lunes 16 de noviembre de 2009

Oren, ¡id!


Desde el tanto tienes tanto vales, no mirarás al yonki en los portales. Sostendrás el guiño a la pirámide en el dólar. En el lodo de la pasta se te estropeará el sónar para navegar sobre los océanos del mundo. Destruiste la libertad en el segundo en que metiste la VISA en un cajero,
buscando el podrido asesino atroz dinero. Papelajos arrugados del bolsillo: la maldición del Rey Midas y el Señor de los Anillos, encorbatados cochinillos con viagra en las billeteras: las almas de bajo coste siempre serán forasteras.

Quiero el cielo abierto en la noche de un concierto gratis, allí puedo encontrar la voluptuosidad de salir de matrix, hechizada por la creatividad de cuatro gatos sin un chavo que inventaron un paraíso en un infierno de segunda mano, boddhisatvas que garabatearon su canción en un cuaderno y se quedaron en la puta gloria de escribir la historia de los que no fueron esclavos del trabajo y el miedo al váyase al carajo porque, si no me falla la memoria, el dinero es, siempre será, pura escoria.

No consumas más. Ama, recicla y cuando revientes las botas, vete al zapatero.

viernes 13 de noviembre de 2009

Los hallazgos literarios suceden por azar, aunque a veces la fe en su existencia es importante para verlos. Uno debe estar un poco más atento o concentrado de lo normal, en un estado contemplativo, para que las imponentes señales del exterior no pasen desapercibidas. Mientras uno fluye en la búsqueda, siente la emoción de imaginarse el tesoro y, si lo hace con terquedad, el diamante saltará de la piedra antes de lo esperado. A pesar de todo, nuestro cerebro está a oscuras. Vemos por dos ridículos orificios. La imaginación debe completar la información que nos llega tan atenuada a través de los sentidos.

Micro abiertísimo el jueves que viene

jueves 12 de noviembre de 2009

Visión durante una plácida tarde libre y té con miel y bolas de cuarzo en el escritorio

Llegará un día en el que se darán clases de creatividad en las escuelas, los institutos y las universidades. Los artistas no dirán que el arte no se puede aprender en ninguna parte, ni estarán temerosos de que nadie les pise la fama. No importará en absoluto el nombre que firma una novela. La sociedad hará obras de arte colectivo, al igual que se pavimentan las aceras sin la rúbrica de Picasso en el bordillo. Un arte anónimo y necesario como el pan de cada día inundará nuestro modo de vivir. El capitalismo cederá ante los ensueños místicos de la religión del poeta que predicó Tagore. Se vivirá una economía del don. Desaparecerá al fin el ego de los artistas y se creará un acelerador de pensamientos, como ya existe el acelerador de partículas, y no habrá trepas ni impostores porque... claro, porque no hay nada fundamental que nos diferencie a ti y a mí que moriremos, algún día, por apoptosis.

miércoles 11 de noviembre de 2009

Sensación de algodón


- ¿Laho, moco tasés?

- Enbi, ¿y tú?

- Enbi entambi.

Ése era nuestro código de niñas traviesas, cuando jurábamos a la intemperie de Mowglis salvajes que jamás nadie pianiaría nuestras médulas, que seríamos valkirias seguras de sus planetas fanáticos. Pero, ¿qué falló, mi querida perdida? Un deshollinador de Blake nos llevó por los tejados más altos del mundo, y entonces deseamos fundirnos con la constelación de Orión.

martes 3 de noviembre de 2009

Del Festival de Polipoesía

Agradezco a Félix Menkar el post y el vídeo.

Quebrantaversos- POESÍA LUMINISCENTE


Haces un prisma con la boca.
El crepúsculo será tu idiosincrasia.

sábado 24 de octubre de 2009

Manual de iluminación para holgazanes

"Existe un paraíso adentro y alrededor tuyo en este mismo instante; y para estar allí, no necesitas hacer ni un solo movimiento, ni siquiera levantar los ojos de esta página. Puedes abrirte a la perfección del diamante en todo lo que ves y sientes. Si no crees que esto pueda ocurrir con tanta facilidad, limítate entonces a ser amoroso en cada instante, y confía en que este estado vendrá a ti."


La primera vez que alguien me habló de este libro, gané mi primera moneda recitando poesía en el paseo de la Concha de San Sebastián. Creo que era un septiembre del 2002, iba sin un chavo, se acababa de morir mi tía Ramona (la de la felicidad sencilla) y yo tenía esa necesidad de expandirme y de hacerme permeable. En esas circunstancias, conocí a Fran, un poeta ambulante con el que compartí muchas tardes atemporales y que llevaba consigo a todas partes las fotocopias de este libro. Unos papeles que yo había ojeado por encima, un misticismo de andar por casa, sin gravedad, divertido, con sentido del humor.


Siempre tenemos que parar atención al equipaje no circunstancial de un trotamundos.

Este libro de Thaddeus Golas, lo estuve buscando fascinada por el título. Hoy, por casualidad, lo he encontrado. Y es que, amigos míos, existe una manera de llegar al Nirvana sin abandonar nuestra pequeña golfería cotidiana. Existe una iluminación para los que nunca harán voto de castidad, ni dejarán de fumar, ni se irán de ascetas por los bosques, etcétera.


Espero que os aproveche tanto como a mí.

domingo 18 de octubre de 2009

Quebrantaversos- Poesía y viajes

domingo 11 de octubre de 2009

Universalpoezie

"Enmudeció sus oídos. Cuando las voces imaginarias se disiparon, se convirtió en canal de la vieja canción del mundo. Esa melodía del cosmos danzante, la música de las esferas, la vibración de las galaxias y de las pupilas antes de mirar, la palpitación de la sangre caliente bajo la piel o la cascada de oxígeno en los pulmones, la emoción de la conciencia de la vida, todo aquello, se reveló como parte de un libro invisible fabricado con infinitos soles, cuyo lenguaje logró descifrar un tipo despistado que vive como un loco, un tipo que jamás osaría llamarse poeta.

Porque ser poeta es estar familiarizado con esa cabeza de embudo. Él se ha enfrentado ante el dilema de tener, a lo sumo, un trabajo de media jornada y Musas parlanchinas en los ratos libres, o la necesidad imperiosa de convertirse en un caballero del logos y del nous, a tiempo completo, aun a riesgo del áscesis, la pobreza, la enfermedad y la muerte. La persona que escribe de esa manera, la que es fagocitada por su propia escritura, tiene la misma maldición que los profetas. Su lengua de fuego necesita escupir llamaradas divinas."

miércoles 7 de octubre de 2009

Robert Graves, La diosa blanca

Dedico este fragmento a la cena entrañable de ayer. Fui una afortunada comensal de Pau Riba, Joan Vinuesa, Miquel de Palol, David Castillo, Daniel Busquets y una mujer enigmática de cabello gris cuyo nombre de pila es el mismo que el mío. Hablamos de poesía y revelación, y entonces me aconsejaron la lectura de este libro de Graves...


"«¿Cuál es la utilidad o la función de la poesía en la actualidad?» es una pregunta no menos acerba porque la hagan con insolencia tantos estúpidos o la respondan con apologías tantos tontos. La función de la poesía es la invocación religiosa de la Musa; su utilidad es la mezcla de exaltación y de horror que su presencia suscita. ¿Pero «en la actualidad»? La función y la utilidad siguen siendo las mismas; sólo la aplicación ha cambiado. Esta era en un tiempo una advertencia al hombre de que debía mantenerse en armonía con la familia de criaturas vivientes entre las cuales había nacido, mediante la obediencia a los deseos del ama de casa; ahora es un recordatorio de que no ha tenido en cuenta la advertencia, ha trastornado la casa con sus caprichosos experimentos en la filosofía, la ciencia y la industria, y se ha arruinado a sí mismo y a su familia. La «actual» es una civilización en la que son deshonrados los principales emblemas de la poesía. En la que la serpiente, el león y el águila, corresponden a la carpa del circo; el buey, el salmón y el jabalí a la fábrica de conservas; el caballo de carrera y el lebrel a las pistas de apuestas; y el bosquecillo sagrado al aserradero. En la que la Luna es menospreciada como un apagado satélite de la Tierra y la mujer considerada como «personal auxiliar del Estado». En la que el dinero puede comprar casi todo menos la verdad y a casi todos menos al poeta poseído por la verdad. Decid, si queréis, que soy la zorra que ha perdido el rabo; no soy sirviente de nadie y he decidido vivir en las afueras de una aldea montañesa de Mallorca, católica pero anticlerical, donde la vida se rige todavía por el viejo ciclo agrícola. Sin mi rabo, o sea sin mi contacto con la civilización urbana, todo lo que escribo tiene que ser leído perversa e impertinentemente por aquellos de vosotros que estáis todavía engranados a la maquinaria industrial, ya sea directamente, en calidad de obreros, administradores, comerciantes o anunciantes, o ya indirectamente, en calidad de funcionarios públicos, editores, periodistas, maestros de escuela o empleados de una corporación de radiotelefonía. Si sois poetas, os daréis cuenta de que la aceptación de mi tesis histórica os compromete a una confesión de deslealtad que estaréis poco dispuestos a hacer; elegisteis vuestras tareas porque prometían proporcionaros un ingreso seguro y tiempo para prestar a la Diosa que adoráis un valioso servicio de media jornada. Preguntaréis quién soy yo para advertiros que ella exige un servicio de jornada completa o ninguno absolutamente. ¿Y acaso os sugiero que renunciéis a vuestras tareas y, por falta de capital suficiente, os establezcáis como pequeños arrendatarios u os convirtáis en pastores románticos -como hizo Don Quijote cuando no pudo ponerse de acuerdo con el mundo moderno- en remotas granjas no mecanizadas? No, mi falta de rabo me impide hacer cualquier sugerencia práctica. Sólo me atrevo a hacer una exposición histórica del problema; no me interesa cómo os las arregláis con la Diosa. Ni siquiera sé si sois serios en vuestra profesión poética."

alma alacrán
[AMAR MATA]


(Flashback. )
Apartan las sábanas.
Cantan hasta la albada.
Cardan.

miércoles 30 de septiembre de 2009

La Enciclopedia de Novalis


[Retrato de Novalis]

"El libro es la naturaleza inscrita en un pentagrama (como la música) y completada"

lunes 28 de septiembre de 2009

17è Festival de Polipoesía


Reproduzco el texto que me ha enviado Xavi Sabater


Des de l'any 1992 es celebra el Festival de Polipoesía de Barcelona del que s'han fet setze edicions. Amb el pas dels anys s'ha convertit en una de les més importants mostres de poesia experimental, sonora i d'avantguarda que es fan a Espanya, Catalunya i Europa.

El Festival intenta mostrar les facetes més avançades de la poesia catalana, espanyola i internacional. Prestant especial atenció a la poesia sonora, fonètica, electrònica, oral, d'acció i, per descomptat, polipoesia.

17è Festival de Polipoesia de Barcelona
Dissabte 3 d'octubre de 2009 de 19 a 22 h

Amb la participació de:

Eddie (J. Bermúdez) (València)
Fèlix Pons (Barcelona)
Jordi Traperho (Barcelona)
Magda Guillén (Tarragona)
Maria Hernández (Barcelona)
Núria Martínez & Martí Sales (Barcelona)
Patrícia Tosquella (Barcelona)
Pep Blay (Reus)
Sílvia Bel (Barcelona)
Xavier Sabater (Barcelona)
Yolanda Pérez Herrera (Madrid)

Dissabte 3 d'octubre de 2009 de 19 h a 22 h
Centre Cívic Torre Llobeta

C/ Santa Fe, 2 bis - 08031 BCN - 93 358 56 14
Metro: Línies 4 i 5 (Maragall)
Bus: 19, 31, 32, 45, 47, 74
Entrada gratuïta
Col·laboren: Institució de les Lletres Catalanes – Institut de Cultura de Barcelona

Informació: 635 233 275
www.lapapa.org

martes 22 de septiembre de 2009

Aluniza

"Yo veo brisilla detrás de nuestras orejas, y nadie nos la va a arrebatar. Llegaremos al pezón del mundo y abrazaremos la mística con la ternura disolvente del niño grillo. Yo creo en esa fuerza ancestral y maravillosa, y ningún soplagaitas puede con eso, que es amor más allá de la muerte."

lunes 21 de septiembre de 2009

Invitación al viaje



Una vez, John Doe estaba en su choza y tenía un poco de energía extra. Se le ocurrió que podía correr, y se puso a hacer footing por sus propios pensamientos de hombre solitario.

- ¿Cuántos solos hay ahora mismo a punto de florecer y con algo que regalar?

E imaginó qué pasaría si todos ellos coincidieran en el espaciotiempo. ¡Cuánta melancolía se perdería por el camino!

- ¿Y esto qué es?

- Es una invitación al viaje.

- ¿Hacia dónde?

- IMAGINA.

- ¿Para qué?

- PARA QUE TE SIENTAS VIVO.

Qué pasaría si los de la tribu se reunieran en un agujero común, vestidos con los atuendos de sus sueños y tuvieran la garganta preñada de palabras. Qué pasaría si llevaran una artillería de papeles, ojos, oídos, memoria, deseo e imaginación. Qué pasaría si no importara lo demás, tan sólo sentirse libre en una fiesta atávica del arte. Y que, para concretar, esto fuera los JUEVES a las nueve y media, - el día de JÚPITER-, pero uno sí y otro no (un par de veces al mes) para que nunca fuera rutinario y SIEMPRE PILLARA POR SORPRESA. (¿Y dónde? ¡Ah! En el Brossanova – C/ Ciutat 11-).

El jueves que viene, hemos puesto un tema: EL EROTISMO. De EROS arranca la vida, así que de este modo arrancaremos nosotros ;)

El tema es como la llave que pone en marcha el motor: el tema es el reto creativo, es el rozamiento del aire que posibilita el vuelo. Ven con tus cosas, tus poemas, tus collages, tu performance, tu disfraz. Tú.. crea, comparte y goza . Este encuentro es conjunción poética y está abierto a todas las artes. Queremos volver a casa con las ideas en ebullición, algo así como... inspirados.

EL TEMA DE LA SIGUIENTE REUNIÓN SECRETA LO DECIDIREMOS ALLÍ, ENTRE TODOS.

ENTRADA GRATIS A LOS OJOS BRILLANTES.

Porque queremos ver las mejores mentes de nuestra generación bailando.


viernes 18 de septiembre de 2009

De cómo ha llegado hasta ti esta historia

Mis labios son un taxi barato. Como no puedes escuchar mi voz, he pedido al Hombre del Saco que registre mis palabras con una grabadora. Éste, después de su jornada habitual de trabajo (raptar a los ocho niños más maleducados de la región) se irá al centro de la plaza del pueblo y dejará su saco por despiste en el banco de al lado de la fuente. Mientras el reloj de la iglesia dé nueve campanadas, un niño sediento y de ojos violetas descubrirá la grabadora y le dará juguetonamente al play.


Un amanuense pasará casualmente por allí, se parará fascinado ante la reproducción de mi voz y anotará en su libreta todas aquellas palabras que sea capaz de registrar. Y así, después de muchos siglos, cuando un librero avaro me encuentre por casualidad en el desvalijo de una casa, y considere que puede hacer cuatro perras a mi costa, este mi mensaje pasará a ser impreso por la editorial catalana nomesperes, cuyo título sin acentos se relaciona directamente con los frutos de un olmo seco.

domingo 13 de septiembre de 2009

1984

A veces uno no puede decir, y basta con mostrar aquello que otros sí dijeron. Un par de horas, cuando sea posible.

sábado 29 de agosto de 2009

Aterrizar


Lo más bonito de donde vivo son, sin duda, los graffities.
Pienso en Walden, Thoreau.
E s p a c i o.

lunes 10 de agosto de 2009

A los bosques de los cuentos

Sí, nos espera otro viaje fantástico...a la Alemania del Este...

¡Nos vemos el 27 de agosto!

viernes 7 de agosto de 2009

Masaru Emoto y la jarra de agua de la nevera




Después de ver los experimentos de Masaru Emoto, he decidido tener más consideración hacia la jarra de agua de la nevera. ¿Qué tal si le pongo un letrerillo sugestivo?¿Tendré en mi nevera la fuente de Lourdes? Quien siga comprando agua embotellada no tiene ni idea.

¿Tienen los pensamientos poder sobre la materia?

miércoles 5 de agosto de 2009

Fracasa mejor


[La vieja de los gatos, ese arquetipo universal]


Se ha instalado en el pueblo una vieja loca pordiosera que nunca pide limosna. Los niños dicen que bebe agua de la lluvia. Otros la han visto robando manzanas de los árboles y matando lagartijas a pedradas.

Una vez que ella dormía la siesta en un banco de la plaza del pueblo, me senté con un libro cerca de su sueño, y en cuanto le vi desperezarse, me acerqué con toda la educación que pude. Le ofrecí un cigarrillo que ella no supo rehusar, pues el vicio podía más que su orgullo, y mientras se lo prendía, entornó sus ojos hundidos y habló antes de que yo osara decirle nada.

- Te preguntas cómo diablos llega una a convertirse en una escoria humana, en una sabandija. Si prometes no darme consejos ni transmitirme tu asquerosa lástima, te explicaré la razón.

Asentí sin mediar palabra y me resigné a su olor repulsivo, sin importarme lo que pensaran los vecinos que me miraban al pasar con cara de extrañeza.

- Tú que me ves como una mendiga horrible, difícilmente creerás que hace años fui una mujer bella, inteligente, felizmente casada con un hombre apuesto y fiel. Lo tenía todo, y estaba acostumbrada a que todo el mundo me admirase o envidiase. Una vez perdí algo de todo aquello, y esa pérdida era tan pequeña que me sentí mediocre en el dolor. Y entonces decidí ser la mejor perdedora de todos los tiempos.

Hizo una pausa para ver el efecto que tenían en mí sus palabras de chiflada. Y luego, añadió:

- Mi secreto es el perverso placer que yo sentía después de cada pérdida.

lunes 3 de agosto de 2009

La canción sin importancia


Esta es la canción
del cielo que se ahoga
en las terrazas,
de las neveras vacías
y el olor a cloaca,
del agujero en las medias
y la alpargata
en vez del tacón;

esta es la canción
de las muchachas en flor
bailando un twist
mientras abrazan
la desesperación
y dan un kiss
al primer capullo
que les paga un cubata;


esta es la canción
del último adiós
apagado en una esquina,
del cigarro encendido
en el fogón de la cocina
y de la vida a media voz
que se improvisa
sin poner atención


esta es la canción...
sin importancia.

lunes 27 de julio de 2009

Lusco-Fusco


[La capilla de huesos de Évora. "Recuerda que vas a morir", meditaban los monjes de este lugar.]

- ¿Qué aventurillas nos esperan?- Me preguntó mirándome fijamente.


- Todas. - Sonreí.


Los manuscritos aljamiados de Tombuctú, la puerta de Amaru-Uru, las grutas secretas de Mongolia, la humanidad aglomerada de NY. El amor vértebra y la geografía de la propia conciencia.


***


Salí a las seis de la mañana. Apenas dos paradas de metro y el espíritu viajero me empezaba a lavar la cara. Los ojos, antaño cubiertos del polvo melancólico, volvían a convertirse en soles magnéticos.



Pluma y cuaderno son los dos infalibles compañeros de viaje, los que hacen que mi soledad sea libertad absoluta. Porque ser libre significa expresarse con plenitud. Y escribir en la atemporalidad y el dinamismo sientan como el agua fresca de manantial.

Cuando se cumplen 40 años de la llegada del hombre a la luna, una servidora lee palabras sabias enterradas en un libro desde hace cuatrocientos años.


Converso con mis ángeles y demonios en esos alfabetos que no existen; charlo con ellos con la espiditrompa. Reconozco las secuelas que dejan algunos torbellinos vitales. Pero yo deseo canalizar la voz arcana a través de mí, deseo deshacer entuertos mentales, escalar las cosechas de manzanas y cantar en los acantilados; ser inspiratriz.

Hago equilibrios sobre un abismo florecido, como el Loco, perseguido por el perro negro de mi propio pasado y con toda mi esperanza en un pendrive colgado del cuello.


Puedo decir un mundo, mientras tanto. Un mundo de humo y de adoquín, un mundo que añora la cerveza atlante . Un corazón que huele a incienso. Un cerebro teledirigido por las dunas del desierto del Sáhara. Mares que se deshacen tras la retina y fecundan con su espuma aquellas imágenes desperdigadas en el suelo y las terrazas del verano.

jueves 9 de julio de 2009

Lorem Ipsum

Hoy mi inspiración anda algo pezguata, por eso clicko en un generador de contenido y pongo: "1000 palabras, 10 parágrafos." Los diseñadores gráficos creen que un texto legible molesta, y por eso acuden a este pupurri que parece latín de Cicerón, pero que no, jajajaja, ¡que no se puede traducir!. Creo que es el monólogo interior perfecto de un subnormal profundo. Lo incluiré en mi novela.


