Mi vulva, el cuerno,
la barca del cielo,
está llena de anhelo
como la Luna Joven.
Mi tierra inculta no es utilizada.
Como yo, Innana,
¿Quién abrirá mi vulva?
¿Quién labrará mi campo?
¿Quién surcará mi tierra húmeda?
1. ¿Quién es, cómo se llama?
Existe una diferencia entre la
doncella y la
mujer madura.
La primera elige que el amor la sirva. La segunda, elige servir al amor.
La
prostituta sagrada es la compañera del alma. Siente un profundo reconocimiento y una
cariñosa devoción por el cuerpo, suma diligencia háptica.
A menudo representada por un
tótem felino, como sucede con
Bastet o incluso con las
tigresas blancas de la tradición tántrica taoísta, revela la
alegría existencial, lo opuesto al miedo.
Este concepto nos recuerda al
Arcano de la Fuerza del Tarot, esa maga que domina al bajo instinto, coronada por el sombrero del infinito.
Ella conduce a la
unión (coniuctio) en el sagrado
témenos, la cámara en la que se unen los opuestos en las bodas místicas.
2. El misterio de la virgen negra
En el año 30.000 a.C. floreció la
Venus negra de Lespugue. Voluptuosidad y
esteatopigia. Era el denominador de las
Venus Paleolíticas.
[Buscadla en el Musée de l'Horme, París]
Ella muestra una parte sombría. En la antigua nomenclatura de la
sal (eros, amargura, sabiduría) aparece el símbolo de
Venus cuadruplicado. De hecho, la palabra
veneno hace alusión al la parte oscura de la diosa que encarna la prostituta.
Su energía kundalini es la
serpiente, que se alimenta del ímpetu soñado de un
amante fantasma.
Como en el Cantar de los cantares de Salomón, ella dice "nigra sum, sed formosa".
Así es Nuestra Señora Bajo Tierra, de la Catedral de Chartres, al Sur de París.
También Ariadna, la princesa de Creta. Dormida en Naxos, después de ser abandonada por Teseo, antes de gozar de los misterios con el jocoso y alegre Dionisos.
O, en Montserrat, la Moreneta:
"el eterno femenino nos eleva hacia ella".
El
Pez es el símbolo del Mesías, que pescará al
Leviatán (el contenido autónomo del inconsciente) y alimentará al bendito en el Paraíso. Como señala Jung en el
Mysterium:
"Allí donde reina la sabiduría, no hay conflicto entre el pensar y el sentir".
3. ¿Y quiénes son las tres Marías? ¡Cómete una Magdalena!
María de Betania, la hermana de Lázaro.
María, la madre del Mesías.
María Magdalena, nuestra protagonista: aquí retratada por Ribera:
Según el
Evangelio de Filipo (uno de los gnósticos):
"La compañera del Salvador es Mª Magdalena. Cristo la amaba más que a todos sus discípulos y
la besaba a menudo en la boca. El resto de los discípulos se ofendieron por esto y le dijeron:
¿Por qué la amas más que a nosotros? El Salvador les contestó:
¿Por qué no os amo como a ella?"
Si quieres más pistas, lee el Pistis Sophia.
Si te queda tiempo, conoce el Evangelio de María Magdalena.
¿Es Verónica la
vera icona: María Magdalena, la del paño sagrado?