WU-WEI
No sé quién soy.
GATO
Podemos inventárnoslo.
MARQUÉS DE CARABÁS
Tú no puedes comprenderlo.
GATO CON BOTAS
Te sorprendería todo lo que puedo llegar a comprender.
MARQUÉS DE CARABÁS (suspira)
¡Estoy enamorado!
GATO CON BOTAS
Lo sé. Siempre sucede, alguna vez, en la vida de alguien.
Aunque no todos se enamoran igual.
MARQUÉS DE CARABÁS
Yo creo que me he enamorado de una bruja.
GATO CON BOTAS
¿De quién estás enamorado?
MARQUÉS DE CARABÁS
¡No lo sé! Pero me parece que estoy enamorado del ser más difícil de amar.
GATO CON BOTAS
¿Hay obstáculos?
MARQUÉS DE CARABÁS
No tiene padres, y hace tiempo que derrotó ella misma al ogro.
Sin embargo, no puedo detener su imaginación.
Me captura para escribirme dentro de sus cuentos.
Dice que escribe cuentos mientras me echa de menos.
Me gustaría poderme meter de verdad dentro de sus cuentos,
me gustaría comerme el mundo con ella, y vivir aventuras,
pero no es fácil, lo prometo.
GATO CON BOTAS
Tranquilo, yo os ayudaré.
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miércoles, 4 de junio de 2014
El cuento de la sirenita
- ¿Te acuerdas del cuento de la sirenita? Ella vive debajo del agua, y canta muy bien. Sacrifica su voz a cambio de irse fuera del agua a enamorar a un príncipe que sólo la conocía por su voz. Una bruja le obliga a quedarse muda.
- ¿Y qué sucede?
- Nunca te fíes de las versiones de Walt Disney.
martes, 3 de junio de 2014
Profesión
A veces, siento que he luchado para llegar al momento en el que me encuentro ahora mismo. Voy por las mañanas a las catedrales de los libros con sed de conocimiento. Allí escribo mis textos bajo unas arcadas góticas, en el silencio maravilloso de un lugar destinado al estudio y la lectura.
Allí dentro, soy feliz. Huele a madera. A mis espaldas tengo un diccionario de Guematría. Puedo buscar el número que me plazca.
Esta mañana he estado allí y me he puesto a reescribir una novela que empecé a los 19 años, una novela que habla sobre sexo.
Como escribo sobre sexo, me he puesto a buscar en la biblioteca libros curiosos sobre sexo. Estoy ojeando la Enciclopedia del erotismo de Camilo José Cela, me río, sonrío. ¡Oh, y saboreando a Bataille! Estoy jugando a aprender cosas. Me estoy divirtiendo sola y necesito compartirlo.
¿Con quién?
Con la humanidad. Contigo, íntimamente contigo.
No sé, desde que me anunciaron la muerte de un amigo, hace unas semanas, pienso que lo relevante es gozar y aprender a amar este fascinante mundo lleno de secretos.
Entonces, ese viejo espíritu de Indiana Jones...
En busca del Santo Grial, o la glándula pineal en pleno trance.
El duende del cocotero se transforma en el gato con botas
Durante aquella noche eterna en una isla y bajo un cocotero, TAZ no podia dormir. Pero recordaba aquello que le decía su padre "lo importante es descansar, lo importante es descansar". Su mente blableaba demasiado, imaginando mil historias acerca de Wu Wei, historias que la sedaban. La mera certeza de la existencia de Wu Wei sobre la tierra ya era un motivo suficiente como para colmarla de felicidad.
- Lo importante es... que existe Wu Wei. Él hace felices a todos sus amantes.
El amanecer carcajadeaba frente a la isla y el cocotero. El duende del coco seguía despierto.
- ¿Has logrado entenderlo ya?
- No, me he pasado la noche entera observando mi enfermedad. Es increíble cómo el amor te quita el hambre y el sueño.
- ¿Seguro que no recuerdas todo lo que te expliqué a través de tu propia cabeza?
- Primero me dijiste que soltara el ancla.
- Sí.
- Después, que amara a Wu Wei sin dejar de amar a la creación entera.
- Exacto.
- Más adelante, me dijiste que me entretenga intentando hazañas poéticas.
El duende del coco se transformó en un gato vagabundo.