Lorem ipsum qui no odio iudico, recteque adversarium comprehensam his no, an voluptua consectetuer duo. His in ipsum malorum, ne est eruditi epicurei signiferumque, dicta oportere indoctum te eam. In sale primis ius, his tempor quaestio ei. Ea sed unum deserunt, vel dolore populo invidunt ne. Ea graeci scaevola voluptaria vix, nec legere offendit apeirian ad, te movet labitur adversarium qui. Eum quando nostro corrumpit eu, sea in dicam equidem. Eos te alia scriptorem, viris instructior disputationi at has.
Ignota splendide definiebas per ad, no qui natum dissentiunt. At eam ullum officiis maluisset, meis malis novum ut eum, et eos regione tibique conclusionemque. Ea quod tation efficiantur per, meliore singulis accommodare ei sit, ex mel veri forensibus adolescens. Vim alii homero denique no, vocibus dignissim neglegentur eu his. Vulputate accommodare disputationi has ne, ea quo equidem omittam constituam.
At mea mollis omittam intellegebat, graeco oblique incorrupte in his, eam viris doming rationibus at. Ut sonet recteque expetenda quo, cu labitur quaerendum theophrastus nam, duo cu modo dolores deseruisse. Mea probo tamquam aliquando ad, vim id habeo dicta facete, te delenit repudiare gubergren usu. Est eu dicta erroribus, has illud mandamus facilisis ex. Et mel alii meis nominavi, sit at utamur ocurreret liberavisse, reque aliquam meliore eos te. Populo utroque salutatus his no, an aliquip propriae deseruisse vim. Et est veri novum tation, ea eius aliquam qui, cu sed tollit tritani fierent.
Pri ex alii mandamus, prompta sapientem principes vel et, mea fabulas delenit eligendi id. Nemore aliquid perpetua mei et. Eos an albucius deleniti, quot explicari theophrastus ea his. Sit ex nulla pertinax antiopam, minimum posidonium dissentiunt cu sea. Cu qui eruditi nusquam dignissim, est ea minim mucius aliquid, mundi pertinax conclusionemque ne qui.
Dolore perfecto ut vix, mel no meis vocent impedit. Saepe copiosae ullamcorper ius ei, ex pro putent viderer nominavi. Ex vim facilisi euripidis, duo eripuit laoreet eloquentiam no. Eros legere quaestio nec ea, dicam sanctus scriptorem ad est. Sit ex convenire persecuti vituperata. Eam quod nobis mandamus in, ad mea sumo iudico eleifend.
An per euripidis democritum. Ex vel viderer assentior contentiones, eam et duis omnes. An mea augue omittantur, dolore vocibus comprehensam ea eam, elitr mentitum efficiendi ad ius. Puto recusabo facilisis ea has. Diam dicat nam ea, id pri modo summo erroribus. Mea id sint reque inermis, labore ceteros lobortis no qui. Ex mea ludus laboramus, ut diam accusam scaevola mea.
Ad agam impedit adversarium sit, ius cu dico fugit intellegebat, modus definiebas in mel. Duo ei ubique scripta equidem, duo quis error ut. Cu modo vitae assentior mel. Eos id aliquip recteque, ei nec ferri epicurei, id esse reformidans signiferumque his.
In doming elaboraret dissentias eam, vis probo fabulas menandri eu. Quo ex facilis nusquam repudiare, suas primis interpretaris ne sed. Pro modo facilisi scriptorem no, usu reque pericula at. Mel platonem erroribus an, qui id utinam vivendum adversarium, essent debitis detracto per no. In ullum scaevola inciderint his, sonet torquatos sit te, ad est oratio populo vocent.
Cum no nonumy doctus periculis. Ignota animal luptatum mel no, ne verear argumentum dissentias vim. Mel eu quis graeco vituperata, sea esse regione aperiam et, per et alterum veritus necessitatibus. Sed aeque iudico iriure ut. Mutat saepe quaerendum pri ut, duo ad dicta iriure saperet. At nisl minim possim nec, in ius reque dolore everti.
Te aliquid eligendi copiosae vim, mei eu mundi interpretaris, mel erant decore et. Facer oratio accusam est an. Pro vero putant patrioque an, id putent quaeque consetetur nec, quem blandit splendide te mel. Mel te prima solet. An altera integre partiendo usu, vix utinam persius conceptam at, has tale alia nostrud ex. Vel id tale impetus facilisi, omnes commune salutatus mei ea. Nostrud accusam lucilius vix cu, omnis laboramus consequat per in, nec ei appetere invidunt principes.

sábado 4 de julio de 2009

Es difícil saber cómo se entra. No sé si uno decide hacerlo. Simplemente, sucede.
Se abren las compuertas. Bienvenido al Dolor. Espléndida ciudad de vacaciones. El cuerpo está cansado por dentro. Es joven por fuera, aunque. Cuesta dar un paso. Cuesta la sonrisa. Cuesta como si no existiera el nudo. Esa espada de Damocles sobre la cabeza.

Una serie de acontecimientos atentan contra la integridad. Esta vez es demasiado. Imposible no caer abatido. Tú también morirás. Morirá todo lo que adoras en este mundo.

Parece que los viejos están acostumbrados a que todo cese. Ellos ya son huérfanos, viudos, desertores, jubilados, enfermos. Un día, me senté con ellos en los bancos a tomar el sol.

- Volverás a ilusionarte, y se enamorarán de ti, porque eres joven.

- Pero habrá la cicatriz.

- También se enamorarán de la cicatriz.

- Sufrirán por la cicatriz. La cicatriz frenará la risa y los pasos de baile.

- Bienvenido al Dolor. Ibas a comerte el mundo y ahora sólo lo soportas.

lunes 29 de junio de 2009

Desde mis cuatro estómagos


[ Reticular-ruminal movements. 1 reticulum, 2 atrium ruminis, 3 dorsal sac of the rumen, 4 ventral sac of the rumen, 5 caudodorsal saccus cecus, 6 caudoventral saccus cecus]

Mastico la revelación como un rumiante.

Me cuesta hablar con la boca llena. El silencio ha sido forzoso porque la escritura es esa foto del alma mientras se vive, es un cazamariposas de la electricidad telúrica del espinazo.

He estado quince días fuera de órbita. Durante el viaje iniciático, me he perdido, me he ilusionado, he estrechado vínculos, he danzado con los de la tribu. He jugado a esperanzarme. Y también me vacié un día, puse nombre a mi tristeza y le dediqué unas horas sobre el césped.

Me ha cuidado mucho la Sra. Ramsay.

Empiezan a florecer proyectos preciosos.


No he dejado de pensar en vosotros, en vuestras visitas furtivas a mi cueva de pensamientos.

Es difícil hablar de lo divino desde lo humano. Sólo guiñaros un ojo, decir que tengo cuatro estómagos y que estoy integrando el campo verde en mi metabolismo ;)

jueves 11 de junio de 2009

Casi ná



A Nick Mad


Vivía en su canción preferida.

Se levantaba con ella en la cabeza. La tarareaba en la ducha. La ponía una y otra vez en el coche de camino al trabajo. Su cabeza se la susurraba en todo momento. Esa canción tenía el ritmo frenético de la vitalidad y el deseo, era sensual y misteriosa, por eso se la cantaba a sí mismo mientras el jefe le sermoneaba o cuando se iba a dormir entristecido por alguna mala noticia.

Era un hombre afortunado. No porque las cosas le hubieran ido demasiado rodadas. En absoluto. Era afortunado porque se fabricaba su propia suerte, porque open mind y dejaba que entrara cada mañana esa canción fabulosa en sus oídos. Cuando algún compañero de curro atormentado le preguntaba cómo se las apañaba, por qué podía responder con una sonrisa a todas las catástrofes despeñaperros, él respondía como si fuera un filósofo:

- Ése es el poder de la mente. La mente se ejercita, hace gimnasia. La felicidad está en unos músculos de la cara que se llaman sigomáticos.

lunes 8 de junio de 2009

(Per)verso


Toco las estrellas con el verso que nadie dejó que escribiera. Éste permanece en mi memoria. Agua los ojos y desenfoca los miedos que huyen asustados de sus formas ahumadas.

Ese verso inédito me encontró un día tumbada en una hamaca, y me dijo:


- Cuando me escribas, toda la humanidad sonreirá a la vez, la luna se acercará a la tierra diez centímetros y un niño sin padres aprenderá a pronunciar su nombre.

- Lástima que no tenga papel y pluma a mano. – le respondí.- Estoy demasiado meditabunda como para moverme.

- Cuando me escribas –insistió-, seré como una fórmula mágica, un círculo protector que hará que no te coma ninguna bestia de la selva.

-¡Yo no paseo por la selva, querido verso! – le reproché, irónica.

- Los versos no solemos ser literales –contestó. – Quizá la ciudad en que te mueves ya sea una selva. ¿Recuerdas cómo empieza la Comedia de Dante?


No le hice caso. Continué inmiscuida en mis asuntos personales y se desvaneció a medida que volaban nuevos pensamientos. Me estaba preguntando cómo podría encontrar un nuevo trabajo, qué debería hacer para tener un cabello más sano, cómo educar a mi hijo, qué regalarle a mi pareja por su cumpleaños.

Pasaron las horas. Cené y me fui a la cama.

Por la noche, el verso se me apareció en sueños y lo apunté en un cuaderno onírico para no olvidarlo. Lástima que no pudiera leerlo al despertar.

Eran las ocho. Preparé el desayuno para Sàgar, le vestí y le llevé a la guardería. El verso volvió a mi cabeza cuando el semáforo estaba en verde, pero yo me centré en cruzar la calle y, cuando ya
había llegado a la acera de enfrente, se me olvidó por completo su ritmo exacto, si bien recordaba vagamente su significado. Era una embriagadora vuelta de tuerca. Expresaba un nosequé de manera muy elocuente y peligrosa para la cordura. Era una locura lúcida. Generaba amor y vértigo instantáneo.

Llegué a casa. Me senté frente al ordenador.

- Ven aquí, verso, ahora sí que deseo escribirte.

Entonces vino hasta mí como una mariposa de fuego. Era tan hermoso que me tembló el pulso.

- No puedo. Eres demasiado para mí. Si te escribo, creerán que soy una bruja y me quemarán viva o me meterán en la cárcel.

- Entonces, seré el verso que nadie dejó que escribieras. Seré el verso que tú nunca te dejaste escribir.


- Es quizá el secreto más grande que jamás he llegado a coleccionar. –le respondí.- Pero nunca te diré a nadie.

Lo pronuncié una vez en voz alta y se metió en mi propio oído, donde se ha quedado dormido como el genio de una lámpara maravillosa.

miércoles 3 de junio de 2009

Re(su)citar

Escribo sobre el lomo de una Harley-Davidson, con un mechón de pelo rojo invadiendo el campo de visión, un infierno portátil enmarcándolo todo con fuego.

Pero escribir es un 90 % saber escuchar.

El mar y los espejos
Brossanova, c/ Ciutat 11, bj 2.
Viernes, 5 de junio a las 20:30 horas

lunes 25 de mayo de 2009

Escribir por escribir


Escribir con el universo en contra.



Escribir sin detenerse, sobre la cuadrícula azul de una libreta encuadernada en espiral y el bolígrafo de la propaganda farmacéutica.



Escribir antes de la salida del sol, y los párpados de los demás bien cerraditos.



Escribir sin ton ni son, sobre cualquier superficie que se preste: una guitarra reciclada, el filo de una navaja, la masa de un pastel de cumpleaños, un protector de enchufe.



Escribir sobre la arena con un palo. Escribir sobre las piedras con pintauñas. Escribir con purpurina en los zapatos viejos y las chupas desgastadas. Escribir tatuando. Escribir en la parte de atrás de los formularios.



Escribir sobre un códice membranáceo: un lápiz de ojos sobre la piel de alguien cercano.



Escribir sin estudio, en harapos, en los trancos de las casas junto al orín de los perros. Escribir en los bares que hieden a sociedad alcoholizada; concentrarse en ese ruido meditativo.



Escribir en las escaleras del Ritz o en la sala de espera de un hospital de enfermos terminales. Experimentar en lugares distintos, con su energía, su clímax. Hacer espiritismo con las nueve musas allí donde se esté.



Escribir para traicionar a las marujas: en las lavanderías, sobre los tetrabricks de leche del supermercado, en la cola del médico, en los parques mientras Sàgar juega con la arena.


Escribir en el insomnio. Escribir en el cansancio como si escribir pese a todo fuera inhumano.



Escribir con el vaho del vapor de ducha y el dedo índice deslizándose sobre el espejo vanidoso. Escribir con una cortina de lágrimas, el espíritu derrotado y la pregunta retórica de si seguir escribiendo servirá de algo.



Hablarle a una grabadora si se tienen las manos ocupadas. Escribir con todo tipo de utensilios y en toda clase de alfabetos. Escribir con sangre sobre las sábanas, con aire en los micrófonos, con mierda en las paredes de la cárcel. Escribir en el último hervor de una sopa de letras. Escribir biseccionando un crucigrama.



Escribir por escribir, como fin en sí mismo.

Escribir como si nada.

Escribir como si todo.

miércoles 20 de mayo de 2009

Han kiling kiling kuri


[Train station by Asensi]

Te despiertas por la mañana con un mochilón y la disposición de ir un rato a currar a la biblioteca. Sales de casa silbando. Toda la gente del barrio te sonríe. Parece que te has ganado a esa peña huraña y currela a golpe de amabilidad premeditada. El que siembra recoge, te dices.

Llegas al metro.

- No se puede entrar. Lleva media hora parado. Alguien se habrá tirado a la vía.

Y entonces te das media vuelta, te imaginas durante una milésima de segundo a ese anónimo aplastado por una mole metálica de varias toneladas y decides regalarte un día libre. Vas a hacer deporte (el sexo y el baile son los principales, más baratos y agradables que ir al gimnasio), leerás bajo el sol en la terraza y dedicarás un sereno cuarto de hora a la meditación zen mientras preparas un gazpacho. Hay fresas con nata de postre, mira qué bien.

- Conocí a una tribu - te había dicho ella, periodista y viajera, hacía unos años, mientras tomábais un café después de una clase de francés para principiantes-... en ese viaje a África, conocí a una tribu que se saludaba diciendo Han kiling kiling kuri, que quiere decir "recuerda que vas a morir". Te juro que no he conocido a nadie más alegre.

Tú le pediste que te escribiera esa curiosa fórmula de saludo en una libreta. Esa libreta que refuerza tu memoria y te hace entender por qué hoy te has tomado el día libre. Sin reloj. Por algo estás en el paro, perra.

martes 12 de mayo de 2009

Ahora sí ;)


[Verónica Tejeiro, Guiño del lenguaje]

Rebozada de sol y de parque, una servidora puso punto y final a algo muy largo hoy. Que sirva de precedente.

Se impone mucho mundo en la punta de los dedos, mucho mundo para ser re-corrido y re-tocado.

A mucha vida toca hoy. A mucho lo que me dé la gana a partir de este preciso ahora. Hasta cuándo esa libertad creativa de alas que se creían guillotinadas.

¡Pero, mira! ¡Pero si el pájaro vuela y parece un pájaro...!

viernes 8 de mayo de 2009

Combo


[Kafka y su Carta al padre]

Una vez, no sé, le dio por ahi. Entró en mi habitación y me soltó lo siguiente:

- Vamos a escribir un libro: tú con tus pensamientos y yo con mi vida.

Me miró fijamente a los ojos, e intenté escaquearme de aquella presión infranqueable. El pulso taquicárdico de un escriba egipcio medio muerto de hambre tras la caída de su faraón Amenofis IV reverberaba en mi muñeca. Yo, Jimena Ibárruri en esta encarnación más endulcorada, atravesaba una adolescencia aparentemente dócil pero revolucionaria en las entrañas, incendiaria para con la tradición, rebelde en el secretismo remoto de uno mismo.

- Yo no soy biógrafa de nadie.- pensé.- Y menos de mi padre.


Obviamente, no respondí nada. Mi pluma calló sobre su vida como venganza íntima de los arbitrarios grilletes de su autoridad.

Pero, en el fondo, me equivocaba.

Pasaron los años. Crecí y me fui de casa, como sucede con los polluelos que abandonan el nido. Construí mi propio hogar y tuve un hijo, e hice abuelo a mi padre. Él estaba muy orgulloso de la sangre nueva en la familia y, dentro de su poco tacto, resultaba sorprendente verle sostener un bebé en brazos con delicadeza. Con la nueva vida, nuestras aristas se limaron como los cantos rodados del río. Los gritos se convirtieron en cordialidad diplomática, en un calar resignado en el otro, en un saber cuándo él se convertía en un Mr. Hyde tartamudo con dos copas de más y cuándo yo me atrincheraba en una torre de marfil obtusa, incapaz de ver más allá de los velos tupidos de la literatura. Sabíamos de nuestras irreconciliables incompatibilidades y simplemente aspirábamos a tolerarnos en cada encuentro. Una comida donde uno se mordiera la lengua ya constituía todo un éxito.


Y una tarde recibí una llamada suya. Me dio una noticia triste. Me puse a llorar amargamente.

- ¿Quieres que te vaya a ver mañana?

- No. Antes de que me metan en el hospital quiero correrme una juerga de aquí te espero. Dame este fin de semana para mí.

En ese preciso instante, entendí como nunca su decisión de viajar hasta el final de la noche en una ebriedad continuada, un baile tribal sin irrupciones, curvas y neón y alcohol y tabaco, desfase goliárdico ante la inminencia del cáncer y su criado, el miedo.

Me di cuenta de que ese fin de semana, cuya crónica me quedaba claramente vedada (los padres no pueden confesar a sus hijos, por pudor, muchas locuras perfectamente comprensibles), podía ser cierto que, algún día, escribiera con él un libro: él con su vida y yo, con una ristra impotente de palabras puestas en fila.

lunes 4 de mayo de 2009

Estoy en la cárcel



[La más chula: la de Piranesi]


El ser humano está encerrado en una cárcel de espejos.


Hoy he visto a un tiparraco desdentado y paria. Somos de la misma especie temeraria, así que a los cinco minutos ya hablábamos de tú a tú en el metro. Al poco rato, me ha dicho que había pasado once años en la Modelo por robo armado y entonces hemos charlado sobre las miles de cárceles que existen en este, cuanto menos, puto mundo de azarosas torturas esperándonos, donde cada vez cuesta más fabricarse la propia suerte a no ser que uno esté atrapado en esa otra cárcel del confort y la comodidad de los chavos surtidos, de tengo para pagarme un gorro, un coche y un psicólogo.


A mí nunca me cuesta tratar con ex o inex convictos porque en una vida anterior fui un negro sangriento, un baraka ugandés llamado Mwanga que se cargó a mucha gente en el nombre de una idea. Conozco la crueldad humana. Y si ahora ven a una muchacha serena comelibros no es fruto del azar. Este comportamiento pacífico ha surgido después de miles de reencarnaciones fallidas llenas de expolios, violaciones, guerras y aberraciones del espíritu. Por aquel entonces, para mí la crueldad era el mal menor de la supervivencia: formaba parte del día a día. Despellejaba hombres como hoy otros despellejan terneras para que me las coma poco a poco fileteadas en un plato.


Hace apenas un siglo, por otra parte, estuve condenada a muerte en una mazmorra de la Prisión de San Quintín, contigua a la de Ed Morrel y Darrell Standing. Nos comunicábamos con los nudillos de la mano. Desarrollamos un alfabeto de golpes en la pared y manteníamos charlas sobre vidas anteriores y viajes astrales. Los tres bribones aprendimos técnicas de expansión espiritual con suma rapidez: nuestro chamán guía fue la siempre dispuesta camisa de fuerza. Después de esa experiencia aprendí a liberar mi mente, especialmente ante obstáculos insalvables.

Pero volvamos a ese trayecto en el metro y a ese tiparraco feo, delgado, sucio y extraordinariamente lúcido. La enumeración de cárceles no tenía fin.


- El trabajo para mí es otra cárcel. Y más el trabajo que les dan a los analfabetos como yo.


- Diego de San Pedro escribió sobre una Cárcel de amor. Cuando uno se enamora, el otro le atrapa en una tela de araña mental. Y ya no puede hacer nada.


- Yo creo que una vez odié a alguien como tú dices. Cada día imaginaba cómo le torturaría al salir de la trena. Mis manos estrangulándole, mis pies dándole puntadas en el estómago. Era un idilio. Era otra cárcel de pensamientos reiterados.


- Yo he visto a muchas mujeres que viven en una cárcel doméstica. Cinco metros cuadrados de cocina. Condena a trabajos forzados.


- La preocupación por el qué dirán: una mordaza.


- Los colegios parecen cárceles de niños.


- Los que siempre quieren ser guapos viven atrapados en una puta prisión que se pudrirá pese a los liftings.


- No menos cárcel es un hospital para un enfermo. Yo he pasado noches en la sección de oncología viendo cómo se moría mi madre. Es horrible. Es como estar en la cárcel.

