde la plena conciencia, no hallaba el amor. Encontraba, en cambio, una biblioteca subterránea en una catacumba, donde había estudiosos de las ciencias ocultas, mezclada con una antigua tumba de reyes. Alcanzaba allí la paz en el estudio y el descubrimiento de algunos secretos del universo. 

Caminar sobre las aguas, más allá de las turbias relaciones humanas.

sábado, 13 de enero de 2018

Otra carta de TAZ a WU WEI

Estimada Wu Wei,

Me has llamado, y yo no te he respondido. 

Aunque sea extraño, hoy escojo mantenerme quieto  e inactivo. Doy fe que siempre me has amado más plenamente en mi estado de soldado herido o de Endimión y que, cuando he sido pirata bravucón, has preferido reírte de mí y humillar mis humos pretenciosos. Nunca han funcionado mis galerías de exhibicionista osado, mis piraterías sensacionalistas, mis épicas resonadas, mis complots cinematográficos. Había creado un cine para que te enamoraras de mis átomos enamorados.

Nunca olvidaré el día que el Krahken me tiró por la borda y te pedí ayuda. No hiciste nada. Experimenté el ahogo. Al filo de la muerte, surgió un poder del centro de mi pecho que logró mantenerme a flote. Después de aquello, debería haberme considerado autosuficiente y a ti, una dama cruel y prescindible, pero... ¿cómo renunciar a la seda de tu presencia, a tu mirada que me inunda de lava y de miel?¿cómo puedo descifrar el enigma que me ata a ti?¿por qué no he podido renunciar a tu desdén?¿por qué la vida se llena de tanta lucidez, belleza y matices cuando te sé contemplando conmigo estos océanos, estas islas de tesoros y maleantes, estos palacios de lujos y sahumerios que ascienden, con pretensión babélica, hasta el oído divino?

Me hiciste el amor con otra princesa mientras yacía malherido dentro de un laberinto después de una guerra sangrienta, y jugaste con mi estado hipnagógico e inconsciente para que no gozara de la certeza de tu amor. ¿Tenías miedo declararme abiertamente tu deseo? ¿Gozabas de mi duda y mi desesperación?   Y, ahora, que el sufrimiento erótico me dejó noqueado e inactivo, ahora que cojo mis bártulos para navegar por el universo y dejar que todo lo demás me narcotice en beneficio de tu olvido, acudes otra vez a llamarme, para que otra vez me mantenga en el filo de tu mirada-capricho, para que pida tanda en tu harén, para que vuelva a buscarte a tientas y sin esperanza en el infierno de los que, como yo, se han arriesgado a soñarte en una historia de amor épica y sin precedentes.

Estoy aprendiendo a tener secretos contigo. Esos secretos se convierten en una fuerza secreta para que mi conciencia operativa por nosotros sea más mágica y todopoderosa. 

 Mi amiga Vannoy me está esperando en una hermosa isla. Ella me explica que para saber si alguien te ama has de comprobar que ese ser renuncia a ti por amor. 

Después de intentar demostrarte mi amor de mil maneras, no encuentro mejor manera que expresarlo renunciando. No me des el premio de mi gesta. No quiero premio. No deseo tu deseo.

Si me escribes una palabra por la mañana, esa palabra se convierte en la prueba científica de la telepatía, porque el concepto que me escribes ha estado bailando durante toda la noche en mi mente y en mis mejores sueños. 

Hoy me has dicho que anteayer te encontraste una bruja, y que la bruja te explicó cómo soñar lo que deseas. Las bruja te dijo que pusieras un vaso de agua junto a tu cama, que estuvieras tranquila, que visualizaras primero, te bebieras la mitad primero y la otra al día siguiente.  

Parece que quieres descubrir el amor que tenía preparado para ti. Dejaste que te arrancara el cráneo, y tu madre soltó el joystick y te liberó del programa para odiarme. Justo cuando me declaras el amor del sol, las nubes me impiden verlo, y entonces salta en mi mente el odio que te tengo. No sé cómo recibir tu amor.

Hoy he descubierto mi cobardía. Renuncio a ti, Wu Wei. En tu desdén buscaba el amor permanente, el amor que los místicos han encontrado en las grutas oscuras de la renuncia y de la soledad. Ahora que me declaras tu correspondencia, la lucha deja de tener sentido para mí. No tengo nada que hacer, nada que conseguir.

Bendigo el amor que nos creó, el amor que me mató el amor.
Ahora ya eres libre para amarnos, y yo amo el haberme librado de ese amor. 

martes, 9 de enero de 2018

Los celos de Juana

Nos encontrábamos en un mundo subterráneo, en el que todo se extendía más allá de los sótanos.
Allí dentro encontré un libro. Dentro del libro, Juana de Arco expulsaba a las prostitutas del ejército. 




(Edición en miniatura del libro de Martial d'Auvergne, Las vigilias de Carlos VII, hacia 1484, BnF, Manuscrito francés 5054, folio 60 verso)

JUANA
Tentáis con vuestras trémulas carnes mortales
a los guerreros de mi Cruzada de la Fe.
Marcháos del campo de batalla,
pues la voluntad de mis guerreros
se vuelve fláccida mirando corsés.

