viernes, 17 de octubre de 2008

Colaboradora en le-cool

Ayer fui a un laberinto del Borne. Me había citado con Marta Puigdemasa, editora en Barcelona de le-cool, una revista digital que te invita a pasar el día en un lugar mágico, un contexto ideal para deleitar los sentidos o pasar buenos ratos en la compañía deseada.

Buscadores de arte, aventureros de la pluma y del pincel, personajes solitarios que paseáis por nuestra urbe sin saber dónde detener los pies... le-cool os habla como un colega que os recomienda un espacio-tiempo para disfrutar, para ser algo más que un cuerpo, para ser cuerpo y paisaje.

Le dije que mi profesión era Indiana Jones de las selvas de letras, de los cementerios vocálicos, de los panteones con sílabas, de los marcianos con alma henchida y manos sobre el teclado. Ahora seré exploradora de la ciudad para decir: "he aquí un recital de poesía interesante", "ha aterrizado alguien a dos calles de tu casa", "existe un lugar fantástico donde tomar un café y tener libros a la vista y, tal vez, enamorarte"...

Mi misión es encontrar perlas (musicales, literarias, pictóricas, fotoplásticas, escultóricas, etcetéricas) e invitar a atravesar la puerta. Quiero ser canal de vuestras propuestas íntimas, de vuestros pequeños logros artísticos. Así que, si queréis promocionar cualquier evento, escribidme. Tal vez pueda ayudaros... a llegar a otros ojos, a que el abrazo sea más grande.
;)


(Un sólo árbol no puede formar un bosque. El mago necesita aliados)

lunes, 13 de octubre de 2008

Malabares y mariposas


En el Museo de los Excéntricos Libres, habrá malabaristas de mariposas. Porque, según Alice Vannoy, "hablar con Madame H era como hacer juegos malabares con mariposas".

viernes, 10 de octubre de 2008

Otro del mismo

Poros abiertos a la lluvia, al sol, al amor del hombre, del árbol, de la brisa. Soy naturaleza esculpida por el tiempo. Soy fábrica de combustible y residuo. He amado por debajo de los sótanos y por encima de los terrados. Ése es mi secreto solitario. Ése es. Camino feliz, sorprendida por los colores y las formas, que se me revelan fruto de una paleta riquísima, nutrida de matices. Luego viene esa "tarde cenicienta y mustia/ entartalada, como el alma mía."
Siempre fui mujer sola. Era triste, rara, vagabunda. Los platos, las toallas, los sujetadores; la ley de entropía ha sido fuerte. Los tenedores sucios han huracanado el amor. El cajero automático, qué absurdo su lenguaje. El tráfico rugiente, no lo entiendo. Tú me veías pasar como una intrusa despistada que aterriza en el mundo por casualidad. Charlamos sobre los objetos dispersos en la manta del comerciante africano. Me dijiste, "las dudas son acróbatas sin red". Respondí, "y los charcos, sarcófagos de lluvia".
Buenos días sin sol, buenas noches sin sueño. No soy Virginia Woolf ni Sylvia Plath. No moriré por el amor de un hombre, ni por las guerras mundiales. Que el amor sea para el sol, la hoja, el viento, el libro, el niño. Que la guerra sea uterina o selvática.

miércoles, 8 de octubre de 2008

Sed de todo


Ésta es otra pieza del Museo de los Excéntricos Libres. Se llama "Sed de todo". La botella no está medio llena ni medio vacía. La botella es el placer de la anticipación, es el futuro, es la posibilidad en potencia. El doble recipiente desborda el vino en la conciencia. El vino ya está en la boca y nunca pareció más lejos de ella.

miércoles, 1 de octubre de 2008

He soñado con el Séptimo Infierno

Iba caminando por una llanura llena de polvo, un desierto de western, y justo en medio emergía un extraño edificio, como un espejismo. La construcción era funcional, tenía aspecto de antiguo colegio okupado. Al entrar, se me ha cerrado la puerta en la espalda (una automática de vidrio): me he acordado de esa canción de The Eagles, "Hotel California" y la verdad es que me ha dado un poco de miedo...

En el sótano del edificio se estaba celebrando una gran fiesta. Yo echaba un vistazo pero me quedaba helada al ver que la sala estaba llena de vampiros y matones, gente canallesca de cómic. He mantenido una conversación surrealista con una seductora vampiresa. Con la retórica me he salido por la tangente y no me ha hincado el diente de milagro.

Resignada a mi fin (batido de vampiro), le he preguntado a una prostituta felina que paseaba por allí cómo se llamaba ese lugar.

- Estás en el "Séptimo Infierno".

Se me han puesto los ojos como platos.

- ¿El Séptimo Infierno? ¿Entonces Alice Vannoy ha montado el garito?
- ¿Conoces a Alice Vannoy? - me ha respondido.

Todos los vampiros, monstruos y matones me han sonreído con complicidad.

- ¿Eres amiga de Alice Vannoy?

Alguien ha señalado una escalera que conducía a la planta de arriba.

He comprendido lo valioso que es tener cómplices en el infierno.


De la emoción me he despertado. ¿Exite una continuidad entre este mundo y el más allá? Sea lo que fuere, esta noche pido a la almohada regresar a ese lugar, emborracharme con matones y vampiros, no sin antes haber subido a la planta de arriba, para re-conocer a la dueña del local...

sábado, 27 de septiembre de 2008

El libro de mis amigos (parafraseando a Miller)

A veces, creo que podría escribir un libro sobre mis amigos, y que sería maravilloso, surrealista, trágico, exhuberante: vida en estado puro. Mis amigos son personajes fabulosos, que todavía no se han inventado en una novela. A veces, creo que, si escribiera un libro sobre ellos, habría plasmado todos los sueños de la humanidad en un centenar de páginas. Porque si algo tienen mis amigos es que sueñan como cabrones. Nos hemos disfrazado tanto de imaginación que los siento proteicos e impredecibles, arriesgados y sensibles, enfermos de ficción y borrachos de realidad.


Si mis amigos aparecieran en una novela, el lector quedaría fascinado ante el sibaritismo, la espontaneidad, el "alma puesta" de nuestros primeros encuentros. Son raros y preciosos. Los adoro hasta el punto de desear ser mejor persona: quiero que estallen de felicidad. Cuando me he revolcado en el dolor y en la rabia, me han ofrecido confianza en mi propia fuerza para salir adelante (esa es la única manera de ayudar a alguien).


Es bonito tener un cómplice en este absurdo de mundo en el que hemos aterrizado. Pasear con alguien y silbar por el camino. Los amigos son vínculos, puertas abiertas a una nueva percepción del mundo. Cuando amas a un amigo con transparencia y cariño sientes que tu conciencia se ha expandido más allá de tu piel, de tu educación, de tus putos ojos.

viernes, 26 de septiembre de 2008

Qué es la belleza

Amo a los hombres de atractivo equívoco, no a esos mediocres guapos de revista, no a esos simétricos rompebragas, no a esos plumíferos sin ningún pelo en el pecho y arquitectura de gimnasio. Adoro los mechones despeinados y las arrugas de pensar en soledad. Adoro las estrías de la parturienta y los socavones del esfuerzo del dios humano curtido en las trincheras de Marte. Adoro la sugestión de los residuos del tiempo.
La imperfección da matices al paisaje; las lágrimas de la imperfección siembran el Edén en las facciones.
Escupo en la hoja en blanco y así mancillo su pureza. La imaginación construye lo que todavía no existe.