- Cárcel la reja del horario del currante.

- La etimología de convento en alemán es "cárcel de vírgenes". Tiene guasa.

- Los bares son las cárceles de los canallas como yo que aún no han sido prendidos.

- Cárcel el archivo de Excel. Cárceles los códigos de barras y el IBSM y el número de DNI. Cárcel el marco donde se introduce una foto.

El gran teatro del mundo se ha convertido en una enorme prisión laberíntica. Y así hemos pasado el rato, hablando de cárceles, hasta que él ha bajado en Clot. Me ha guiñado un ojo antes de que se cerraran las puertas del vagón y me dejara sola, otra vez, en mi gran cárcel de espejos. Él, según me ha dicho mientras se despedía, está en libertad condicional. Yo, al parecer, también. ¿ O no? ¿O todavía estoy en la cárcel?

martes 28 de abril de 2009

Chismografías del tedio


[Duane Hanson: Young shopper]

Vas a buscar al crío al cole y puaj, marujas blableantes salivando. Cuarentonas de ojera, jaqueca y diafragma poco amortizado... Conversaciones de besugo a nueve euros el kilo. El exceso de amabilidad y la hipocresía de algunos días temerariamente soleados ha hecho un daño irreparable. Esas señoras ahora saben que existo, y no dejan de ametrallarme con sus abrillantadores y nimiedades de supermercado, me asquean con su aislamiento doméstico, su énfasis en la otredad marital y todas esas poquedades de espíritu y chismografías del tedio. Yo debería escaquearme ipsofácticamente y fagocitar nubes un rato: esos horizontes soñados más allá de las dos lavadoras diarias y las pelusas de moqueta, esas danzas cósmicas ajenas a todas las obsesiones celulíticas de faja y crema antiarrugas.

¡Aléjense de mí, marujas-zombies!

Les saludé por compasión, y ahora formo parte de sus festines lingüísticos, garrapatas horteras con los labios pintados. El hombre con el que no estoy casada sabe freír un huevo y cambiar pañales. El hombre con el que no estoy casada no me trata como a un mueble. El hombre con el que no estoy casada no es la niñera de su hijo: es su padre.

Veo rostros que no sonreirían ni ante un Humpty Dumpty reproduciéndose (apostilla al anónimo). Veo frustraciones mastodónticas y una moral por los suelos: eso sí, suelos impolutos, lejiados y encerados hasta la extremaunción...

lunes 27 de abril de 2009

Una tortilla de Humpty Dumpty







Humpty Dumpty es una metáfora de la fragilidad lunática, del cosmos pitagórico, del descalabro por la escalera de Jacob. El huevo antropomórfico con delirios de grandeza puede dejar de ser inglés y convertirse en una ridícula tortilla a la francesa. Nosotros le añadiremos patatas, por si acaso. Su fracaso, entonces, será más suculento. (Si la locura se avecina y te rompes la cabeza, fríe papas.)

viernes 24 de abril de 2009

Radio Contrabanda FM 91.4 ;)

Con la maravillosa compañía de Bea y Melitta, en "El aleteo desequilibrado". Un par de poemas y mucho charloteo divagante.

Mañana, sábado 25 de 17:30 a 19:00.

miércoles 22 de abril de 2009

El "exordio" apócrifo de mi tesis

Como reza el lema latino: Verba volant, scripta manent. Las palabras se las lleva el viento, pero la escritura permanece, porque es un soporte elemental de la memoria. El tiempo es una máquina del olvido: aniquila innumerables momentos, estados de ánimo, pensamientos y sueños de la vida de todos los hombres. La muerte, verdad última e inexorable, destruye el cuerpo que respiró sobre la faz de la tierra, sepulta la mano que empuñó la pluma y el acero, apaga los ojos que contemplaron el paisaje de una época. Después, el transcurrir de los siglos y la tendencia natural a la pérdida del orden (la segunda ley de la termodinámica, la entropía) diseminan, erosionan y destruyen esa información del pasado.

Sólo podemos conversar con los difuntos a través de los documentos que han sobrevivido a los siglos. Por eso es nuestro deber rescatarlos, antes de que perezcan deshechos en el polvo, en motines de guerra o bibliotecas de Alejandría; entre arbitrarias censuras o inclementes plagas de gusanos de papel.

Los filólogos -amantes de la palabra, traductores del tiempo y arqueólogos de la escritura- trabajamos para recomponer la historia de nuestra civilización con la voluntad de ser fieles a una hipotética realidad. Los filólogos de verdad no somos eruditos a la violeta, pedantes datófagos o chupatintas. Muchos de nosotros somos creadores de nuestras propias obras de ficción. Escribimos libres en nuestro tiempo libre, aunque parece que esta labor lúdica del creativo es incompaginable con la del intelectual. Y por eso, el personal académico ha de llevar siempre en secreto su risa infantil de niño creativo, que ve en la literatura motivos de sorpresa, de curiosidad, de EMOCIÓN.

martes 21 de abril de 2009

Cómo se escribe una tesis doctoral

[Quevetesis: término acuñado por Pedro I Guerrero. He decidido llamar así a este cuadro que pinté sobre un madero.]

La pregunta del millón:

- ¿Cuándo acabas la tesis?


El tontorado, dijo alguien. Porque comerse la olla con lo mismo durante un largo periodo de tiempo te hace más tonto que sabio. Obseso necrofílico de la historia. Desenterrador de cadáveres auriseculares. Cuatro años de orgías de la imaginación alrededor de un tipejo feo que escribía de maravilla.


Después de esto, me creo capaz de escribir sobre cualquier cosa. Una descripción pormenorizada sobre cómo se fabrica el pa amb tomàquet. Un estudio comparativo entre el proceso de formación de las galaxias y las pelusas de debajo de la cama. Traducir la Divina comedia a código MORSE y representarla con instrumentos de percusión, combinada con una coreografía de ballet clásico.

Sí, estoy algo agitada. Tengo contracciones de Braxton Hicks. Estoy a punto de dar a luz un monstruo de la naturaleza. Es emocionante.

El género "tesis doctoral" es, por lo demás, ingrato. El forzado tono aséptico y neutro (como si la objetividad dependiera de eso o existiera acaso, me cachis) mutilaba mis frases y las hacía sangrar, torturadas por la camisa de fuerza de la cita bibliográfica.

Mi mente ha supurado durante años en una mazmorra académica, y aun así, he intentado desasirme del yugo esterilizador del pseudorigor científico que pretenden las filologías, cuando en verdad viven y beben de las pajas mentales de cuatro asentados catedráticos. (Por cierto, que cátedra significa silla, y entonces decir "asentado catedrático" es una redundancia).

Y ahora viene cuando me levanto de la silla de ruedas.

viernes 17 de abril de 2009

Muy mucho


[Dicen las malas lenguas que si miras atentamente esta imagen te harás millonario en cuatro días. Vale. Qué fácil. Deja de trabajar. Esta foto te hará rico.]


Llevo una piedra blanca en el bolsillo de la chupa roja. La recogí de entre muchas otras piedras blancas. Era belleza entre belleza. Y, entonces, pensé: "mira, es una piedra de bolsillo, la piedra de la abundancia".

Y, es verdad, cuántas piedras blancas que hay en el mundo. Tantas como estrellitas de angelitos obesos barrocos siestanubes.

lunes 13 de abril de 2009

¿Qué es la aventura?

[Las botas de Van Gogh]

¿Cuántos pasos hay que dar para decir que se viaja?


Una vez crucé el umbral de la puerta de mi casa y, en el plácido paseo que lleva de mi calle al río, pude imaginar la danza de la Tierra alrededor del Sol y el traslado de un plato sucio de sobremesa a la pica del fregadero. Entonces, me pregunté: ¿qué significa aventurarse? Estuve meditando un largo rato y apunté en mi bitácora los siguientes pensamientos:


1. Si pensamos en la inmensidad del Universo, no es mucho mayor la distancia de la Tierra al Sol que la que media entre un plato sucio y la pica del fregadero.


2. Recorrer los diez centímetros que separan unos labios de otros puede ser más alucinante que dar una vuelta al mundo en Concorde. (Los pobres no viajan en Concorde. Los pobres se enamoran.)


3. El espíritu aventurero tiene que ver con la expansión de la conciencia y la búsqueda de lo desconocido.


4. Vivir una aventura no depende del camino, depende de la actitud ante el camino.


5. Existe una voluntad de fluir, de circulación, de dinamismo.


6. Da igual si puedes o no pagarte un billete de avión, una dosis de LSD o alquilarte un Ferrari durante dos horas para ir al trabajo. Emily Dickinson salió poco de su pueblo.


7. El peso de la aventura está en el poder perceptivo del individuo y su capacidad de asimilar lo inesperado.


8. Los deseos son la brújula del camino. La imaginación cataliza el fuego de la aventura.


9. El miedo y el prejuicio son los principales enemigos de la aventura.


10. ¿Cuánto estás dispuesto a perder? Disolución del yo en el paisaje. La capacidad de asombro es directamente proporcional a la voluntad de entrega cósmica. (E interpretad entrega cósmica como gustéis, incluso con arqueamiento de cejas).


11. La aventura no tiene por qué ser involuntaria.
Toda aventura que se precie puede planificarse.


12. El arte es una aventura planificada, donde la Obra Magna es la propia vida. (Algo que Aurora dixit, Chéjov dixit y que todos los artistas "de verdad" acaban corroborando).

jueves 9 de abril de 2009

Anarcopoética


[Infinito musical]

Revolución precisa para cazar diabliposas insistentes. Palabros volátiles, O.P.N.I. (Objeto Poético No Identificado), pupurris, punkolirismo, vocabriola, alzhéiher de la cuadratura del círculo, vinorritmos, medusas cerebrales, lumpenismo visceral, bazofia marítimo-amorosa, conciencia capicúa, úlcera métrica, labios con chubasqueros, protesía para caminar, prótesis-abrazos para mantenerse en pie, vaho divino, válvula de escape, ecue-yamba-ó, sóngoro cosongo, álgebra de mano y piti y mano y piti y existo, acrobacia sin nota a pie descalzo, un molinillo de viento en la lengua, anadiplosis en la encía, verborragia me desmayo sin tirita farisea, tubérculo crepuscular en la faringe del amigo-amígdala, volver a la A, morir en la Z, yacer en la X, hipotenusa en las piernas que caminan (embudo-nariz, cabeza-aspirador, ingle-compás). Lavavajillas literario. Osteoporosis de abstractos, letras de maíz, mirada de póker de ases. Yonki de confusión intravenosa, orgasmo sigomático, odisea dactilar en un solo cuerpo escogido que me parte en dos me cachis como el báculo de Moisés en el Mar Rojo. Despotricar senderos y cobijar telarañas bajo las bragas. Pero quiero nenúfar en el punto G de mi bolígrafo. Epopeya de almohada y parpadeo, hechizo en los bajos fondos, Metro L2-carroza de caballos. aMOR eSTOCOLMO, Somormujo Lavanco en el dedo índice, uñas dióptricas pasapáginas. Inundación de cóctails-Molotov en el plexo solar. Sombrero-herida, sombrero-matriz, sombrero-cicatriz. Manada de yoes enhebrando el cielo con la conciencia. Asiento-basilisco máquina de escribir. Pulsar la tecla es coronar el Everest. Sílfide termodinámica sobre tacones levíticos. Helicópteros, alfileres, rayos UVA. Viento descapotable, noche que cocina el firmamento al vapor, Enéada-Eneida junto con juncos oníricos que dirán que sí cada vez que preguntes por qué sube el precio del pan y tú sintigo, güey. Deshollinando hogares a través de las mejillas cálidas llenas de besos per-versos y bofetadas de Rita Hayworth.

Truco para estar ahí



[mapa + abanico]



Haces un abanico con un mapamundi
y nos tomamos el café en el mismo bar.

martes 7 de abril de 2009

La puerta en el muro


[Banksy sobre el muro de Gaza]


Existe esa vieja historia que cuenta H.G.Wells:


"¿Cómo explicarte? Apenas estuvo la puerta cerrada a mi espalda, olvidé el camino con las hojas caídas de los castaños, los coches de alquiler y los carros de los mercaderes; olvidé esa especie de atracción gravitatoria que me ceñía a la disciplina y la obediencia en casa de mi padre: olvidé todas las dudas y temores, olvidé la discreción, olvidé todas las íntimas realidades de esta vida. En un instante me convertí en un niño feliz, maravillosamente feliz en otro mundo. Era un mundo diferente, con una luz más tibia, penetrante y suave; con una tenue y clara alegría en el aire; con hebras de nubes acariciadas por el sol en lo azul del cielo. Y ante mí se extendía acogedoramente ese camino largo y ancho, con canteros sin malezas a ambos lados, donde esplendían flores que nadie cuidaba y jugaban aquellas dos grandes panteras. Sin temor puse las manos sobre su pelaje suave, acaricié sus orejas redondas y los sensitivos pliegues debajo de sus orejas, y jugué con ellas, y era como si me diesen la bienvenida a mi hogar. Esta sensación de retorno al hogar era muy aguda."

[Fragmento de La puerta en el muro, de H. G. Wells]

martes 31 de marzo de 2009

Una idea de bombera


Si algo tenemos los anarcopoetas es que nuestras ideas de bombero van madurando en las conversaciones que tenemos con nuestros amigos. A mí me pasa que últimamente veo a todo el mundo hablando de la crisis, como ya nos han embutido hasta en los anuncios televisivos, los menús de los bares y las ofertas de las tiendas. "Precios anticrisis", "Menú anticrisis", "Sofá con respaldo vibratorio anticrisis".

¿Cómo se podría vivir sin un sistema jerárquico de sueldos, sin la bolsa, el papel moneda, las entidades bancarias, los cheques de descuento, bla, bla, bla? ¿Cómo se podría vivir sin esa entelequia mundial que es el capitalismo?

Ah. Porque claro, pesa la Historia de la Humanidad sobre nuestra espalda, y toda la carga genética...Siempre nos reímos cuando nos explican que los "indios americanos", con la llegada de Colón y el resto de los notas, tenían tanto oro que lo cambiaban por cristalitos de colores y cascabeles.

¿El capitalismo es inherente a nuestra civilización?¿No hay otros sistemas económicos posibles?

- Ah, mira, como el trueque.

Hay muchas utopías al respecto. Alguien habló de zonas autónomas temporales.

Yo un día me estaba preguntando esto y entonces me acordé de que hubo una época en la que no tenía ni para un café. Mis amigos tampoco iban voyantes. (Como mera anécdota entre paréntesis: una vez, hace años, alguien que me sé y yo llegamos a vaciar un estanque de moneditas que había ubicado en un Restaurante Chino de Pedralbes para comprarnos un paquete de tabaco.) Y, mirad, estamos vivos. Nos mantuvimos a flote porque personas que nos querían y con excedente nos apoyaban. Igual que yo ahora alimento y doy amor a Sàgar. Sí, pero diréis (y me digo): "tú vives en una sociedad del bienestar".

Claro, porque el capitalismo funciona bien o hace feliz a una ínfima parte de la población mundial. Ya me gustaría ver a un somalí pobre (¿aquí pobre es un epíteto?) escribiendo en un portátil este post, con agua potable y wifi en el comedor de su casa. Y yo, tan tranquila, mientras Nokia paga a un ejército para conseguir un mineral para fabricar este cacharro teléfono móvil que reposa aparentemente inofensivo sobre mi escritorio y que cambia de modelo cada quince días.


Ah, diablos, cómo nos cuesta a los anarcopoetas explicar estas cosas...Nuestra ideología política se entretiene escuchando a los pajaritos de la mañana (como la letra de las canciones de Bob Marley) o en los meandros apocalípticos más inexorables. Parecemos hippies y derrotistas, nos encanta soñar despiertos pero soltamos tacos y nos gusta vestir de negro de vez en cuando.

Pues bien, propongo lo siguiente. Que nuestro sistema se base en un intercambio de regalos, pero no regalos inútiles y hechos por compromiso (tipo bote de colonia del Corte Inglés), sino "regalos" en un sentido genuino. Regalos desapegados, incondicionales, por amor al ser humano y a nuestra ecosfera.

Sí.

Recordad cuándo habéis regalado algo a alguien que queríais mucho, mucho, mucho.


Un regalo como una comida en casa de un buen amigo, o como la manutención de un niño por parte de sus padres que lo adoran. Un regalo como el sol escupiendo su luz sobre todos los organismos que realizan la fotosíntesis. Un regalo como la carga de oxígeno de los glóbulos rojos. Un regalo como el agua en la que nada el pez. Un regalo como la placenta para un feto. Un regalo como la leche materna durante los primeros meses de un bebé. Un regalo como la sonrisa de alguien que nos hace tilín. Un regalo como el café al que te invita ese barman por tu cara bonita.



[Te puedes saltar esto, porque no es universal sino anecdótico de mi persona, finita y con uñas mordidas:

Un regalo como el sombrero que me ha dado hoy Anabel, o el libro que ayer me envió Germán, o la copa de vino a la que me invitó Gemma, o la estancia confortable de Tulia con vistas a un convento de clausura, o el poemario de Pedro, o la tripilla feliz de Sàgar, o una fiesta de locas en casa de Lilith y con las canciones de Mónica, o los libros de Austral de Toni, o el jersey que me hizo la tía Ramona, o las merendolas en casa de Nickmazziu, o los abrazos digitales de Aurora, o las fotopinturas de Mos Riera, o las cervezas alemanas y hermandades de Júlia, o la estancia en la Felicísima de María Salgado, o las conversaciones sobre Quevedo con Jauralde, o la trompeta de Enrique, la magia de cerca de Dani Alés en el metro, la visita a la catedral de Santiago con Chus, la vida que me dieron mis padres (después de escribirse tropecientas cartas de amor en la distancia) [...] o los croissantes de jamón y queso que me trae el Chulo a la cama cuando estoy malica y con gripe, como hoy...]

Cuando muera el capitalismo, sobreviviremos los que sepamos hacer regalos. Los de la antigua maldición del Rey Midas, las pasarán canutas.


Por cierto, nos morimos al final. Es básico. Así que el dinero no pasa al otro lado. Caronte lleva a las almas desnudas al otro lado.

Los hindúes dicen que nos reencarnamos una y otra vez hasta que comprendemos que somos una misma cosa. Nuestra conciencia se fusiona con el todo y, entonces, tú y yo somos dos células del mismo organismo. Si nuestras células se vuelven capitalistas y no piensan en la armonía del cuerpo y la cooperación con éste, tenemos un cáncer y morimos.

Hay miles de símiles en el mundo que demuestran que se puede sobrevivir sin capitalismo. Una vida basada en el amor, y no en el miedo o el golpe de báculo. Amor inteligente, no ingenuo a lo teletubbie hippioso. (Lo siento, es que la vena punky pretende alejarse de la cursilería ;))


Menudas ideas de bombera. Ojalá todo fuera así de fácil. Me cachis.

Tendremos que madurar sesudamente un manifiesto anarcopoético. (Y encima uso anarcopoético con cierta guasa. Ay. )


PD: Pero, claro, al final, nos entretendremos leyendo un libro interesante o escribiendo un poemita, y jamás nos meteremos en política. Todo ese meollo de la sincronicidad, el open mind, el flujo cósmico de la energía, la "llama del amor viva" de San Juan y bla bla bla ya lo descubrirán los demás cuando quieran dejar de reencarnarse. Nosotros los limitamos a coleccionar secretillos.

Bomberos que apagan eriales capitalistas y que encienden la "llama del amor viva". Con sus ideas de bombero.

Improperios


[En la foto: el Etna y la reencarnación de Empédocles]


Colonizó conciencias con una sonrisa.


Escrutó en los ojos del criminal el amor desapegado por la flor del cactus.


Puso nombre al color que destila obcecada muerte. Le llamó: "negro brillante".


Detrás del rastro de lágrimas, la melancolía trenza ficciones sobre la mente.


Vio Amor de quita y pon, ordeñado de vísceras selectas.


Garbeó un rato, puso la pierna izquierda delante de la derecha y así, uno-dos, uno-dos, derechito al día que pasaba, pasaba, pasaba.


La noche aún no había comenzado y los adolescentes ya evocaban sus epopeyas.


La escritura se exhibía como el Etna que se revuelca con Zeus sobre una explanada.


Idilios maxilares y anacoretas.


Había palabras- ballena nadando sobre el océano del mundo. (Hay palabras-ballena que comen placton y que emigran miles de kilómetros hasta dormir acurrucadas a la sombra robusta de algún polo.)