- ¿Te acuerdas de mí? No sirve de nada ser un soñador sin una pizca de astucia terrenal. ¡Aloh, Marqués de Carabás!
Y eso puso muy contenta a la pirata. Echaba de menos a Wu Wei, pero el nuevo plan le parecía divertido.
La pirata TAZ charla con el espíritu de un cocotero y decide convertirse en el Marqués de Carabás
La pirata TAZ está debajo de un cocotero. De súbito, le cae un coco sobre la cabeza. Está intentando meditar, pero su mente blablea sin interrupción.
- Es algo superior a mí. Yo no sé cómo gestionar tanta energía. Siento como que me desbordo, soy como un cáliz colmado de néctar...
Le telepatea un duende que está dentro del coco:
-Eso es un furor divino, una sublimación en toda regla.
La pirata TAZ llora.
- ¡Sí, y luego le doy de beber de ese cáliz a mi amado, y dice que le enveneno! ¡Soy una desgraciada! ¡Oh, no puedo dejar de llorar! ¡Wu Wei no soporta mi intensidad! ¡Dice que me comporto como una quinceañera! Se desenamora de mí, se decepciona de mí... ¡ay, ay, ay! ¿Por qué nunca he estado quieta a su lado? ¿Qué haré?
El duende se ríe.
- ... porque le has mentido. Porque le eres fiel. Porque no puedes besar a tus pretendientes, porque en el fondo eres una niñata cursi y te haces pasar por una bellaca presumida y vanidosa.
- ¡No!
- ¿Por qué te importa tanto eso? ¿Quién necesita caricias de su amado?
La pirata TAZ llora.
- ¿Qué puedo hacer? ¡Soy incapaz de suplicar cariño!
- Si está empachado, espera. Deja que se aleje de ti. No le persigas. Quédate aquí, donde estás. Llora. Él también lloró por ti.
- ¿Qué dices? ¡He de luchar!
- ¡No seas idiota! Déjale ir. El mundo entero le hablará de ti.
- ¿Y si me olvida?
- Quizá te olvide, es verdad. ¿Y qué?
La pirata TAZ llora. El duende se ríe.
- ¡Me duele! ¡Eso me duele!
El duende se ríe más alto cuando ella llora más alto.
- Te duele algo que no ha pasado aún. Qué ignorante es el sufrimiento humano -observa el duende.- Teméis cosas muy estúpidas.
- ¡Duende cretino!
- Confía.
-¡Vale!
- Espera a que regrese.
- Sí.
- Él ahora quiere ser Ulises.
- Y yo... ¿quién soy? ¿Penélope o la bruja?
- Tú siempre serás la bruja.
- No te creas, ser bruja tiene sus ventajas.
- ¿Cuáles?
- La primera es el don de hacer conjuros, la segunda, el poder de hacer daño; la tercera, el don de morir ardiendo en una hoguera.
- ¿Eso crees? ¡Pobrecita! La bruja es también todos los otros personajes, pero ha jugado a disfrazarse de bruja.
- Ya.
TAZ parece una niña consentida.
- ¿Y qué te pasó?
-Quiero pasármelo mejor jugando. Me aburre ser quien soy. Me aburre no ser amada como me merezco.
- ¿Quieres jugar a ser Penélope? Teje el tapiz de una poesía que se deshace cada noche, hasta que Ulises regrese disfrazado de mendigo.
- Tengo muchos pretendientes.
- ¿Y? ¿Quieres ser Helena y empezar una guerra a causa de tu belleza?
- ¿Qué mujer no ha deseado ser Helena alguna vez? Pero... no me cuaja mucho... a estas alturas...
- ¿Qué personaje te gustaría ser ahora?
- El Marqués de Carabás. Me aburren las princesas.
- El leopardo se acostará con el cordero, y el desierto florecerá como una rosa.
- Es algo superior a mí. Yo no sé cómo gestionar tanta energía. Siento como que me desbordo, soy como un cáliz colmado de néctar...
Le telepatea un duende que está dentro del coco:
-Eso es un furor divino, una sublimación en toda regla.
La pirata TAZ llora.
- ¡Sí, y luego le doy de beber de ese cáliz a mi amado, y dice que le enveneno! ¡Soy una desgraciada! ¡Oh, no puedo dejar de llorar! ¡Wu Wei no soporta mi intensidad! ¡Dice que me comporto como una quinceañera! Se desenamora de mí, se decepciona de mí... ¡ay, ay, ay! ¿Por qué nunca he estado quieta a su lado? ¿Qué haré?