PROSTITUTAS
¿Tus guerreros?
¿Camuflas a tus celos con virtud?
Nos reímos de tu castidad,
querrías gozarles tú
en un kilobang digno
de tu sacra beatitud. 

JUANA
Con esta espada flamígera de arcángel
doy muerte a todos los males,
¡Vade retro, genitales:
me muevo en los más puros ideales!

(Las prostitutas le tiran piedras y le escupen).

PROSTITUTAS
Privándote del placer del cuerpo
te mueve la pulsión del sufrimiento.

JUANA
Yo sé lo que quiero.
¡Arderéis en el infierno!

PROSTITUTAS
 No te engañes, Juana,
quédate con tu caballo
y con tu "Cruzada del Cielo",
para nosotras la verdadera épica
cabalga a tus guerreros:
¿cómo puedes conquistar el mundo
si no conoces tu cuerpo?


JUANA
¡Fuera!


PROSTITUTAS
¡Sin caricias, tu cabello rubio,
se troca en un llanto que es diluvio!

(Juana llora.)

GUERREROS 
No sufras en vano, Juana.
Nuestro esperma, con metafísica,
es Leche de Vía Láctea.
Y cuando duermas...
iremos a los matorrales
a gozar de las Fulanas.

 

 

lunes, 8 de enero de 2018

El amor en los tiempos que corren

Hoy despierto con la responsabilidad de amar la tierra como superorganismo. Una tribu de niños hormonales me aguarda en un instituto público de extrarradio. Les voy a enseñar el Magic Set Editor, entre todos vamos a crear un juego donde expresarnos el tópico del teatro del mundo.

lunes, 27 de noviembre de 2017

El amor y la muerte de TAZ y WU WEI





Los guardianes de la vida descendieron a la tierra para susurrarnos al oído. Lo hicieron de madrugada, después de un sueño muy largo en el que volábamos a Viena un viejecito sin techo y yo y una pareja de amigos enamorados. Los amigos enamorados tenían que quedarse al lado de una fuente que estaba en medio de un parque, y pelearse para besarse después. El viejecito tomó un tren hasta Barcelona, allí fue asesinado nada más llegar. Yo me quedé paseando sola en la ciudad, trazando mapas astrales, al borde de la lucidez. Las voces dijeron las siguientes palabras:

- Habéis soñado con vivir una historia de amor única. Lo pedíais al soplar todas las velas de cumpleaños y al ver todas las estrellas fugaces.

Yo asentía sin dejar de caminar, mientras me miraba las botas. Iba demasiado bien vestida, con conciencia en cada átomo de mi piel, cada átomo de mi piel que imaginaba caricias OVNI y poemas que desnudan.

La voz seguía hablando:

- Tu historia de amor es tan grande que no te conformas con ser un único tú. Has creado un racimo de seres y cada uno de esos seres, como un racimo de uvas, es tocado por la lengua de un dios ebrio.

Caminando así de rápido por la ciudad de noche no sentía el frío. La melancolía es un buen combustible para el amor. La nostalgia de nuestro paraíso, la paz de la compañía absoluta, la presencia consciente de alguien que conoce mis sueños y necesidades, y de quien conozco sueños y necesidades, y con quien me uno renunciando a lo anterior, en un pacto simbiótico. También la presencia de un amante telépata, fresco y creativo, juguetón y aventurero, rebelde y radical, que destruye con amor todo lo antiguo profano y lo convierte en eterno y sagrado. 

 ***

Después de cinco años de prisión en sus respectivos cuerpos y géneros, el pirata TAZ y la princesa WU WEI decidieron donárselos mutuamente para operar genéticamente. ¿Eso marcó el fin de una etapa que parecía sin fin?

A veces, en la mirada profana, el pirata TAZ se convertía en la pirata TAZ y la princesa WU WEI era el príncipe WU WEI.


En ocasiones, los seres humanos han prolongado hasta la extenuación el proceso de conquista de las relaciones amorosas por miedo a la falta de imaginación y la muerte de la creatividad que ha supuesto el matrimonio. Parece ser que el hilo conductor de las mejores historias es el conflicto, y en las mentes simples, el amor vive el conflicto de la posesividad. Una vez atrapada la presa, el cazador anda en pos de la siguiente.

No era así para nosotros.
Para nosotros el conflicto era la identidad, el yo. La resolución de esa espina, del elitismo, de la soledad irradiante, se hallaba en la fórmula "nosotros". Irremediablemente, en el afán de ser nuestra mejor versión, nos habíamos convertido en incestuosos y narcisistas. Porque, ¿no es acaso el narcisismo el mayor exponente del incesto?


Más allá de nosotros, que éramos una feria de vanidades, existía una estirpe de niños, una tribu de voces de infancia, tiernas, supraconscientes, vivas, que querían autocrearse para destruir lo viejo caduco y devolver la tierra al reino de los cielos. Esos niños éramos nosotros y, tras el transcurso de los años, debían pervivir como nuestros hijos, que comerían el dulce de nuestra muerte feliz.

Porque el amor y la muerte son dos ejes de coordenadas sobre los que bailan los superseres.