(Hay imperdibles perdidos en el asfalto, que aguardan tu mirada distraída de cenefa al aire.)

lunes 30 de marzo de 2009

[Campo en barbecho]

Hay amistades que surgen después de haber labrado el campo. Otras, brotan de golpe después de varios años de barbecho.
A veces crees que tú, por herencia genética y desviación medioambiental, eres una lunópata hasta la fibra. (Je veux la lune - decía Calígula a sus súbditos.) Aspiras a escribir algo con cara y pies, pero sólo te salen pseudopodios que mueren segundos después de ser paridos (ya no sirven esas frasecitas de Emerson, las que hablaban sobre la arquitectura u osamenta de las obras artísticas, la naturaleza orgánica de la ficción). A veces intuyes cuál es el meollo de tu vacío, y con una aristocracia natural, afirmas:
- Nadie me entiende.
Quizá dices cosas tan feas porque el nivel de litio de tu cerebro está por debajo de lo exigido o porque todavía crees no has encontrado una troupe coherente de locos. Tu vida, en definitiva, es un maravilloso Estofado. Ahora estás tumbada en el catre de tu entrópica habitación, mirando el blanco-sucio techo.
- No se preocupe. Nadie más que yo puede escucharla. Relájese. Imagine que está en una habitación en la que no transcurre el tiempo. Piense que aquí dentro, al lado de la estufa, usted está protegida. Nadie puede hacerle daño. Cierre los ojos. Imagine que una luz blanca está al lado de sus pies y que asciende lentamente por sus tobillos... rodillas... nalgas... sexo... vientre... tórax... cuello... barbilla... sienes... ojos... frente... y que sale por la cabeza, hacia arriba, limpiándole en profundidad. En contacto con esa luz todas las células de su cuerpo alcanzan la serenidad. Respire profundamente. Ahora, dígame cualquier cosa, lo primero que se le ocurra.

- Una vez quise escribir el Necronomicón con el alfabeto de mi propio cuerpo, mis palabras y mis pasos. Cuando me senté a escribir, sin embargo, algo sucedió. Un obstáculo negro entorpecía mi escritura real. Existe una ley infranqueable que impide que la vida tal cual es sea anotada en un libro o un cuaderno.

Retrospectiva

- Sàgar, MMVIII. Año bisiesto con cien días menos para ella. Empieza el Martes, Marte en un telescopio, la Rata sin agua, la Patata para comer un poco, el Planeta Tierra enfermo. Tempus Fugit. Los días pudieron fotocopiarse. Hubo risa, y llanto, y esperanza, y viaje, y reencuentro. Un amigo regresó y otro marchó. Respiramos con regularidad, comimos carne de vez en cuando, y hubo un funeral muy triste, y una barca mar adentro con las cenizas. Mis pechos fueron de otro durante unos meses. Hubo gags nocturnos junto a tu cuna. Asistí a tus primeras sonrisas y tus primeras palmitas y ese crecer sin prisa y tan rápido, esos primeros pasos solo de borracho recién llegado. MMVIII: sobrepasé el cuarto de siglo, viajé en busca de manuscritos perdidos, la tesis doctoral se termina, habré de buscarme las papas el año que viene, seguiremos mirando Marte por el telescopio de Nico, la Rata será todo menos prosperidad.

lunes 23 de marzo de 2009

A qué precio



Dios
calcula el I.V.A.
de la vida:
y es la muerte.

Quién retribuye
el plus de terraza,
el coste del cubierto
y la buena estancia.

Vivir
con gastos pagados,
mientras puedas
robarlos.

Dios edita en Excel
la factura
catastrófica
de sueños.

Los egos,
en bacarrota,
determinan
vender acciones.

La humanidad
está en números rojos:
firmemos
un trust, un holding.

viernes 20 de marzo de 2009

Meditación



[Imagen: La piedra de los doce ángulos, Cuzco]


He aprendido un puñado de cosas importantes, mientras escuchaba a una piedra.
(Tientaparedes dixit.)

jueves 19 de marzo de 2009

No os sorprendáis



Mirad, los que decían correr detrás de los grises, ahora son esos obesos apoltronados con sueldo y trabajo fijo, que no moverían un dedo por nada que no sea barrer para adentro e inflar la propia cuenta corriente. Ese rector de la Universidad de Barcelona que, para "evitar la violencia de un grupo de estudiantes", suelta a una jauría de gossos de esquadra enfarlopados hasta las cejas, es la personificación del pacifismo y el diálogo, sí señor. La letra que por la sangre entra.

Nadie se traga ya vuestra DEMOCRACIA. Está podrida. La democracia llevó a Sócrates a la cicuta y sigue pagando asesinos a sueldo.

¡DIMISIÓN YA DE DÍDAC RAMÍREZ, EL RECTOR DE LA UB!

¡Y QUE LOS ANTIDISTURBIOS SE ANTIDISTURBIEN!

martes 17 de marzo de 2009

Libro de sombras [chinas]





La primavera asesina al frío.

Estoy, sin prisa.

Mary Perhaps presenta tres libros en el Forgotten Pub. La rabia fue la brújula de su camino. Había enmudecido por perder el abrazo cálido de una vieja amiga. Algunas noches, tocaba la flauta grave sobre los tejados, pero salían melodías tan tristes que cuando estaban en el aire eran igual que el humo expirado por un fumador de opio.


Demasiado pendiente de sí, cayendo por la pendiente de sí misma.


Mary Perhaps rompe la cuarta pared. Te está mirando a los ojos. No le tengas miedo.

- Eh, tú. No es tan difícil que exista un libro-avatar. Escrito en segunda persona. Un libro que escriben lector y escritor al unísono.

viernes 13 de marzo de 2009

[Anarcopoeta]


[Poesíaentunuca, by Fotometro]

Sin libropesía. Ni diabliposas.


El niño me ofrece una piedra que guardo en el bolsillo como un tesoro arcano.

Y entonces empieza ese viejo discurso, ese río interior, la rapsodia íntima del anarcopoeta. Ahora que los zagales de los parques rebañan la luz del ocaso.

Soy una mujer joven tirada sobre la arena, junto a los columpios, que ve jugar a su hijo. Serenidad y calma. Mi cabeza trama las bases de la pequeña revolución. Me levanto del suelo y me tiro por el tobogán. Los otros padres sonríen.

"Pero, he aquí que los fuertes son atados de brazos y piernas, censurados y ninguneados por la podrida y desapasionada legalidad. Y, entonces, claro está, nos vemos gobernados por auténticos pamplinas, reyes que no batallan en tiempos de guerra, falsos guías espirituales, hombres-poder temerosos de vivir, atontados por la sobreprotección, engolosados por las riquezas.

"Por eso, aguardo impaciente la llegada de un héroe, alguien con el corazón ardiente, las ideas a tres mil revoluciones, ojos que miran a los ojos y la palabra caudalosa, dardo en el centro de la diana del pensamiento. Alguien que ame al hombre y, sin embargo, denuncie sin miedo sus mezquindades, moscardones incordiantes que pululan emponzoñando la alegría natural de la vida. Alguien capaz de esquivar la conjura de los necios y de formular con solidez un sueño, con esa mirada transparente capaz de atravesar lo opaco. Alguien que pinte sobre el lienzo de la vida y que baile la música que el mundo canta ininterrumpidamente.


"¿Y si ese héroe no llega? Toma tu sonrisa por bandera, coloniza los desiertos con semilla y agua y útero y todo y espera ver cómo germina tu lucha y puebla los ojos de chispas y las bocas de claveles-entusiasmo. Chasquea los dedos y observa cómo ese héroe sale de tu piel como chistera, ese héroe que dormita en las células como el genio de la lámpara maravillosa, ese héroe que hace acrobacias sobre el ADN, el libro secreto de la existencia.


***

Hace tiempo pensaba que mis palabras sólo podían vestirse con ecos de difuntos. (Libropesía. Diabliposas.)

Pronuncia sin miedo la onomatopeya.

Penetro en tu retina con cautela franciscana. El cielo es de un maravilloso azul eléctrico. Mira cómo desfilan hombres y mujeres en procesión desordenada. Oigo en sus cuerpos la canción de la noche, el fin de la jornada. Después de la soledad, toca reunirse con los seres que bailan.

martes 10 de marzo de 2009

Awareness




Hijos de Venus y de Marte,
mirad cómo gobierna la luz:
incluso en la noche,
incluso en el párpado que sueña.


Acepta la vida tal y como llegue. No hay nada más placentero que leer en ayunas sin oponer resistencia a los letargos intermitentes que solidifican en el alma los mundos leídos.

Atrás queda aquella melancolía por ideales desintegrados, el afán de poseer la materia y las emociones como soberana tiránica de la cotidianidad. Suelto los dulces pero nefastos grilletes del suicidio wertheriano, la tópica pose de artista decadente, la sonrisa alicaída del tedio. Destino mi acción y respirar a los modelables designios de la imaginación y la magia. La alegría es el estado natural de la vida. ¡Cuánto tiempo he tardado en descubrirlo!

Muere, farsante vanidad, que luchas desesperada por la sobrehumana hermosura. Vanidad hermética y sorda y muda y nadie.

Al fin me doy cuenta de que dispongo de tiempo, un tiempo precioso para planear la próxima revolución (la que está a mi alcance, la de los cincuenta metros cuadrados).

jueves 5 de marzo de 2009

El sueño de la muerte


Material literario para cualquier grupo de duelo. Empezaremos con un fragmento del Sueño de la muerte de Quevedo:



En esto entró una que parecía mujer, muy galana y llena de coronas, cetros, hoces, abarcas, chapines, tiaras, caperuzas, mitras, monteras, brocados, pellejos, seda, oro, garrotes, diamantes, serones, perlas y guijarros. Un ojo abierto y otro cerrado, vestida y desnuda de todas colores; por el un lado era moza y por el otro era vieja; unas veces venía despacio y otras aprisa; parecía que estaba lejos y estaba cerca, y cuando pensé que empezaba a entrar estaba ya a mi cabecera. Yo me quedé como hombre que le preguntan qué es cosi y cosa, viendo tan extraño ajuar y tan desbaratada compostura. No me espantó; suspendióme, y no sin risa, porque bien mirado era figura donosa. Preguntéle quién era y díjome:


-La Muerte.

-¿La Muerte?

Quedé pasmado, y apenas abrigué en el corazón algún aliento para respirar, y muy torpe de lengua, dando trasijos con las razones, la dije:

-¿Pues a qué vienes?

-Por ti -dijo.

-¡Jesús mil veces! Muérome, según eso.

-No te mueres-dijo ella-. Vivo has de venir conmigo a hacer una visita a los difunctos, que pues han venido tantos muertos a los vivos, razón será que vaya un vivo a los muertos y que los muertos sean oídos. ¿Has oído decir que yo ejecuto sin embargo? Alto; ven conmigo.

Perdido de miedo le dije:

-¿No me dejarás vestir?

-No es menester -respondió-, que conmigo nadie va vestido, ni soy embarazosa. Yo traigo los trastos de todos, porque vayan más ligeros.

Fui con ella donde me guiaba, que no sabré decir por dónde, según iba poseído del espanto. En el camino la dije:

-Yo no veo señas de la muerte, porque a ella nos la pintan unos huesos descarnados con su guadaña.

Paróse y respondió:

-Eso no es la muerte, sino los muertos o lo que queda de los vivos. Esos huesos son el dibujo sobre que se labra el cuerpo del hombre; la muerte no la conocéis, y sois vosotros mismos vuestra muerte, tiene la cara de cada uno de vosotros y todos sois muertes de vosotros mismos; la calavera es el muerto y la cara es la muerte y lo que llamáis morir es acabar de morir y lo que llamáis nacer es empezar a morir y lo que llamáis vivir es morir viviendo, y los huesos es lo que de vosotros deja la muerte y lo que le sobra a la sepultura. Si esto entendiérades así, cada uno de vosotros estuviera mirando en sí su muerte cada día y la ajena en el otro, y viérades que todas vuestras casas están llenas della y que en vuestro lugar hay tantas muertes como personas, y no la estuviérades aguardando, sino acompañándola y disponiéndola. Pensáis que es huesos la muerte y que hasta que veáis venir la calavera y la guadaña no hay muerte para vosotros, y primero sois calavera y huesos que creáis que lo podéis ser.

miércoles 4 de marzo de 2009

En un mundo de caramelo


El hombre que se pintó unos zapatos usados con graffities de colores y purpurina roja, verde y plateada, acaba de buscar en google "Máquina de escribir" y ha encontrado el blog de La coleccionista de secretos.


La Maga Despistada puede pensar, en sus ratos libres, que un buen día se encontrará a este hombre mientras éste pedalea un monociclo por cualquier paseo marítimo y fuma pompas de jabón en pipa.


Él podría perder el equilibrio y caer sobre un cojín que alguien se habría dejado olvidado en medio del paseo por casualidad. Podría quedarse allá estirado y adivinar, por un momento, qué se esconde detrás de la forma de una nube.


- Ajá, un pájaro que se ha escapado de su propio vuelo.


Entonces, un bebé llamado Sàgar se le tiraría encima y le daría un beso lleno de babas. La Maga Despistada le pediría disculpas a este hombre risueño con pinta de lunático bondadoso, y éste regalaría al bebo una espada hecha con un globo y un libro del que volarían 400 pajaritas de papel. A la Maga, le daría un mensaje encontrado en una caja de fósforos dentro de una papelera:


- Sé ardiente, jamás consumida.


Luego cantarían lied en alpargatas sobre una farola, en el ojo de un huracán.


Dos grandes amigos, sin duda. Se emborracharían de aire en días azules y marítimos. Y tendrían un puñado de caramelos de miel y limón en el bolsillo, como moneda de cambio.

lunes 2 de marzo de 2009



[Imagen de Aurora Ferrer, a la que he abrazado muchas veces]


abraza el abrazo que abraza el abrazo

domingo 1 de marzo de 2009

Fluoxetina Stada


Esa boca es una montaña rusa. Si usted quiere subir a ella, abróchese el cinturón de seguridad. En cuanto se ponga en marcha, contenga la respiración. La primera bajada es mortal. Descencerá por los raíles de sus miedos a doscientos kilómetros por hora. Después ascenderá por la sonrisa de júbilo, esa euforia de diosa que cree herir la luna con una bayesta (Luna sangrante como el jabalí alcanzado por la mirada de un cazador furtivo). Pero no se engañe. Esa boca asfixiada traga aire y escupe sonidos con grumos que serán dolor, nunca un poema.

***


La tristeza es una mujer gorda con ganas de ver películas. Come sin parar, con amebismo. La tristeza lleva bata y zapatillas, no quiere peinarse. La tristeza tiene tres michelines plegados cuando está sentada en un sofá trágico. Come las palomitas de la desesperación mientras se pudren las ilusiones como flores cortadas en el jarrón que yace encima de la mesa. La tristeza es esa ambición de noes húmedos que resbalan por la cara hasta crear charcos en el suelo. Una porquería que habrá de fregarse. La tristeza le ha ensuciado el piso a esa mujer gorda con ganas de ver películas.

miércoles 25 de febrero de 2009

Vida laboral


Casi siempre yo te llamaba, y tú venías.
Yo te buscaba, cuando dolía vivir un poco.

Al amanecer tú en mi visión,
surgías de un ángulo de la tierra,
y la vieja incertidumbre,
esa desdentada solterona,
reía a carcajada limpia.

Pero hoy no vienes.
Estás metido en la jaula del trabajo
y yo he de ir a pagar el alquiler.

martes 24 de febrero de 2009

Viaje al fin del amor

[Conversación entre dos camioneros en un bar de carretera]


- ¡Ay mi pobre y santa esposa! ¡Si ella supiera que he mirado el culo de esta camarera con la lascivia de un caballo en celo! Pero no puedo evitarlo, últimamente necesito que una rubia despampanante me mire fijamente a los ojos y me diga que me quiere, y que se iría conmigo al fin del mundo.

- No te preocupes, que a mí me pasa lo mismo. Aunque creo que es normal que suceda. Porque una relación estable anclada en rutinas y deberes compartidos es el suicidio del amor. Y la pareja, en ese caso, tiene una clara desventaja: se la conoce hasta el fondo. No hay sorpresa. Es como la primera Eva: uno le ha visto los huesos, los tendones y la cuenca de los ojos sin párpados.

- Bueno, pero eso tendría que unir un poco más, ¿no?

- No creo. El cariño del roce no es lo mismo que el amor.

- No entiendo por qué las parejas se van a vivir juntas. Lo único que consiguen de ese modo es tragarse la mierda del otro, aguantarse cansados, gritarse, perder el apetito sexual, privarse de la libertad y autonomía del espacio propio y crear tensiones por la limpieza doméstica. En cambio, si no vives con esa persona, quizá la ves un par de horas al día, y son los instantes más maravillosos de la jornada: evasión, descompresión, seducción y magia.

- Entonces, como vivir con tu pareja no te descomprime, te encuentras con la necesidad de salir un par de horas a pasear, para desconectar un poco de la agobiante rutina. Y, quizás, tal vez conoces en el bar de turno a alguien que te transporta lejos de la pesadilla de la acumulación de polvo y cansancio.

- ¿Sabes? Yo a veces pienso que me apetecería conocer a alguien, perder los papeles y enamorarme hasta la médula, sin poderlo evitar, con todo el dolor y riesgo que esto conlleva. Conjurar un amor maduro y desapegado, pero con imantación eléctrica y sexo desbocado. Redescubrirme nuevo en otros ojos, como si aún no hubiera nacido. Abrir un nuevo sendero en la piel, besar a alguien opuesto a mi esposa y tener miedo y desearlo. Somos humanos y lo comprendemos.Pero qué difícil es decirlo en voz alta.

- Sí, y si no lo dijéramos en este bar de carretera, no lo habríamos dicho en ninguna otra parte.

- Las relaciones amorosas no tendrían por qué ser tan intolerantes con el amor hacia otros. ¿Hay que poner un tope? A lo mejor uno se traiciona a sí mismo cuando no se deja llevar por esas corrientes magnéticas de gozo y encantamiento que podrían justificar una vida entera.

- La próxima vez, no le digas nada y llévatela a la cama. No hace falta ni que te pellizques. Más vale condenarse que arrepentirse.

lunes 23 de febrero de 2009

Holbein mató a Cristo antes de que Nietzsche asesinara a Dios


El Cristo muerto de Holbein, 1522.


Julia Kristeva, en Soleil Noir, dedica todo un capítulo a la impresión que ha producido este retablo de Holbein a lo largo de la historia. El protagonista del Idiota de Dostoievsky exclamaba:

- ¡Este cuadro...!¡Este cuadro...! ¿Pero tú sabes que, mirándolo, un creyente puede perder la fe?

Aquí Cristo aparece como un cadáver desprovisto de los rasgos ennoblecedores del mártir. Es un difunto cualquiera, digno de una lección de anatomía. Su cuerpo llagado, esquelético, casi hiede a la vista. Soledad, silencio y horizontalidad. No hay siquiera una mujer sosteniéndolo en brazos: no goza ni de esa gloria postrera. El descenso de la cruz es así de crudo.


Ese cuerpo sin vida está completamente muerto. Parece una funda. Nadie se imagina que este pedazo de carne pueda resucitar.

domingo 22 de febrero de 2009

Encrucijada


- No sé qué decir. Cuando las dudas siembran perdiciones, uno acamparía en la encrucijada del camino, vería la bandada de los ciento volando y la dejaría emigrar a tierras cálidas, cantaría canciones en voz alta para entretener el hambre y, por la noche, miraría el cielo acribillado de balas y se abandonaría al sueño ligero de un mundo armónico sin disyuntiva posible.
- ¿Y por qué no caminas campo a través? Allá a lo lejos se ve la sombra de un árbol bajo la que leer y escribir versos.

jueves 19 de febrero de 2009

Alejandro Duque, otro de la tribu


[Jeremy Mayer]




RUBAIYAT

Haya cielo
o infierno, nadie
elige. Duerme tranquilo
el día
indiferente.
También
la puerta a la otra vida
te la abrirá el azar.

De "Donde rompe la noche"
Visor, 1994, Madrid




HABITACIONES "HOLOFERNES"

A estas alcobas de velada luz y lechos clandestinos,
de la mañana hasta la demacrada madrugada
las parejas acuden.
Imantados de su desnudo hermoso
los cuerpos ruedan, se suceden
entre rojos muarés y tabiques de espejos que regalan miradas, roces, formas.
Suben las escaleras
con un silencio de complicidad y alborozo,
la húmeda hoguera del deseo en los ojos
y aún la llama peor: la del remordimiento.
Saben, tácitamente lo consaben,
que aquellas escaleras de discreta penumbra conducen a la gloria,
pero que luego bajan
al infierno. Siempre la vida tasa
con severa medida, y al goce sigue
el lento sufrimiento, al triunfo la aridez,
y las lágrimas matan la luciérnaga blanca de una boca que ríe.
Nada está escrito,
pero todo se cumple:
el precio de la felicidad
es la desdicha.
Ellos se juran, se prometen
ante el sagrado libro de sus cuerpos,
y en el estrecho nudo que los desengendra para siempre
se dan una guirnalda de placer fugitivo.
Una noche de amor
y otra larga, insondable, de olvido.

De "Sueño en el fuego"
Renacimiento, 1989, Sevilla



Nosotros, que nunca nos hemos leído el rostro.

Libros acolchados bajo el brazo, airbags de aquellas conciencias que sólo habían habitado el Nunca.

lunes 16 de febrero de 2009

Literatura y trenes (dos pensamientos aislados)



[¡Ah, seguramente era para Jordi Font!]