El duende se ríe.
- ... porque le has mentido. Porque le eres fiel. Porque no puedes besar a tus pretendientes, porque en el fondo eres una niñata cursi y te haces pasar por una bellaca presumida y vanidosa.
- ¡No!
- ¿Por qué te importa tanto eso? ¿Quién necesita caricias de su amado?
La pirata TAZ llora.
- ¿Qué puedo hacer? ¡Soy incapaz de suplicar cariño!
- Si está empachado, espera. Deja que se aleje de ti. No le persigas. Quédate aquí, donde estás. Llora. Él también lloró por ti.
- ¿Qué dices? ¡He de luchar!
- ¡No seas idiota! Déjale ir. El mundo entero le hablará de ti.
- ¿Y si me olvida?
- Quizá te olvide, es verdad. ¿Y qué?
La pirata TAZ llora. El duende se ríe.
- ¡Me duele! ¡Eso me duele!
El duende se ríe más alto cuando ella llora más alto.
- Te duele algo que no ha pasado aún. Qué ignorante es el sufrimiento humano -observa el duende.- Teméis cosas muy estúpidas.
- ¡Duende cretino!
- Confía.
-¡Vale!
- Espera a que regrese.
- Sí.
- Él ahora quiere ser Ulises.
- Y yo... ¿quién soy? ¿Penélope o la bruja?
- Tú siempre serás la bruja.
- No te creas, ser bruja tiene sus ventajas.
- ¿Cuáles?
- La primera es el don de hacer conjuros, la segunda, el poder de hacer daño; la tercera, el don de morir ardiendo en una hoguera.
- ¿Eso crees? ¡Pobrecita! La bruja es también todos los otros personajes, pero ha jugado a disfrazarse de bruja.
- Ya.
TAZ parece una niña consentida.
- ¿Y qué te pasó?
-Quiero pasármelo mejor jugando. Me aburre ser quien soy. Me aburre no ser amada como me merezco.
- ¿Quieres jugar a ser Penélope? Teje el tapiz de una poesía que se deshace cada noche, hasta que Ulises regrese disfrazado de mendigo.
- Tengo muchos pretendientes.
- ¿Y? ¿Quieres ser Helena y empezar una guerra a causa de tu belleza?
- ¿Qué mujer no ha deseado ser Helena alguna vez? Pero... no me cuaja mucho... a estas alturas...
- ¿Qué personaje te gustaría ser ahora?
- El Marqués de Carabás. Me aburren las princesas.
- El leopardo se acostará con el cordero, y el desierto florecerá como una rosa.
lunes, 2 de junio de 2014
Ta(z)rot
Este libro nació gracias a un amor.
El sentimiento es real, aunque lo demás parezca locura.
El sentimiento es real, aunque lo demás parezca locura.
Shamhat
[El nudo de Innana]
¿Te acompaño hasta la esquina?
No pronunciaré aquello que procastina mi vida.
Los demonios aún no son malvados
y me dan cien latigazos
por cada palabra errónea que emito sin cantar.
¿Por qué no me puedo callar?
Allí en el bosque hay un hombre salvaje,
llamado Enkidu.
Mi deber es enamorar y enamorarme.
Éste es mi trabajo.
Sirvo al amor,
y ahora tengo la misión
de enamorar a un salvaje.
Mi diosa, Ishtar, me ha enviado a seducirle.
Aspiramos a ser pájaros.
En el cielo, existe una paz
que sonríe compasiva
ante el sufrimiento de la densidad terrestre.
Éste es mi trabajo.
Sirvo al amor.
Me acerco hasta allí.
Él está a solas con el río y las criaturas.
Él se baña en el río con las criaturas.
Dicen que no hay arma más poderosa que la belleza.
Me desnudo ante él. No tengo miedo.
Nos excitamos mutuamente.
Hacemos el amor durante una semana, sin parar,
durante una semana.
Meditamos haciendo el amor.
¿Y después?
¿Me acompañas?
Quiero presentarte a una tribu guerrera,
vive en Uruk, mi ciudad.
¡Allá hay templos tan hermosos!
Ahora ya podemos crear una epopeya.
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