Ese tren se desliza sobre la espina dorsal del mundo.

Respirar oxida.

domingo 15 de febrero de 2009


[Ángel Cajal]

- ¿La curiosidad mató al gato?

- No. El gato estaba tedioso. Pero continuó viviendo por curiosidad.

- Quizá por eso tienen siete vidas.

sábado 14 de febrero de 2009

El mendigo de respuestas

Era una noche irreal. Faltaban cinco minutos para la llegada del próximo metro. No había nadie más en la estación. Pensé que era un buen momento para abrir la Moleskine y apuntar algunas ideas aisladas, como instalar un organillo en una bicicleta, cuya música se ejecutase al pedalear. Andaba yo en estas estúpidas ensoñaciones -que la mayoría de veces se pierden en esa niebla de la inviabilidad- cuando, de golpe, me di cuenta de que había un hombre harapiento y borracho sentado a mi lado. Su mirada interrogante no dudó en asaltarme.
- ¿Por qué hemos aterrizado en este mundo sin manual de instrucciones?
- No lo sé. Lo que está claro es que de algún modo ya tenemos el software instalado.
- ¿Pero nunca has pensado si existieron vidas anteriores?¿Y por qué no las recordamos?
- ¡Si a duras penas recordamos qué comimos ayer!
- ¿Y dónde se fueron mis viejos cuando se murieron?¿Por qué mis sueños me avisaron de que morirían?¿Y por qué me enamoré de aquella mujer pelirroja, que vivía en mi misma ciudad y hablaba el mismo idioma, si las almas gemelas pueden estar en la otra punta del mundo, en otro hemisferio, y hablan swajili o tienen veinte años menos?¿Por qué me dejó por mi mejor amigo cuando teníamos dos hijos maravillosos?¿Por qué me deprimí tanto que dejé el trabajo de delineante con el que me ganaba muy bien la vida?¿Por qué estuve llorando hasta que todos perdieron la paciencia?¿Por qué abandoné nuestra casa, dije adiós a mis niños y me puse a vagar por las calles?¿Por qué acabé exhibiendo mi miseria y arrancando la asquerosa compasión de todo el mundo? ¿Por qué...?
En ese momento, llegaba el metro. Llevé la mano al bolsillo y busqué una sucia moneda con la que callarle.

viernes 13 de febrero de 2009

El rapto de la Melancolía


Munch, Melancolía (1894-1895)


La Melancolía puede asaltarnos de golpe. Un día te sorprendes con la mirada perdida, el contexto se vuelve borroso. Las formas se desenfocan. Entonces, aparece ese forastero con gabardina negra hasta los tobillos y mitones de cuero. Se sienta en la silla vacía que tienes al lado, y te dice:


- No sabes lo que te pasa.


- A lo mejor estoy cansada.


- No, no es eso.


- Es verdad, no es eso. No estoy cansada. Quizá he soñado demasiado y la realidad no se corresponde.


- No creo. La realidad te ha demostrado con creces que tú eres quien le pone los límites. Si tú escarbas, ella se deja. Ella hizo un pacto contigo, y un día te reveló el secreto de su simetría.


- Exacto. ¿Y por qué tengo esta tristeza enganchada en los huesos?


- A veces, la poesía de las cosas puede ponerte triste. La belleza pone triste porque es tremendamente frágil.

jueves 12 de febrero de 2009

Nana a Hitler


[Por ahi me piden unos locos que componga un tema para su grupo de punk-rock-experimental. Dicen que puedo cantar-recitar. Umm, el viernes tengo un emocionante ensayo. Me muero de ganas de delirar sobre palabras, deshacerme con un micro, perder el sentido en la catarsis. ¿Véis? Eso me pasa por dejar de fumar... Necesito descargar un poco, jejejejeje.]


Usted puede ulcerar las tardes con su tedio
Usted dirá a los cataclismos “no hay remedio”
Usted mascará discursos bajo su bigote
Usted machacará sin yunkes al Coyote


Usted deprimirá las órbitas lunares
Usted deshará las olas de los mares
Usted detendrá las corrientes de los ríos
Usted hará sangrar el libre albedrío


Usted escarbará en la frente de los locos
Usted limitará Alemania con el Congo
Usted, papel carbón, genocida de la historia,
Usted será el alzhéimer que mata la memoria


Usted detonará sueños inalienables
Usted bailará en la hora punta de los martes
Usted hará jabón con el dolor del miserable
Usted será un cabrón, y yo, su puta madre

miércoles 11 de febrero de 2009

Un mundo de cartón







El futuro del arte está en el uso de materiales...






...reciclados.









Véase el artista marroquí RACHID EL MUDÉN, que fabrica muebles con cartones que recoge de la basura.

La idea, sin embargo, no es nueva. Chris Gilmour alza un reino nuevo sólo de cartón y pegamento. De su parte, vienen las obras hiperrealistas de allá arriba.
La Maga Despistada diseña un libro de poemas. Sentimientos reciclados sobre cartones reciclados.
PD: ¿Alguien puede hacerme una máquina de escribir de cartón?

martes 10 de febrero de 2009

Desaprender




[Blanco sobre blanco, de Kasimir Malevich]

¡DESAPRENDER!


Un vaso que está lleno, ya no puede llenarse de nada. Hay que vaciarse.


La primera vez que me crucé con esta palabra, se había posado en los labios de un hombre-flechazo. Fue hace años. No volví a ser la misma. Sentí cierto alivio. Al fin podía despojarme de los dogmas del camino, de los titulares de periódico, de los miedos escénicos, de la sumisión ante la autoridad desautorizada, del novio al que ya no quería y de los tics de la autista comelibros. Al fin, podía olvidar mi nombre y pasear por la calle como una atónita expresidiaria puesta en libertad. El pasado dejaba de lastrarme y predecirme. Podía detenerme a mirar y empezar una vida nueva. Por aquel entonces, estaba al borde de la veintena, y la manera de reinventarme fue dejar de ser la chica tímida que vive en su mundo imaginario. La vida se me planteó como un juego de rol interesantísimo. Me creé un personaje de cómic y me moví por todas partes conforme a lo que había deseado ser: una poetisa aventurera, intelectual pero algo macarra, sensible y dura, capaz de ayudar a los más desgraciados mostrándoles una de las drogas más baratas del ser humano: el arte y sus horizontes. Una guerrera inspiratriz. Bien, la imaginación no tiene por qué tener límites.

Pienso con cariño en esos años de florecimiento intelectual, en los que uno se atreve a pensar por sí mismo. Como dice Nach, el poeta rapero, los dos maestros fundamentales son Señor Libro y Señor Calle. Hay que enseñar calle a los que no salen del libro, y enseñar libro a los que no salen de la calle. Es la homeostasis perfecta.


Sidharta Gautama (alias Buda -curioso nickname-) dijo una vez que el conocimiento es como una barca que te ayuda a cruzar el río y llegar a la otra orilla. Tras conseguir el objetivo, sería absurdo seguir arrastrando esa barca, cargarla en la espalda. Para ir por el monte, una barca es un estorbo. Para ir por el monte, unas buenas botas o una mountainbike. Lo que todos los budistas repiten hasta la taladrante saciedad: hay de saber dejar ir, practicar el desapego.

El mismo concepto aparece en un libro que he leído recientemente del Punset, El viaje a la felicidad. Al parecer, desaprender es algo indispensable para ser feliz. Si acumuláramos toda la información que nos llega hasta el fin de los días, seríamos masas deformes al borde de la locura. Nuestro cerebro, por eso, cada noche desaprende por su cuenta, sin pedirnos permiso. Y tiene un filtro antispam. Por eso las rutinas de años pueden condensarse en un sólo día de recuerdos. Por eso recordamos el segundo mágico en el que conocimos un alma gemela, ingerimos una droga chamánica, concebimos un proyecto que nos satisfacía o asomó la cabecita de un reciénllegado por un lugar aparentemente tan estrecho como la mirilla de una puerta.

Todo el año es carnaval. La vida tiene un armario lleno de disfraces. Hoy escoges la peluca afro, mañana la gabardina negra hasta el suelo; pasado, las botas de suela gastada. Hoy dices me quedo encerrada en casa, enciendo una vela y miro al techo soñando despierta. Mañana sales y pillas el metro, y charlas con alguien que te mira con curiosidad. Pasado, decides probar algo que nunca has imaginado. Y otro día estás cabreada, y tirarías huevos en las ventanas de las casas de Sarrià. Y otro, eres una gran altruista: decides preparar una fiesta e invitar a todos los mendigos de la zona, a todos los yonkis de San Roque, a todos los que han perdido la esperanza y viven en infiernos portátiles.

En el Banquete, dice Platón que el Amor es hijo de la Pobreza y el Recurso. Si el vaso está medio vacío, quizá mejor vaciarlo del todo. Y entonces, mira: puede contener vino, o cerveza, o poleo menta para las anginas, o conchas recién recogidas de la playa, o... (?)

Un besote a todos ;)

lunes 9 de febrero de 2009

Cartas que no llegaron...



[Imagen gráfico acertijo]

Durante años, una de mis aficiones ha sido escribir cartas anónimas a personas que me parecían interesantes. Hoy he pensado que sería bonito reproducir algo que escribí hace seis años. Recién cumplida la segunda década. Una carta a Jordi Llovet. Quizá algún día le dé por buscarse en el oráculo Google y se sorprenda. Sea como fuere, le deseo lo mejor. Al parecer, se jubiló el año pasado.



Estimado señor Jordi Llovet:

He consagrado esta tarde a la tarea de ordenar los papeles de mi leonera. Para mi sorpresa, he encontrado una carta que le escribí hace un par de años, cuando asistía a sus, digamos, “originales”[1] clases de Teoría de la Literatura. Una carta que, por cierto, no llegué a enviarle. Seguramente, fue por culpa de la timidez del principiante, esa timidez propia de los adolescentes llorones y afectados que todavía no han aprendido lo esencial sobre la teatralidad del mundo y la utilísima herramienta de la ironía distanciadora. De todos modos, hoy, que ya soy mayor de edad – con mis dos décadas recién cumplidas-, me temo que ya he perdido la que, según Don Juan Manuel, es la mayor virtud del ser humano (tal y como reza el último enxiemplo de El Conde Lucanor): la vergüença.[2] Lo cierto es que me he quitado un gran peso de encima. ( No se puede ni imaginar lo que duele ser virtuoso.)

Debo confesar que por aquel entonces – me remonto a sus clases de primero- yo era una de esas personitas ingenuas y entusiastas que empiezan la carrera con vértigo y se leen todos los libros del temario durante la primera semana de clase. Hoy, lamentablemente, he perdido aquel fanatismo primigenio - sintomático del novato cursi y letraherido- y, con él, la primera inocencia. (Quién sabe: a veces uno amanece con todo el dolor en el pijama; a veces uno queda ultrajado por factores aleatorios como la muerte de los allegados, la ruina económica, el exceso de lecturas ( la de Emil Cioran, entre ellas – ese rumano hipócrita, aguafiestas y adorable que inventó Fernando Savater - [3]) y una cierta tendencia maniaco-depresiva..[4]. ). En fin:

Le transcribo la carta que le escribí hace dos años:


Ayer, durante su clase, me sentí nadie, sin ninguno de los talentos que requieren los currículos: no domino ningún idioma, apenas chapurreo el inglés que me enseñaron en el instituto; no sé hacer vibrar ningún instrumento aparte de la flauta dulce (que enseñan a tocar en el colegio); ni siquiera tengo facultades atléticas, nada, nada que pueda verse a simple vista. Como mucho tengo buenas cuerdas vocales, me acuerdo de lo que sueño y escribo de vez en cuando por necesidad (no podría esperar a los ochenta años, el muro del papel sustituye al del manicomio). Pero sé que nada de esto es importante: los títulos, la fama, la admiración; todo muere, ningún hombre puede dormir con las medallas colgadas: nos damos un golpe en la cabeza y olvidamos…No, no es eso. Usted me cautiva porque no alberga un ritmo monótono, y se exalta, y nos canta algo que parece sincero, sentido. No puedo jurarle que no nos miente (a veces creo percibir que se ríe de nuestra inexperiencia), pero hasta el concepto de verdad no tiene validez en sus clases. Prueba de ello es que el señor Víctor, un anciano venerable que asistió a sus primeras clases, a pesar de que tenía dificultades para entender el catalán, en una ocasión me confesó que le gustaba escucharle. A veces me dice:

- Sonaba bien. Arrancaba la risa a sus alumnos.

En el mundo hay millones de personas con memoria. Es relativamente fácil acumular datos en el hipocampo; de hecho, conozco a profesores muy bien preparados, perfectamente dotados para traspasarnos la información que podemos encontrar en el prólogo de cualquier libro. Pero usted va más allá: nos agita las cabezas, que a veces nos duelen por el impacto; después, nos recomienda la medicina de los clásicos.

Sigo al pie de la letra todos sus consejos. Llevo conmigo una libreta como la de Joyce, y me lo paso muy bien retratando el mundo entre sus páginas. En su portada escribí:

Ars urbis
(Universo en los bolsillos)
- Sólo ideas titánicas-

[Quizá dentro de un tiempo deje de escribir. Quién sabe. Quizá un día deje de concebir esta actividad como un placer íntimo, como un juego ingenuo y sin repercusiones. Tal vez un día me torture con la idea de que escribiendo me convierto en un fantoche egocéntrico, en un bufón divino. Y quizá entonces opte por la vía de la pasividad burguesa: seré nadie, otra culosillista cualquiera que consume libros y CD’s hasta que se muere...]

Estoy de acuerdo con usted cuando dice que la soberbia y la pedantería son los peores defectos de un filólogo. A veces pienso: “Oh, ¡por Zeus!
[5] ¿Puede ser que todavía busque la verdad en los libros? ¿Es posible que aspire a vivir a través de las vidas que leo? ¡Y a ellos les miento con un laberinto retórico de terminología latinosa! ”

Usted lo dijo: para quien tiene los ojos muy abiertos hay encinas en la plaza Cataluña y no simples árboles. (De todos modos, le cito de memoria, y tendría que comprobarlo).

Bien, esto es todo. No le he transcrito la fórmula de despedida. De aquí a otro par de años, seguramente me encontraré este archivo y entonces, quizá, me pase por su despacho para charlar sobre mil cosas. Sepa usted que, entre el friso de rostros zombies-estudiantiles que invaden asiduamente la universidad, hay alguien que se entrena secretamente para conseguir una entrevista digna con usted, una de esas conversaciones que surgen por azar, con toda la naturalidad del mundo. Algo para recordar.


Atentamente,





Una estudiante.
Barcelona, 3 de marzo de 2003.

PD: Cuídese. Y, si no le parece impertinente... formularé un consejo desinteresado: ESCRIBA UNA NOVELA. ¡Dicen que Jordi Llovet es un “preferiría no hacerlo” de la escritura de creación!¿Acaso no ha pensado que un libro suyo podría salvar la vida de alguien? Imaginemos, por ejemplo, a un sujeto x que, absorto en las páginas de su obra, pierde un tren con sino aciago. ¡”Preferiría no hacerlo”! Es una expresión bella e inútil. Hoy en día, demasiado extendida, nada original, completamente televisiva y pertinente (al revés que en los tiempos de Melville). ¿No cree que ha llegado el momento de rebelarse ante semejante etiqueta?¿Por qué no lo intenta? ¿Por qué no se entrena para tener una charla de igual a igual con Ellos, nuestros dioses penates de la literatura? Yo le leería. Yo le leería en el andén de una estación lejana. Yo le leería y perdería el tren con sino aciago.
[1] ¿Puedo plagiar la propaganda gaudiniana? Utilizo “original” en su doble sentido.
[2] La perdí el día en el que descubrí mi mortalidad y mi ateísmo. Un ateísmo místico, sin embargo.
[3] Seguramente no recordará que usted me presentó a Fernando Savater el año pasado. Fue un gran detalle.
[4] Me reconocí en los síntomas que anunciaba un número de la revista semanal de El País: los bipolares son vulnerables, perfeccionistas y un poquitín ilusos... Me consoló leer que Samuel Beckett era así.
[5] Probablemente pensé que quedaba bien el vocativo.

sábado 7 de febrero de 2009

Después del colorín colorado...


[A Tulia Guisado, por los finales]



Érase una vez, Blancanieves con la cara llena de arrugas, los dientes amarillentos y torcidos, los pómulos torturados por el sol y el frío. Una Blancanieves, en fin, para la que los años no pasaban en balde. La bonanza de la vida en palacio comportó unos kilos de más en las cartucheras, una barriga fláccida y poco sensual, unos pechos caídos hasta el ombligo. A veces se paseaba por delante de aquel Espejo que la había llamado la más hermosa del Reino y, con una nostalgia indescriptible, le preguntaba:

- Espejo, espejito... ¿Quién es la mujer más hermosa de estas tierras?

El Espejo Mágico, confeccionado años atrás por el célebre nigromante Cornelio Agrippa (y que actualmente se conserva en el British Museum de Londres), no sabía cómo evadir su ira, y respondía con recato y respeto:

- Lo siento mucho, mi señora. Fuiste la dama más bella del Reino, sin duda, pero tus negros cabellos ahora son blancos, pese a los tintes, y se marchitaron las rosas de tus mejillas. Tu rostro es un erial. El tiempo devora la belleza de los cuerpos. Ahora, la dama más hermosa es la hija del leñador, sí, el que años atrás te salvó la vida. Sus cabellos son dorados como el sol y su sonrisa es capaz de deslumbrar a un ejército.

La Reina estalló de rabia, cubrió el Espejo Mágico de brea negra y, sin dejar de maldecir, decidió no consultarle nunca más ninguna cosa.


Blancanieves no había sabido envejecer. Por si fuera poco, el que antaño había sido un apuesto Príncipe Azul, ahora era un Rey de Nariz Roja alcoholizado, que roncaba en el lecho, tenía una barriga ominosa y apetecía de las curvas de las criadas más jóvenes, lozanas y primaverales. La cornudería de la Reina era ya comidilla de la Corte, y su honor mancillado era conversación habitual en los corrillos de la nobleza, que interrumpían sus chanzas e ironías cuando ella, con semblante neurótico y depresivo, tosía para hacer notar su presencia.


Una noche, después de una discusión conyugal, Blancanieves no pudo más y se escapó al bosque, donde se encontró con un mendigo enfermo que años atrás había sido el leñador que le había salvado la vida.


- ¡Mi Reina! ¡Después de tantos años...!¡Mira cómo he acabado! Cuando mis manos dejaron de soportar el hacha, tuve que recorrer este Reino vestido de harapos y sobrevivir de la caridad y la limosna. ¡Qué desagradecida has sido conmigo! ¡Te olvidaste de mí en cuanto te coronaron! Suerte de mi hija, que me cuida y hace que mi desdichada vejez sea todavía soportable...

Blancanieves le miró con un odio indescriptible.

- ¿Por qué me salvaste la vida y mataste a aquella gacela? ¿Por qué me condenaste a la vanidad y la fláccida vida palaciega? Yo era feliz cantando canciones mientras lavaba la ropa en el río, y no vivía en el ocioso tedio de la Corte. ¡Te voy a...!

Blancanieves estaba tan enfadada que pensó en estrangularlo allí mismo. Sin embargo, por ventura del leñador, se allegó una radiante jovenzuela, su hija. Era en verdad una moza muy atractiva, de talle esbelto, cuello largo y pómulos rosados, que miró con desdén a la Reina, y le dijo:

- ¡Vieja bruja!

Blancanieves se fue llorando y, asustada, se adentró más y más en el bosque, hasta que se encontró una choza semiderruida que, años atrás, había sido aquella ufana casita de los siete enanitos. Sólo vio a uno de ellos, sentado con un cayado en la puerta. Era Mudito, el menor de todos ellos. En cuanto la vio, intentó escapar, pero no le dio tiempo. Blancanieves aprovechó la ocasión para preguntarle qué había sido de sus compañeros. Mudito le respondió por señas que todos habían muerto hacía años, porque trabajar en la mina era algo insalubre, se respiraban muchos gases tóxicos y la esperanza de vida se acortaba considerablemente. Mudito le dio a entender que él había dejado ese trabajo y que, gracias a la hija del leñador, que cada día le traía una ración de caldo, había podido sobrevivir. Mudito había prosperado muchísimo con el lenguaje de signos y, aunque Blancanieves no captó ni la mitad de lo que le explicaba, se expresaba de maravilla sin decir una sola palabra.


La Reina, envidiosa de las virtudes de la hija del leñador, decidió apaciguar su frustración a costa del sufrimiento de aquel ser indefenso. Como hacía tiempo que no tenía relaciones sexuales, pensó maléficamente cómo podría camelarse al enano que, en todo caso, no gritaría para pedir socorro.

- Qué mono, Mudito.- dijo Blancanieves.- Ya casi ni me acordaba de lo gracioso y simpático que eres. Recuerdo que yo te gustaba un poco antes, ¿verdad?

El enano cogió el cayado e intentó huir, pero ella le derribó de una patada. Cuando Mudito estaba en el suelo, se sentó sobre su cabeza y le dijo:

- ¿Siempre has tenido fantasías conmigo, verdad? ¡Ahora es tu oportunidad!

Al pobre enano le habría gustado mucho más gozar de la hija del leñador, pero si cerraba los ojos podía imaginarse que Blancanieves era aquella moza risueña de años atrás, y eso también le llenaba de placer.

***

Poco más se sabe de la historia de Blancanieves. Las malas lenguas decían que se había ennoviado con aquel enano, que ahora volvía a cantar mientras lavaba la ropa y que, una vez, por eso, había tenido una pelea con la hija del leñador y le habían saltado dos dientes.


El Rey de Nariz Roja continuó flirteando con las mujeres más bellas del reino, por algo tenía derecho de pernada. Retiró la brea del Espejo Mágico, que le ayudaba a localizar a las damas más apetecibles y así saciar su lujuria.

El leñador, por cierto, murió pronto.

(En realidad, todos los personajes de esta historia mueren al final, se convierten en calaveras putrefactas y los gusanos se montan un festín sobre sus tumbas. Pero el lector prefiere no mirar de cara esta verdad inexorable, así que lo obviaremos entre estos dos paréntesis.)

Y colorín colorado...

jueves 5 de febrero de 2009

Además entonces.

Pues claro.

miércoles 4 de febrero de 2009

Fumar es poco creativo



[Magritte]


Pocos argumentos sirven a un fumador para que deje de fumar. Hay cierta sorna para con uno mismo cuando, por uno u otro motivo, se dice:




- Uff, tendría que dejarlo.




El fumador llega a autoengañarse pensando que el mundo está dividido en dos, los enrollados autodestructivos con los que puedes charlar tranquilamente sobre la metafísica de la existencia con un pitillo en la mano y los moralistas estresados que no fuman y nunca filosofan, pero que luego tienen úlceras de estómago e histerismos varios y se mueren igualmente.




El único argumento convincente para dejar de fumar que he oído en mi vida me lo dio mi madre una vez:




- ¿Sabes? No entiendo por qué fumas. Fumar es poco creativo.




Indudablemente, es más atrayente mordisquear un boli antes de escribir un poema monovocálico. Paliar la ansiedad leyendo un haikú o serenarse tirándose con paracaídas desde lo alto de un helicóptero.

martes 3 de febrero de 2009

La escritura libera



[Chema Madoz. En la mirilla de este libro-puerta pone la palabra "amigo". Vi esta foto-cuadro en directo con Aurora Ferrer, trotamundosinéditos]

Estoy enseñando a leer y a escribir a la Isabel, una mujer de cincuenta y tres años que tiene cinco hijos y seis nietos. Canta de maravilla y alardea de una memoria prodigiosa (se sabe todos los teléfonos de sus amigos y familiares). Si escribiera su vida sería, seguramente, un éxito de ventas.

En lo que dura tomar un cortado, nos hemos puesto a escribir las palabras que más le gustan. Cuando ha escrito "volar" las dos nos hemos sentido muy eufóricas.

lunes 2 de febrero de 2009

La suerte, la purpurina, el poliespán


[A Pedro Guerrero, con sol y cariño de la magabunda]


A veces uno tiene miedo a no seguir siendo la hostia para los demás. Los escollos del camino, cómo diría. Cuando uno se habitúa a que en el ascensor le hablen con la misma naturalidad sobre el tiempo y los diazepanes. La tristeza, ese otro tropezón existencial. Los años, que corren como peonzas. El mundo, que a veces parece sostenido sobre cien tortugas gigantescas.


En una de ésas, me dio el ramalazo y llamé a un viejo amigo. No habíamos pasado la itv de la amistad. ¿Estábamos en el desguace?¿La lata oxidada, a merced del arte fluxus? Lo jodido es que había mucho menos bajo el sol. Y algo nuevo. Seres que nos consolidaban como seres responsables de otros seres. Un bebo, por mi parte. Una gata y un ratoncillo inmortal, por la suya.

Me confesó que le daba repelús imaginarse que me pasaría la tarde hablando de pañales y biberones. Pensé que estaba al borde de la vasectomía. Pero, por suerte, sigo rompiendo sus esquemas sin proponérmelo. Yo no tuve la culpa de que apareciera Tete, el Máster en Golfología, con su maná verde. Ese té desbordado de la tetera.


Pero, ya saben, las buenas amistades se conservan en barricas de roble.



***


Intenté explicarle, en términos delicados, que a veces lo insoportable sólo puede pasarse con dosis elevadas de soledad, paseos hacia ningúnlugar, buenos libros. El barbecho. Él lo entendió sobremanera, y entonces me contó un precioso y verosímil cuento, que intentaré reproducir:


- Antes de nacer, los dioses deciden qué cantidad de purpurina, poliespán y suerte toca a cada uno. Tú no has tenido suerte. Es una ventaja y una desventaja. Nadie podrá decir "esa tía tiene suerte".


En verdad, ahora veo que el cuento es bien corto. ¿O era sólo el principio de un cuento? Los amigos son como algunos bares: puntos de fuga en los que confluyen las mitocondrias y los agujeros negros. Vectores del universo.


Las cosas empezaron a irme mejor cuando respondía a los quétal: "lo que depende de mí, bien. Yo me fabrico mi propia suerte."
Y me sigo quedando con la purpurina y el poliespán de los suertudos hijosdeputa insensibles a los que les tocó la primitiva y no se les murió ningún pariente antes de los noventa y cinco. [finalabrupto]


jueves 29 de enero de 2009

EL RAP DEL PATITO FEO



Era la niña comelibros patito feo del cole,
lloró, soñó, creció y todo se trastocó:
a fuego lento su cuerpo se esculpió en el calor
y así sus alas de cisne la llenaron de valor.

Los caraduras admiraban su cuello largo de escultura,
los vanidosos rompebragas se consumían de amargura
al ver que no la podían tener,
que su venganza servida era el desdén por el desdén.

Los años pasaron siniestros y muy despacio,
la niña se hizo mujer, ojos rojos como topacio,
aumentó su poder de seducir a caballeros
podridos de dinero, que la buscaban como perros falderos.

Pero este bombón su pasado nunca olvidó,
pues los patitos feos ya han conocido al lobo feroz,
y aunque las cosas a veces vayan bien
perduran las cicatrices de los fugitivos del Edén.

Eh nena, la belleza es tu cabeza
compagina ese trago de cerveza
con un chute de destreza de tu pluma
¿poesía + vida = cuánto suma?


Descubrió el amor follando con condón
mientras escuchaba Sherezade de Rimsky Korsakov;
en las noches impares, entraba sola en los bares,
charlaba con hombres fugaces, se bebía un chupito de Jack Daniel’s.

Tantos libros había amontonado en un garaje,
si el mejor equipaje es una sonrisa de alto voltaje;
quería ser aventurera y trotamundos,
escalar montañas, escribir: hoy me fundo en un microsegundo,

hacer autostop, beberse el aire como si fuera alcohol,
en una isla del Pacífico esquivar un cóctel molotov,
gritar desnuda ¡Viva la Revolución!,
recitar la Divina Comedia mientras pilota un avión;

esquiar en el trance nevado de un chamán,
salvar a Supermán llorando en el infierno,
escribir la historia de algún paria en un cuaderno,
para volver a brillar después del negro invierno:

Eh nena, la belleza es tu cabeza,
compagina ese trago de cerveza
con un chute de destreza de tu pluma
¿poesía + vida = cuánto suma?

martes 27 de enero de 2009

Sobre-vivir


[Enki Bilal]

- ¿Es que no te apetece vivir aquí? ¿Por qué no cambias de ciudad?

- No se trata de si vivo aquí o allá. Los huracanes hacen esas cosas. El aura se aleja varios kilómetros de uno mismo, y luego ha de esperar a que la piel vuelva a estar bien enganchada a los músculos, y los músculos a los huesos.

- A veces creo que no te entiendo.

- Estoy exiliado dentro de mí mismo. Eso me da soltura en mis paseos. Puedo charlar tranquilamente con el mendigo que pinta cuadros junto al Macba y ofrecerle tabaco. Ambos sabemos que, pase lo que pase, nadie está diseñado para concebir la verdad.

- Y, entonces, ¿qué?

- Nuestros cerebros sólo quieren que sobre-vivamos.

lunes 26 de enero de 2009

Alístate en el ejército



[Producto delirante de una conversación con Gemma Márquez: sarcasmo irónico sobre la conciencia social y la ayuda real a los discapacitados.]


- Y bien, ha llegado el momento de sensibilizar a la población sobre nuestras dificultades cotidianas: barreras arquitectónicas insondables, discriminación social, falta de empleo, paupérrimas ayudas económicas... Nos han ofrecido algunas plazas de párking y han puesto cuatro ascensores en el metro, pero ¡no es suficiente! ¿Quién está realmente interesado en los paralímpicos?¿Y esas ridículas canastillas de mimbre?¡Ha llegado el momento de generar nuestro propio ejército!¡El mundo será nuestro! ¡Conduciremos nuestros tanques y limusinas con rampas! ¡Discapacitados del mundo, coged vuestros fusiles! ¡Pero no matéis a nadie! ¡Apuntad sólo a las piernas!¡Campaña de sensibilización!

domingo 25 de enero de 2009

Aguafuego








Imagen vislumbrada aquí

[Para que no me vean a mí, y sí al poema]


Voy a hablaros de esa conexión
de las cosas, del mundo,
del dios metálico humano
que imanta las conciencias
y las hace bailar
en las tardes
de inhóspita arrogancia
de las formas;
en las muecas que quieren decir
y no saben,
y quieren decir
y no pueden,
y dirían al instante:
"detente, ya he vivido..."
Y basta.

Antes de hablar
tuve que aprender a callar,
y el reloj se puso en el cero
y la brújula en el NO,
para alguien que va, y SÍ,
respira,
alguien con el yunque
del cosmos danzante
sobre la cabeza
y la fragilidad de una pluma
en la mano.
Y basta.

Noche irreal
que arrastraste los pasos
a este tiovivo:
"¡Detengan el mundo, que me bajo!"
¿Hay muerte antes de la vida?
"Y NO y SÍ y NO y SÍ..."
Esos rostros me han catapultado
una sonrisa;
esos rostros me han catapultado
sus miradas.
Alguien me ha pensado
y yo soy. Aquí.
Y basta.

viernes 23 de enero de 2009

La madre felina (A las madres artistas que tienen miedo de perder su arte)


[Alejandro Mos Riera: mujer+gato]
Escribo este post a esas mujeres listas y guapas y creativas que creen que ser madre es convertirse en una maruja alienada, fofa, sin vida propia; perder el atractivo, el vientre liso, la independencia intelectual, las noches ebrias, los viajes inconscientes, la seducción, la magia y la poesía de la vida; Sylvia Plath metiendo la cabeza en el horno; las poetisas decimonónicas que dejaban de escribir en cuanto se casaban; una Venus gorda descabezada.

Flaubert decía que ser madre y artista era irreconciliable. O creación de libro o de carne. Y que todas las poetisas eran putas. Luego, curiosamente, se identificaba con Madame Bovary. Ummm.
Pero Flaubert, aunque buen escritor, era del siglo XIX. Y las cosas han cambiado mucho. Sus ideas quedan anticuadas. Porque las mujeres nos estamos liberando de muchos lastres del pasado. Queremos bailar libres la canción del mundo. Liberar las fuerzas telúricas de la sexualidad plena. Difundir nuestra visión interdisciplinaria del conocimiento: la necesidad de fusionar arte y vida, calma y tempestad, amor y soledad.


Mujeres guapas y listas y creativas, que habéis creado vuestras obras de arte, leído muchos libros, encandilado a muchas personas y realizado muchos viajes:
No tengáis miedo si estáis embarazadas o tenéis un bebé. La sociedad a veces puede ser un poco cruda, y arrinconaros a un lado y llamaros "la madre de X". Podéis sentiros abrumadas, eclipsadas y estresadas por la responsabilidad y organización que implica manejar una vida más que está a vuestro cargo. Pero si sois guerreras no os destrozará. Si sois madres felinas, alcanzaréis poderes que no imaginábais que estaban. Y, sobre todo, si sois creadoras y humanistas, encontraréis condimentos insospechados para vuestras pinturas y escritos, porque la maternidad es amor y vínculo y supervivencia. Ser madre es una aventura más de la mujer aventurera.


Criar no significa fracasar como individuo y renunciar a una carrera. Criar se parece a crear. Es un aprendizaje más del libro de la vida, un manuscrito que se escribe en las células de un niño. Ser madre es el enigma del lenguaje no verbal, el descubrimiento de la telepatía, la lógica aplastante de la intuición. Criar, además, se puede compaginar con crear la vida propia. La alquimia es chispa combinatoria a fuego lento.


Maternidad no es castración. La inteligencia nos pone a prueba y entonces podemos aprender fotografía mientras enfocamos un bebé desdentado con un objetivo de cámara reflex. Jugando con un niño por el suelo tenemos todo el tiempo del mundo para meditar dónde ponemos el adjetivo o una coma en un poema. E, incluso, podemos poner música y entender los Nocturnos de Chopin como nunca para estimular a nuestro bebo, o bailar con el niño en brazos que ríe a carcajada limpia mientras mantenemos nuestra figura joven y atractiva y nos ahorramos lo que vale ir a un gimnasio. Cuando cantamos nanas para que duerman, estamos haciendo clases de canto. Mejora la condición de nuestras cuerdas vocales. Y mientras paseamos con ellos por los parques, podemos aprender que, como en el poema de Blake, el universo está concentrado en la piedra que un niño con churretes sostiene en la palma de la mano.

No hay nada más bonito que ser una mujer fuerte, joven, creadora y madre. Quitémonos los complejos de encima. Existen las madres felinas.

miércoles 21 de enero de 2009

Un paseo bajo la tristeza


[Este diseño simple de Photoshop es para todos aquellos que alguna vez han paseado de esta manera. ]
Y que el bueno de Empédocles me perdone...

domingo 18 de enero de 2009

El Muso Aspirador


[Un regalo para Ajo, la micropoetisa]

Antagónico al Muso Inspirador. Manténganse alejados. Siempre va de farol y acaba plagiándote la obra magna.

miércoles 14 de enero de 2009

¿Hay vida antes de la muerte?

Un noctario

La oniromancia es un arte tan antiguo como el soñar.
Hay quienes dicen soñar despiertos. Otros, despertamos mientras dormimos. Nos llaman onironautas.
Un noctario es la bitácora de los acontecimientos vitales nocturnos, lo que comúnmente se ha llamado "diario de sueños". Nadie sabe por qué, al revés que el diario, jamás ha cuajado como género literario. Tal vez se haya integrado en el Libro de Sombras que todo mago escribe en secreto.

sábado 10 de enero de 2009

La búsqueda del amor es algo vital y cotidiano y, sin embargo, todos nos hemos metido en los mismos antros de la noche después de un profundo ejercicio de purificación de la energía, como si estuviera escondido en algún rincón oscuro e irreal y tuviéramos que imantarlo. Se parece tanto a la ficción... Y, no obstante, nos puede asaltar mientras fregamos los platos.

miércoles 7 de enero de 2009

Fantasía



[Disney & Tchaikovski, "El príncipe cascanueces"]

La imaginación, tal y como la concebían los griegos...

domingo 4 de enero de 2009

Otras danzas de la muerte

jueves 1 de enero de 2009

Anuncio


Acabo de visualizar a un malabarista clochard con tres frascos de perfume. Uno de ellos se derrama sobre él y se convierte en un sapo. El siguiente, lo transforma en un príncipe azul. El tercero, que es el que cuenta, le fusiona en una galaxia.
Una mujer lo observa desde un primer plano. Está desnuda con un pasamontañas. Sus ojos vierten una lágrima que cae dentro de una copa. La otra lágrima llueve en el paraguas de su amante. La tercera, la dibuja Kandinsky en un cuadro.

Año nuevo con menos cadáveres


Las uvas estaban demasiado caras. Los relojes eran demasiado antipáticos. No miró la hora. Se ovilló en la cama y lloró sin lágrimas, con una mueca histérica. Oyó alboroto fuera. Gente cantando borracha. Pufff.
Quería decirle al año nuevo que lo empezaría de la peor de las maneras. En soledad y a oscuras. Como los viejos seniles.
Quizás tenía una depresión de caballo. Tal vez ese antojo de acabar de una vez por todas con su estancia en este mundo era fruto de un trastorno de personalidad límite arrastrado desde la infancia. Imposible salir del circuito de blancos y negros. Las medias tintas nunca le habían convencido.
El protagonista de esta novela lacrimógena, sin embargo, nada tiene que ver con la autora del libro. Señores, no confundan. Los que escribimos, mentimos con elegancia.

domingo 28 de diciembre de 2008

Arrugas parlantes


[Palabras de un papel arrugado en el bolsillo]

Nací ayer.

De lo contrario, habría dicho:

"nací nunca".


[En este silencio es imposible confesar nada.]


Existen diversas maneras
de odiar,
diversas maneras
de estampar amor.

[Da lo mismo, el tiempo transcurre mientras tanto.]



Todo eso, y
la suerte.


Somos insectos en la corteza terrestre,
que nacen y mueren
con aceleración:
Nada, para la larga vida de la capa del mago.
Nada, para el sembrador de estrellas.

Dios intermitente de los místicos tripados:
pareces déspota
con estos trozos de carne con conciencia.
Ven a darte un paseo conmigo, esta tarde.
visita el dolor microscópico antes de la bisección.

sábado 27 de diciembre de 2008

Tuxedomoon - In A Manner Of Speaking

jueves 25 de diciembre de 2008

I'm Nobody too. I'm drinking pianos.



- ¿Dígame?
- Buenas noches. Usted no me conoce.
- Y, bien...¿Quién es?
- Perdone, estoy nerviosa.
- Dígame, por favor.
- Tengo un nombre común, que casi podría escribir con minúsculas.
- ¿Y qué es lo que desea? ¿Por qué llama a estas horas de la noche? Estaba a punto de acostarme.
- ¿Vive usted solo?
- ...



- Sí... ¿Quién es?
- Perdone... No cuelgue, por favor.
- ...¡Quién es!
- No cuelgue, por favor...
- No sé por qué no debería hacerlo. Mañana madrugo, ¿sabe?
- Verá... Si he hecho esta locura de llamarle es porque intuyo que moriré pronto. He marcado su número de teléfono al azar, pensando que respondería alguien que no puede dolerme, con el que jamás me he cruzado en la vida. Si usted hace el favor de escucharme, puedo pagarle lo que sea. Tengo ahorrado muchísimo dinero...
- ¡Pero son las doce de la noche! ¡Y mañana he de ir a trabajar! ¿Qué clase de locura es ésta?
- Siento haberle molestado. Buenas noches.
- Buenas noches.
-...




- ¿Sí?
- No me conoce. Le llamo porque me siento muy sola y he marcado su número al azar para poder hablar con alguien.
- ¿No tienes amigos?
- No lo sé.
- ¿Sabes qué horas son?
- Sí, y un hombre al que he llamado antes que a usted me ha colgado el teléfono. Entiendo que nadie tenga tiempo para mí a estas horas de la noche.
- Me alegro de que lo comprendas. Una ya tiene suficiente con sus propios problemas. Pero tranquilízate un poco. Seguro que no es tan grave.
- Seguramente...
- Lo siento, pero tengo que colgar.
- Está bien.
-...


- ¿Diga?
- Hola, buenas noches.
- Buenas noches.
- ¿Con quién hablo?
- ¿Quién es?
- Verá, usted no me conoce...
- ...

Por aquel entonces, no servía de nada creer en la bondad de los desconocidos.

miércoles 24 de diciembre de 2008

Drap art y vertederos







El arte para mí es una alquimia. Estoy obsesionada con la basura. Sé que puede resucitar y destilar belleza. Igual que un ser humano derrotado puede levantarse del trono de su dolor y lucir como alguien nuevo, más fuerte.

¿Qué es la basura? La basura es antigua vida desordenada. Es el cadáver de nuestro consumismo atroz. El alquimista la reordena, la recoloca, le otorga la unidad y el sentido que necesita lo absurdo acumulado. El mundo se está llenando de mierda y necesitamos a alguien que sepa convertirla en oro.

He aquí mi propuesta. Montar un festival de drap art sobre un vertedero. Artistas convenientemente vestidos con trajes de goma, máscaras antigas y demás, hurgando entre la escoria y viendo si son capaces de convertir el infierno en paraíso. Unos componiendo, otros tocando música, aquellos recitando sus poemas, escribiendo mensajes para las botellas rotas...

Sí, el lector aburguesado piensa que hay que ser una motivée para hacer esto, quién coño se va a apuntar a algo así de desagradable. Creo que este festival sería una acción artística de contenido filosófico profundo sobre el estado actual del ser humano y su relación con el planeta tierra.

Así que, desde este sumidero de ideas, vertedero de mi alma, os convoco. Quien esté interesado, ruego que me escriba al mail.
Felices fiestas. (Pensad en cómo se llenan los vertederos después de la Navidad...)

jueves 18 de diciembre de 2008



El tiempo es una jaula.


Hoy ya está pasando. La frase anterior, ya es antes. Antes. Mañana no existe, pero pasado mañana será pretérito perfecto simple. Esto es un alivio para el dolor. Y nostalgia anticipada para el placer. Es la condena de la cuarta dimensión.

¿Y qué es lo que mide el tiempo?


EL CAMBIO

Mira el ahora sin aferrarte a una imagen intacta de las cosas.
Sigue la respiración que te da vida, sin forzarla.
Cierra los ojos.





Vienen pensamientos a mi cabeza y yo los dejo marchar, como esas bandadas de pájaros en invierno.
Y, entonces, siento un frío caliente en todo el cuerpo.
Yo soy.
Yo existo.
Pero más allá de estas palabras.
(A eso lo llaman meditar. Ummm.)

- Todo fluye y nada es.- dijo Heráclito.


Sentimos angustia cuando pretendemos que las cosas no cambien nunca. A veces, una imposición o un dogma nos da una imagen distorsionada de la realidad. Porque, claro, como le decía esta mañana a mi cómplice:

- No te bañas dos veces en el mismo río.


Y luego, con risas:


- Tampoco te bañas dos veces en la misma mujer.

lunes 15 de diciembre de 2008

Escribir de fábula (micrometanarración)


Antes de escribir un poema, la cigarra quería inventar una receta, tomar un alucinógeno, proyectarse astralmente, viajar a otros países, aprender a bailar, disfrazarse, memorizar una canción, vivir amor y desamor, hacer fotos de edificios en ruinas, tener tres pseudónimos, ir a la ópera sin ropa interior, participar en una orgía, organizar un banquete para todos los mendigos de la ciudad, dirigir un proyecto artístico, redactar una tesis doctoral sobre literatura del Siglo de Oro, seducir a un famoso, tener un hijo, destruir a alguien malvado. Antes de escribir, la cigarra quería que la vida le escribiera encima. Murió antes, sin embargo. Y pasó hambre en invierno. Su única obra literaria fue un graffiti escrito en una piedra.

La hormiga, en cambio, cada día acumulaba una palabra. La guardaba en el granero. La glosaba pacientemente durante ocho horas de jornada laboral. Luego, la entrelazaba con otras que conocía, la hilvanaba en sólidas estructuras sintácticas. Con los años, publicó varios libros aceptables: novelas que ganaban premios, porque estaban bien trabadas y escritas. La hormiga tenía una columna semanal en el periódico, y los críticos literarios le hacían entrevistas y le invitaban a aperitivos. No pasó hambre en invierno. Pero la vida no le escribió encima. Y no dijo nada importante. Alguien, sin embargo, había garabateado un vandálico epitafio sobre su lápida:


- Paren el mundo, que me bajo.

viernes 12 de diciembre de 2008

Frente a una jet-set podrida, más Nach

Su "Manifiesto", de Un Dia en Suburbia

miércoles 10 de diciembre de 2008

Encuentra las 7 diferencias


En la entrada del metro me ofrecieron un papel, que guardé en el bolsillo. A la salida, me ofrecieron otro, que tenía pinta de ser el mismo. Le dije al repartidor:

- ¡Si ya tengo uno!

Él sonrió sonrojado y respondió:

- ¡No! ¡Son diferentes!

¿Qué te parece? ¿A cuál de los dos llamamos? ;)

lunes 8 de diciembre de 2008

x-y (Apuntes de un libro de Bataille)

Cuando el hombre estaba en el mundo
como gota de agua en el agua...

jueves 4 de diciembre de 2008

Si el amor aún (es ciego)



[Diseño by Madame H.]

(Esta entrada es biodegradable...)


Leer en Braille
sobre el cuerpo
del amante.

miércoles 3 de diciembre de 2008

C.R.I.S.I.S.

Con Razonable Irrisión Sostengo una Idea Soluble
Cada Rumbo Implica Saber los Innumerables Senderos
Canta y Ríe Irónica Sin Idea de lo que Será


Aterriza en el mundo, poeta.

Porque has nacido para cantar sobre los paisajes del sentimiento humano, y aquí siempre viene gente, cada mañana tomas un café en este bar.

Y tú apuntas en tu libreta algunas cosas, tan prosaicas que, a veces, parecen sin importancia, y darían lugar a una novela mala, sin imaginación, de final apocalíptico. Una novela básica, llamada: "No tengo guita. Fíame."


De qué sirve la cultura si la gente tiene hambre. Ya no te hablan de amor o desamor, te dicen que tienen miedo del frío y de las tripas.


Esas caras alargadas que sólo pueden respirar con nicotina.

- Ése, despedido: treinta años currando en la misma empresa, a cinco de jubilarse. Ésa, divorciada, con dos críos, cobrando mil euros y pagando ochocientos de alquiler. Ufff, y aquél... se ahorcó anoche. Pero no hablemos de eso, que da cosa.


Gruñen cuando leen el periódico. Maldicen porque sólo tienen ese derecho a queja, mientras miran impotentes a un hombre engominado que nunca se puede tocar, ése que vive dentro de la tele.


- Rafa, fíame. Y ponme otra cerveza.


La poeta llega a casa y pisotea sus papeles embadurnados con versos. Se da cuatro cabezazos contra la pared, lee el blog de Leopoldo Abadía y se pone a plantar patatas y cebollas en el tejado.

miércoles 26 de noviembre de 2008

Sostenida sobre el fuego de una cerilla



lunes 24 de noviembre de 2008

El secreto del dinamismo

Ayer le pregunté a un hombre que nunca se queja, que siempre hace y deshace con una sonrisa eterna en la cara, de dónde sacaba la energía, por qué nunca estaba cansado.

Me respondió:

- Es muy sencillo. Yo tengo claro que lo que quiero hacer es escribir, entonces me saco todas las obligaciones de encima para poder hacerlo con satisfacción.

Y luego, como Da Vinci:

- Es más, para ser eficaz intelectualmente, a veces se me impone trabajar con las manos.

Ajá, el secreto del descanso es cambiar de tarea. ¿Por qué nunca me acuerdo si ya lo sabía? De todos modos, yo quiero un congelador de tiempo para dormir un poco más a menudo. Para escribir sin interrupciones mi novela. Para pintar. Para crear como si no existiera nada más en el mundo.

No, eso no es egoísmo. Eso es construir un templo dentro de la soledad.

¡Ánimo, quejumbrosos cansados del planeta! ¡Tened claro lo que deseáis y tendréis una fuente inagotable de vitalidad, dinamismo y salud!
Entonces, digo: no se puede escribir si no se vive sin escribir. Menuda paradoja.

sábado 22 de noviembre de 2008

Si el amor aún


[A Júlia Ibarz, que se compró una furgoneta amarilla y se fue de aventurera, a buscar las semillas de los pensamientos, a la Selva Negra, donde la esperaba una extraña saxofonista de pies grandes y mirada fija.]


yo quiero decir adiós
yo quiero desaparecer
sin remordimientos
silbando una canción
con una gorra sobre el pelo sucio
el petate en la espalda
erguida
silbando una canción
con churretes
de niña mala
el sol poniéndose a un lado
los pasos firmes
francos
pobres
con sabor a whisky
con sabor a ilusión
de noche clara
yo quiero decir adiós
yo quiero desaparecer
si el amor aún
en otra parte

nomadismo interior
orfeo dinámico
miringoplastia
a la prosaica
partitura
del reloj pulsera
ácido acetil
por las tardes
pròxima estació
bla bla
despertador desodorante
des-eo des-aparecer

esa barrera adentro
la culpa de traicionar
la infelicidad
de los ancestros
que fueron esclavos
del miedo
y llamaron a ese temor
vida segura
honradez
sentar cabeza
des-eo des-aparecer


yo quiero desaparecer
bajo la lluvia
salir cuando la calle
desierta
que la noche
me coja la cintura
silbando esa canción
de que el mundo se acaba
esa bella canción
de mientras tanto
esa canción, sí,
de moriré sola
dentro de muchos años
tendré una sonrisa
en los labios
para desaparecer
silbando
yo quiero decir adiós
yo quiero desaparecer
si el amor aún
en otra parte

lunes 17 de noviembre de 2008

O.P.N.I.


viernes 14 de noviembre de 2008

Sí, un sacacorchos...



Como dice Lilith, el amor también se parece a esto...

jueves 13 de noviembre de 2008

Escenas románticas



El amor sigue siendo un enigma. Uno se siente como una tostadora enchufada dentro de una bañera. O como un paraguas plegable dentro de un submarino, o como...

miércoles 12 de noviembre de 2008

Cyborg poema

[El artista que diseñó esta locura... está aquí]

¿En cuantos gigas cabe tu dolor?
¿Dura más el amor en htlm?
¿Adoras cada píxel de su piel
y no te responde a los mails?

Ponte el filtro antispam.
(Te queda jugar al solitario.)
Clicka el botón derecho del ratón.
Shut down. ¿Por qué no?
¿Desea guardar los cambios?
Cancelar.
¿Desea guardar los cambios
efectuados en Documento 1?
X, será mejor.

Habrá búsqueda avanzada.
Un link nuevo. Flechazo en PDF.
Mirada en gif o jpg.
Sentimientos de varita mágica
y tampón de clonar.
Ilusión de Crear Carpeta Nueva,
o de Archivo/ Imprimir.
Y tiene 1 mensaje sin leer.

OK. Start.
Poesía es pendrive
(“memoria viva de lo sentido”).
Amar, pese a los virus,
sin tarifa plana
y wifi del vecino.

lunes 10 de noviembre de 2008

"Por qué me llueven sin querer los ojos"


viernes 7 de noviembre de 2008

"Ella acunaba a π en la diagonal de su iris"


Poesía visual. Visualizar versos...

Caminar sobre el bostezo


Glosa: "Mujer tan ligera que podría caminar sobre el bostezo..."
Una imagen no vale más que mil palabras. Pero una imagen ayuda a imaginarlas.

Un bosque de libros




[Recuerdos del Baixador de Vallvidrera, de las sesiones poéticas con Vannoy y la Nena Punyetera]

jueves 6 de noviembre de 2008

La bula del Rey Midas





Oh, mirad qué artefacto más diabólico: “más fácil es que un camello pase por el ojo de una aguja que el que un rico entre en el reino de Dios.” (Mateo 19:24.)



Por cierto, señora Ramsay, no olvido este pasaje:



“Según Ulises, decía Claudia, aquella parábola de Jesucristo tan famosa, la de los ricos, el camello y el ojo de la aguja, podía ser fruto de una errata. En griego, dijo Claudia que dijo Ulises (¿pero desde cuando Ulises sabía griego?) existía la palabra káundos, cable, maroma, cuerda gruesa, en donde la i (iota) se lee i. Lo que lo llevaba a preguntarse si, como Mateo y Lucas se basaron en el texto de Marcos, el origen del posible error o gazapo no estaría en éste o en un copista inmediatamente posterior a éste. Lo único que se podía objetar, repetía Claudia que había dicho Ulises, era que Lucas, buen conocedor del griego, hubiera subsanado la errata. Ahora bien, Lucas conocía el griego, pero no el mundo judío y pudo suponer que el «camello» que entra o no entra en ojo de la aguja era un proverbio de origen hebreo o arameo. Lo curioso, según Ulises, es que había otro posible origen del error el profesor Pinchas Lapide (vaya nombrecito, dijo Claudia), de la Universidad de Frankfurt, experto en hebreo y arameo, en el arameo de Galilea había proverbios que usaban el sustantivo gamta, maroma de barco, y si una de sus letras consonantes se escribe defectuosamente, como ocurre a menudo en manuscritos hebreos y arameos, es muy fácil leer gamal, camello, sobre todo teniendo en cuenta que en la escritura del arameo y hebreo antiguo no se usan vocales y estas tienen que ser «intuidas ». Lo que nos lleva, decía Claudia que había dicho Ulises, a una parábola menos poética y más realista. Es más fácil que una maroma de barco o que una cuerda gruesa entre por el ojo de una aguja que el que un rico vaya al reino de los cielos. ¿Y cuál parábola era la que él prefería?, preguntó Daniel. Los dos sabíamos la respuesta pero esperábamos a que Claudia la dijera. La de la errata, por supuesto.”


(Véanse Los detectives salvajes, de Roberto Bolaño)


[Versión brossiana de "La bula del Rey Midas"]

lunes 3 de noviembre de 2008

Sol que limpia y desinfecta.
Sol colirio. Sol radial. Sol solo.
Sol sólido.
Sol asolado.

jueves 30 de octubre de 2008

La bruja de Blancanieves (y el espejo mágico de Cornelio Agrippa)


[Clicka la imagen para verla más grande. Puedes usar un espejo para leer el poema.]

miércoles 29 de octubre de 2008

En la rotonda, hacia el paraíso


Esta ficción de photoshop me recuerda que:

1. Viajar mata (" o marea ;)" ) algunas neuronas nihilistas.
2. Viajar te hace pensar ex nihil.

Luego, pensar coloca.

martes 28 de octubre de 2008

Ya no podremos llegar al Nirvana (al menos en esta vida)


Los deseos siguen latiendo. Algunos envejecidos. Tienen canas y no quieren teñirse.


El líquido pasó de la botella al vaso, cayeron gotas en la mesa, en las manos, en la chaqueta.


Dijimos adiós no bien del todo.

viernes 17 de octubre de 2008

El sueño del soldadito de plomo




[Para Lilith, un regalo que no pesa]


"veo una pareja de muñecos rígidos escapados de una caja de música bailando por el espacio, es una imagen brutal, espero que algún día tu magia me haga un apaño con un photoshop, y pueda tocar con los ojos el milagro, no hay prisas..."

Colaboradora en le-cool

Ayer fui a un laberinto del Borne. Me había citado con Marta Puigdemasa, editora en Barcelona de le-cool, una revista digital que te invita a pasar el día en un lugar mágico, un contexto ideal para deleitar los sentidos o pasar buenos ratos en la compañía deseada.

Buscadores de arte, aventureros de la pluma y del pincel, personajes solitarios que paseáis por nuestra urbe sin saber dónde detener los pies... le-cool os habla como un colega que os recomienda un espacio-tiempo para disfrutar, para ser algo más que un cuerpo, para ser cuerpo y paisaje.

Le dije que mi profesión era Indiana Jones de las selvas de letras, de los cementerios vocálicos, de los panteones con sílabas, de los marcianos con alma henchida y manos sobre el teclado. Ahora seré exploradora de la ciudad para decir: "he aquí un recital de poesía interesante", "ha aterrizado alguien a dos calles de tu casa", "existe un lugar fantástico donde tomar un café y tener libros a la vista y, tal vez, enamorarte"...

Mi misión es encontrar perlas (musicales, literarias, pictóricas, fotoplásticas, escultóricas, etcetéricas) e invitar a atravesar la puerta. Quiero ser canal de vuestras propuestas íntimas, de vuestros pequeños logros artísticos. Así que, si queréis promocionar cualquier evento, escribidme. Tal vez pueda ayudaros... a llegar a otros ojos, a que el abrazo sea más grande.
;)


(Un sólo árbol no puede formar un bosque. El mago necesita aliados)

domingo 12 de octubre de 2008

Malabares y mariposas


En el Museo de los Excéntricos Libres, habrá malabaristas de mariposas. Porque, según Alice Vannoy, "hablar con Madame H era como hacer juegos malabares con mariposas".

viernes 10 de octubre de 2008

Otro del mismo

Poros abiertos a la lluvia, al sol, al amor del hombre, del árbol, de la brisa. Soy naturaleza esculpida por el tiempo. Soy fábrica de combustible y residuo. He amado por debajo de los sótanos y por encima de los terrados. Ése es mi secreto solitario. Ése es. Camino feliz, sorprendida por los colores y las formas, que se me revelan fruto de una paleta riquísima, nutrida de matices. Luego viene esa "tarde cenicienta y mustia/ entartalada, como el alma mía."
Siempre fui mujer sola. Era triste, rara, vagabunda. Los platos, las toallas, los sujetadores; la ley de entropía ha sido fuerte. Los tenedores sucios han huracanado el amor. El cajero automático, qué absurdo su lenguaje. El tráfico rugiente, no lo entiendo. Tú me veías pasar como una intrusa despistada que aterriza en el mundo por casualidad. Charlamos sobre los objetos dispersos en la manta del comerciante africano. Me dijiste, "las dudas son acróbatas sin red". Respondí, "y los charcos, sarcófagos de lluvia".
Buenos días sin sol, buenas noches sin sueño. No soy Virginia Woolf ni Sylvia Plath. No moriré por el amor de un hombre, ni por las guerras mundiales. Que el amor sea para el sol, la hoja, el viento, el libro, el niño. Que la guerra sea uterina o selvática.

miércoles 8 de octubre de 2008

Sed de todo


Ésta es otra pieza del Museo de los Excéntricos Libres. Se llama "Sed de todo". La botella no está medio llena ni medio vacía. La botella es el placer de la anticipación, es el futuro, es la posibilidad en potencia. El doble recipiente desborda el vino en la conciencia. El vino ya está en la boca y nunca pareció más lejos de ella.

miércoles 1 de octubre de 2008

He soñado con el Séptimo Infierno

Iba caminando por una llanura llena de polvo, un desierto de western, y justo en medio emergía un extraño edificio, como un espejismo. La construcción era funcional, tenía aspecto de antiguo colegio okupado. Al entrar, se me ha cerrado la puerta en la espalda (una automática de vidrio): me he acordado de esa canción de The Eagles, "Hotel California" y la verdad es que me ha dado un poco de miedo...

En el sótano del edificio se estaba celebrando una gran fiesta. Yo echaba un vistazo pero me quedaba helada al ver que la sala estaba llena de vampiros y matones, gente canallesca de cómic. He mantenido una conversación surrealista con una seductora vampiresa. Con la retórica me he salido por la tangente y no me ha hincado el diente de milagro.

Resignada a mi fin (batido de vampiro), le he preguntado a una prostituta felina que paseaba por allí cómo se llamaba ese lugar.

- Estás en el "Séptimo Infierno".

Se me han puesto los ojos como platos.

- ¿El Séptimo Infierno? ¿Entonces Alice Vannoy ha montado el garito?
- ¿Conoces a Alice Vannoy? - me ha respondido.

Todos los vampiros, monstruos y matones me han sonreído con complicidad.

- ¿Eres amiga de Alice Vannoy?

Alguien ha señalado una escalera que conducía a la planta de arriba.

He comprendido lo valioso que es tener cómplices en el infierno.


De la emoción me he despertado. ¿Exite una continuidad entre este mundo y el más allá? Sea lo que fuere, esta noche pido a la almohada regresar a ese lugar, emborracharme con matones y vampiros, no sin antes haber subido a la planta de arriba, para re-conocer a la dueña del local...

sábado 27 de septiembre de 2008

El libro de mis amigos (parafraseando a Miller)

A veces, creo que podría escribir un libro sobre mis amigos, y que sería maravilloso, surrealista, trágico, exhuberante: vida en estado puro. Mis amigos son personajes fabulosos, que todavía no se han inventado en una novela. A veces, creo que, si escribiera un libro sobre ellos, habría plasmado todos los sueños de la humanidad en un centenar de páginas. Porque si algo tienen mis amigos es que sueñan como cabrones. Nos hemos disfrazado tanto de imaginación que los siento proteicos e impredecibles, arriesgados y sensibles, enfermos de ficción y borrachos de realidad.


Si mis amigos aparecieran en una novela, el lector quedaría fascinado ante el sibaritismo, la espontaneidad, el "alma puesta" de nuestros primeros encuentros. Son raros y preciosos. Los adoro hasta el punto de desear ser mejor persona: quiero que estallen de felicidad. Cuando me he revolcado en el dolor y en la rabia, me han ofrecido confianza en mi propia fuerza para salir adelante (esa es la única manera de ayudar a alguien).


Es bonito tener un cómplice en este absurdo de mundo en el que hemos aterrizado. Pasear con alguien y silbar por el camino. Los amigos son vínculos, puertas abiertas a una nueva percepción del mundo. Cuando amas a un amigo con transparencia y cariño sientes que tu conciencia se ha expandido más allá de tu piel, de tu educación, de tus putos ojos.

viernes 26 de septiembre de 2008

Qué es la belleza

Amo a los hombres de atractivo equívoco, no a esos mediocres guapos de revista, no a esos simétricos rompebragas, no a esos plumíferos sin ningún pelo en el pecho y arquitectura de gimnasio. Adoro los mechones despeinados y las arrugas de pensar en soledad. Adoro las estrías de la parturienta y los socavones del esfuerzo del dios humano curtido en las trincheras de Marte. Adoro la sugestión de los residuos del tiempo.
La imperfección da matices al paisaje; las lágrimas de la imperfección siembran el Edén en las facciones.
Escupo en la hoja en blanco y así mancillo su pureza. La imaginación construye lo que todavía no existe.

M

He nada. He quizás. He mientras tú has. Entonces, aún.
Los borrachos descubrieron América (que ya estaba descubierta). Los borrachos aterrizaron en la Luna.
Cómo sabemos lo demás.
Los latidos son la base musical. Los latidos pulsan pasiones que se inventan en una sola noche. La lira oscurece los pezones de la madre lactante.
Me resfrío una y otra y otra vez dudando. La frase "Creo en la bondad de los desconocidos" era de Tennessee Williams.

martes 23 de septiembre de 2008

Otoño


Llegué con una tormenta en la cabeza,

olmos secos en las manos,

lagunas en la cara,

estrés en la mirada,

pelo cano,

lengua cansada de besar lo tibio y de cantar lo nuevo,

pies llagados por caminos surcados en desvelos.


Os inundé de árboles caídos,

recorté las sombras como un hábil peluquero,

el sol se enmoheció en la niebla,

la luna rió y se supo reina,

lo gris se hizo más gris,

la magia sonrió en la discreción,

maduraron las naranjas y los resfriados,

las multitudes abandonaron las playas

que ahora conversan con los soñadores.


¡Vivid! ¡Vivid, mortales, mientras todo envejece!


¿Qué significa "esperar para siempre"?

¿Qué significa decir "nunca"?

Dormir es la anestesia de los pobres.

lunes 22 de septiembre de 2008

Comaruru: la perspectiva del conjuro


[Fotografía de Noemí Gallego]

Hoy empieza el otoño. Baste esta foto como recuerdo del fin del calor. Un grupo de locos somiatruites en el suburbio, al lado del río, con la garganta llena de versos en ebullición, horas antes del espectáculo Comaruru.

martes 16 de septiembre de 2008

Rew <<

He sido santa y puta, pájaro y banquero;
he sido la negra África, la Europa colonialista;
el árbol y el suelo que habitaba,
la duna y la tormenta de arena,
el sí y el no,
[el recuerdo y el olvido]
la vida que condena la muerte y la muerte que sepulta la vida;

he sido malvada y pacífica, hermosa y monstruo;
he incendiado los bosques de la imaginación con un desaire orgulloso
y la imaginación, sin despecho, me ha respondido construyendo ciudades en la retina;

he conquistado solapas con la bandera de un clavel
he amado lo que odiaba/ he odiado lo que amaba
he deseado lo que me repugna y he escupido en los sueños de mi juventud
he apagado lo negro y he encendido lo blanco

yo soy cualquier átomo del mundo
yo soy la puerta abierta que nadie puede cerrar
mi piel es la brújula del camino
mi garganta es el mapa del tesoro

la migraña es la deuda del poeta
que aterriza de nuevo con los libros que no ha escrito
(llorar es intransitivo)

lunes 8 de septiembre de 2008

La cafetera italiana


Hay algo dantesco en una cafetera italiana. El símil, parece, es demasiado evidente. Las lágrimas del infierno, sometidas a su llama, evaporan a las almas que, tras pasar por el purgatorio (el café molido) se convierten en un elixir divino. Hay pocos placeres cotidianos como el silbido de una cafetera, cuando sube el café. Es un apunte extraño. En los vínculos -decía Giordano Bruno- está el secreto de la felicidad.

Del Museo de los Excéntricos Libres


Una vez soñé que yo era la mujer de este cuadro (de Chagall con Bella).

El hombre me llevaba volando hasta una azotea que decía ser de mi propio Museo de los Excéntricos Libres. En el museo veía obras que todavía no existen. Una de ellas era un Doríforo con cabeza de flor, que hoy he hecho con el Photoshop. Yo había esculpido esta escultura en mármol, pero los sueños y los píxels pesan menos. La escultura de mi museo onírico era algo así:



Sólo eso. Quería presentar a este semidiós con cabeza de flor (un ¿Doríflor?). Quizás soñéis con él algún día. Quizás algún día lo veáis esculpido en mármol.

miércoles 3 de septiembre de 2008

Llorar raso (al nivel del mar)

[A Júlia Ibarz Pascual]

I

La noche de mi liberación, lloré como una niña.


La primera imagen era una ventana, la del cuarto de mis padres. Era luz blanca serena. Luz blanca de cuna y horas sin tiempo.

Recordé a las niñas malas que no me comprendían. Recordé ser rara y ser sola y ser libro y ser ojos asombrados.

Recordé crecer y odiar al cuerpo y soñar y hastiar a la luna conversando.
Recordé rituales a los trece años, misterios en Andalucía, estrellas fugaces en el monte, viajes suicida, revistas de un solo número, obras de teatro que nunca se representaban, el Baixador de Vallvidrera, la bohemia, la carcajada de autopista, el pelo revuelto y las botas sucias, la gabardina negra, mariposas en el vientre, el viento y la noche por escribir, vociferar poesías como si me estuvieran matando.

Recordé mi historia de amor de mar y arena, de pétalos y espinas. La mirada lapislázuli del hombre del mañana augurando que el futuro se afrontaría bailando. La mujer en el espejo diciéndome "Yo soy tú y no te reconoces".


Recordé a Alice Vannoy dándome la mano en el bosque. Su sombrero de copa. Salir de noche con una máscara y ella, esa sonrisa grande que no sonaba. Un gintonic para las lágrimas, una mordaza de sueños si hace frío.

Recordé la primera noche que pasé con mi hijo. Había un bebé a mi lado. Su olor de sangre y leche.

Recordé a mi madre quedándose conmigo. Mi madre viendo ser madre a su hija. Ella estaba callada mirando en esa butaca. La veía sonreír en la penumbra. Ella creía que yo dormía, y yo la espiaba. Yo tenía el brazo lleno de cables, estaba débil y exhausta. Respiraba su perfume de regazo materno, su presencia que embriaga y protege.


Recordé las sábanas nuevas con flores azules e iniciales bordadas por mi abuela.

(...)

Recordé perder. Recordé ganar.


Lloré como una niña. La cara estaba relajada y seguía llorando. Era una máscara con lágrimas. La noche de mi liberación, sin embargo, había alguien en un cuarto. Alguien que no sabía llorar, en el cuarto de al lado.


II



Conocí a una mujer de ojos grandes porque no sabía llorar.


- Llorarás antes de que termine la noche. - le dije.


Le expliqué qué bella era mi madre mientras moría; le expliqué que Alice Vannoy recorría diez kilómetros para comprar comida para un gato vagabundo; le expliqué que una mujer resucitó a un ficus muerto cantando; le expliqué que en la posguerra los niños lloraban mientras comían lentejas (porque se acabarían); le expliqué la historia de un pobre borracho que pedía cigarrillos; y la de una vieja malcasada que se divorció a los ochenta años, y la de un payaso enamorado de una masajista, y la de...


(...)


- No entiendo las novelas de ahora.- me dijo ella. - Hemos de escribir la historia de las personas que lloran sin darse cuenta.


Aquella noche no lloró.

sábado 30 de agosto de 2008

Por qué no escribo


1. Porque tengo un prisma en la boca que descompone las palabras en sonidos animales (exclamaciones, gemidos, grititos, aullidos)


Ah Uy Oh




2. Y se me come el silencio expectante, que me mira mientras callo.

sábado 23 de agosto de 2008

[ Mapa de Athanasius Kircher: la Atlántida. (Mundus Subterraneus, 1669).]

sábado 9 de agosto de 2008

La noche del huevo-kosmos


[Esta noche freiremos un huevo en la calle Hospital. Obra de Carlogs.]


Aún no he nacido.

Anoche me parió una madre
y no soy aún.

Seré tú.
Tú mi pluma, sin vuelo.
Tú mis zancas a 60 km/h
Tú mi comensal.

Mojad los vivos de mi yema.
Nunca seáis yo.

(Os recordaré el mundo y la luna,
pero ni la luna ni el mundo
tienen mi forma.)

jueves 7 de agosto de 2008

Abraçadabra


[La darrera obra d'art de la meva mare. Les cortines de l'habitació del seu nét]

És una abraçada conjur. Un apropament-ablució. Un nova estructuració de l'ADN.

domingo 3 de agosto de 2008

Una incursión en San Roque

Conocí a Amanda en la parada de autobús.


- ¿Es niño o niña?

- Es un niño.

- ¡Es que es muy guapo! ¿Cómo se llama?

- Sàgar.

- ¿Me lo puedes repetir?

-Sàgar.

-¿En qué acaba?

- En r.


Tenía pinta de tener un retraso. Por la manera de hablar y de moverse. Se encendió un cigarro y me ofreció uno. Yo llevaba fósforos en el bolso y prendí uno.


- Odio el olor de las cerillas.- me dijo. - Perdona, es que siempre digo lo que pienso.

- Entonces estaré contenta, porque me has dicho que Sàgar es muy guapo.


Me sonrió.


-Oye, ¿tienes prisa?


Y yo le respondo:


- Mmmm... no.


Es lo que tiene estar la tarde entera con un bebé. Sabes que es mejor no planear nada para no frustrarse.


- ¿Vamos a tomar un café a mi barrio?

- Vale.


Se extrañó de que le dijera que sí. Me preguntó mi nombre, si era madre soltera (!), mi edad, a qué me dedicaba. Le dije que era escritora y me respondió que ella quería serlo.


- Oye... no soy una psicópata ni quiero ligar contigo, a mí me gustan los hombres...


Solté una carcajada.


- ¿Por qué te sorprende tanto que no te haya dado largas?

- No tengo amigas, María.


Su barrio era San Roque. Bajamos un par de paradas antes de la mía. Fuimos a un bar donde la conocen y entonces me explicó su vida. Que había sido alcóholica. Que su padre se había matado cuando tenía seis años. Que estaba enamorada de un chico y no le hacía caso. Y entonces se puso a llorar. Me dijo que no se lo podía sacar de la cabeza.


Le invité a aquella cerveza sin alcohol. Fuimos dando un paseo por el barrio. Se encontró con una amiga.


- ¿Qué tal, Pili?

- Currando.

- ¿ Y novio?

- Está en la Modelo, tiene una orden de alejamiento de un kilómetro. Me rajó con un cuchillo así de grande. - nos enseña la cicatriz. - Ahora me voy a ir a la discoteca que me dé la gana. Tío mierda.


Se va.


Seguimos el paseo, nos encontramos con un chico que va en muletas y sonríe mucho.


- Hola, te presento a María. Es escritora.


Me río.


El chico nos cuenta muy emocionado que ha ganado una medalla con los paralímpicos.

martes 29 de julio de 2008

Tomarse un tiempo

Y, sin embargo, me aterra este mundo en el que todo se acaba.

domingo 13 de julio de 2008

Regreso


[No es un Mondrian. Foto de unas alcantarillas de Santiago.]

Estoy de vuelta. Como siempre, viajar es una cuestión de espíritu. Sàgar está enorme, los mosquitos le han acribillado.

Una pensión de mala muerte en pleno centro, llena de bichos, colchón blando y un solo inodoro para todos (!) Aventuras de bibliófilos asentados. Conocí a la experta en la monja Alférez,* Sonia, que vive en Boston. Y, sobre todo, a Chus, esa pelirroja increíble que estudia demonios, brujas y travestis en el Siglo de Oro. Qué torbellino.

Desde los tejados de la catedral de Santiago (revolcones por el césped, lluvia a ultranza) a una bacanal romana en O Gato Negro. Estaba por allí Betibú con su adorable Nora, nos guió hacia ese lugar. En Coruña vino a buscarnos con un cochazo de aquí te espero. La Torre de Hércules no es para tanto. Mejor el Mirador de San Pedro. Y una tetería llena de cachivaches, de estética comaruru.

* Esta monja del siglo VII se envendó los pechos (dicen que hasta se los quemó con ácido), se disfrazó de soldado y viajó a América, donde mató a mucha gente. Era, además, jugadora de naipes. Le rondaron algunas damas, no se sabe si hizo algo con ellas. Cuando la iban a ajusticiar, anunció su sexo y dijo ser virgen. Lo comprobaron y no sólo la absolvieron, le dieron una pensión de por vida. Thomas de Quincey escribió un libro inspirado en su vida.

sábado 5 de julio de 2008

Pero también...

Vale, porque la serenidad es necesaria para calibrar lo salvaje, lo libre, lo eufórico de uno mismo. La maternidad me ha obligado a economizar la energía. Pero, también quiero no parar hasta morime (entonces, pienso, ya descansaré en paz.)

Algunos de nosotros, los survivers, los que vamos a salto de mata, llevamos siempre esa paradoja a cuestas. Caminamos sobre la cuerda floja, habitamos lo que otros llaman Inestabilidad. ¿Dónde encontrar el equilibrio sino en el propio cuerpo, ese cuerpo que baila, come, calla, dice, expresa, se intoxica, se cuida y cae rendido en el catre?

El Chulo y yo buscamos esta semana un relax con la tapadera de una ponencia en Santiago. Una ponencia que hablará sobre manuscritos inéditos que encontré en esa otra faceta de mi vida, la de Indiana Jones que visita bibliotecas perdidas de acá y de acullá.

Pero, por favor, quiero recorrer ese Fin del Mundo, con una moleskine en la mochila. He de poder mirarme al espejo, reconocer ese fuego en los ojos. Conjurar la aventura.

martes 1 de julio de 2008

El encanto de la vida simple

- Era el típico libro de autoayuda, pero su título me gustaba, "El encanto de la vida simple".

Olga está radiante bajo el sol de Badalona. Ha sido mi primera zambullida en la Mar, que me ha abrazado fresca, cristalina, amorosa, como una madre.

Olga es una mujer sencilla, que sabe hechizar. La última vez que la vi me hizo un masaje en los pies y regresé a casa con alas en ellos, como Mercurio. Ella es la sensualidad del tacto, fruta fresca, sonrisa, mar y sol. Son los treinta y dos años mejor cumplidos que conozco.

Se queda dormida, claro. Lleva desde las siete de la mañana currando en el bar. Yo me estiro como un gato sobre la toalla y escucho lo que la Mar quiere decirme. Serenidad. Confianza. Vértigo ante una vida viajera, implaneada, llena de sueños locos.

- Hazlo todo. - dicen las olas. - Aunque temas perder el sentido, si lo haces por amor, nunca se romperá la cuerda.

Da gusto permanecer en silencio con una amiga. Porque entonces puedo escuchar todas las cosas. Mientras Olga duerme y Sàgar juega con sus abuelos, la Mar me dice que la vida es un juego y un vaivén. Y que no me tome nada demasiado en serio.

- Baila. Yo canto cada día, aprovecha mi melodía, la de los árboles, la de los pasos de los hombres.

Olga despierta, poco a poco. Agradezco a la Mar que me siga hablando como una madre crecida.

Luego partimos. Ha llegado el verano. Silbamos y paramos en una heladería.

- Una horchata y un granizado de limón.

domingo 22 de junio de 2008

La camarera del No-Name

Real como la vida misma. Sàgar se despierta a las siete. Vale. Lo entretengo un par de horas con juguetes varios (le he comprado un palo de lluvia, le encanta la percusión), mientras las ojeras siguen colonizando nuevos territorios de mi cara.

Luego, vamos a la calle. Allí seguirá la marcha. Paseos infinitos buscando la sombra. Se ríe a carcajadas cuando el viento mece las copas de los árboles. Mira las palomas y se pone risueño. Le hacen gracia los perros, las nubes, las pompas de jabón de otro niño, todo lo que brilla y se mueve.

- Así da gusto pasear contigo.

Para más inri, se duerme. Ohhhh. Saco un libro y me pongo plácidamente a leer un rato. Soy la tía más feliz del mundo.

Voy a tomar un café al Bar No-Name de Sant Adrià, una plácida terraza a la sombra, y me atiende esa camarera de unos sesenta años, coleta de pelo rubio platino, delgada de cuerpo magro, curtida, echá p'alante. Tiene algo de brujilla. Empatía con el dolor ajeno y observación clínica. Todo un ejemplar de feminidad. Currela y matriarca. Bastante atractiva para su edad.

Hoy no me ha sacado el tema y yo misma le pregunto.

- ¿Cómo van los nietos?

- Hoy el pequeño está con el padre.

- Ah, ¿pero su hija está separada?

- Sí, es que lo tuvo con 18 años.

- Bueno, ahora tenemos menos aguante. Casi todos mis colegas con hijos están separados de sus parejas. ..

Me mira fijamente y me suelta:

- Bueno, yo me separé con treinta y dos años. Estaba embarazada de dos meses.

- ¡Vaya! Con lo sensible que está una embarazada.

- Llevaba con mi marido desde los veinte años. Le quería mucho. Pero se fue con otra, y le perdoné, y luego con otra...

- No lo sabía. Lo siento. Es usted una luchadora. Y mire, ha sacado a todos sus hijos adelante toda sola.

- Sí, cuántas noches pasaba sin dormir, dándole la mano a mis niños. Y al día siguiente, a servir copas y fregar escaleras hasta que me mareaba. Y aun así, muchos meses no tenía dinero. Muchos decían que me juntara con otro para que me ayudara económicamente, pero salí escarmentada. Me pegaba unas palizas...

Me sorprende que me haya explicado antes lo de los cuernos que lo de las palizas.

- Y yo no me daba cuenta. Estaba enferma. Cuanto más me pegaba, más le quería... Una vez casi me mata... Estuve ingresada en el hospital dos semanas... Era una enfermedad, yo le quería mucho.

- Sí, hay tantas mujeres... les hacen daño y aún disculpan al que les zurra. Se llama Síndrome de Estocolmo. Pero usted al final decidió separarse... y fue valiente.

Se enciende un pitillo. Yo otro, para acompañarle.

- Le dejé porque no me podía pegar embarazada. No quería que hiciera daño a la cría. El amor de una madre supera el amor hacia una misma.

Luego me cobra el café, me da el cambio. Ya pica el sol y se pone a abrir las sombrillas de la terraza.

Me alejo del Bar No-Name con una sensación extraña. Qué vida más dura. Que se pudra Hollywood.

lunes 16 de junio de 2008

Caleidoscopio-horizonte-ya


Insinúas que la lluvia es humilde, que las manos pueden conducir el champú hacia el pelo y el volante hasta tu casa.

Cada diez minutos, es verdad, el mundo podría cambiar de nombre.

El miedo, parece, no tiene pelos en la lengua. Imagina la fatalidad, esa espada de Damocles que sería tan divertida cortando el jamón en un plato de gourmet.

Uno se ahoga lo mismo en un vaso de agua que en el fondo del océano. Era Arión ese poeta al que rescataron los delfines de la oceanografía del tedio. ¿Pero quién rescatará a aquel borracho que se asfixia en su cubata? ¿Quién salvará a la viuda de hija, viuda de marido y de madre y de sí misma que se ahogaba en esa lágrima que no salía?

Muros en la piel, candados en la boca.

Callaban para no respirar irregularmente.

Me digo que el duelo significa combate con guante blanco. Qué liviano es saber que la muerte es y que, tal vez, como me contó la amiga Sybila, tiene un ank colgado del cuello y una rueda de repuesto para continuar el viaje.

domingo 15 de junio de 2008

Manchas y adiós y libre al fin

lunes 9 de junio de 2008

Caída libre


[Hearts, de Elainedark]
He quitado el freno de mano al corazón.


(Vámonos, rodemos por la pendiente,

hasta que el mar nos frene.)

domingo 8 de junio de 2008

Madame H en el Forgotten Pub

Madame H mira debajo del mostrador, ahora que está a solas. Está más pálida que de costumbre.

- Mamá, ven a verme.- dice. - Cada vez pierdo a más personas que amo y no sé cómo soportarlo.

Como en la ficción todo es posible, y en el Forgotten Pub uno encuentra lo que ha perdido, la madre de Madame H aparece por la puerta.

- Te dije que era el principio del fin, cariño. No pudiste hacer nada más.

- Mamá, quiero saber dónde te has ido. Dónde estáis tú y Alice Vannoy. No puedo vivir sin vosotras.

- Estamos aquí, contigo, en el Forgotten Pub.

Madame H sigue escribiendo.

- Tendré que escribir mucho e imaginarme conversaciones con vosotras. Si no, lloraré todos los días, aunque tenga un bebé mágico y me broten ideas que me hacen feliz.

La madre de Madame H le coje amorosamente de la mano.

- Hace años os dije a los cuatro que quería, cuando muriese, que quemárais mi cuerpo y que tirárais mis cenizas al mar. Así lo habéis hecho. Fue un día precioso: fuisteis con esa pequeña barca mar adentro, y justo cuando estábais sobre un jardín marino, cayó la urna de arena. Ahora, mi espíritu es libre y puede viajar a todas partes. Hablo como el murmullo de las olas. Cada vez que me eches de menos, camina a la orilla del Mediterráneo: oirás mi voz y secaré tus lágrimas.

- Mamá, todavía no sé todo lo que te echo de menos.

- Lo sé. Yo también os echo de menos a los cuatr