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lunes, 28 de abril de 2014

Pequeña idiota




 
Estimado Hafiz,

¡Me siento tan idiota!
La memoria es siempre una hija bastarda de la realidad.  ¿Eres ese fantasma que esta noche se hizo pasar por ti, mientras soñaba? ¿Eres el ser que me incendia y me congela?

Ese lienzo que has pintado tan bien por dentro... Esa calavera ataviada con los disfraces de la crucifixión... Ese rostro en el paño... ¿Quiénes son?

El ser humano encerrado en su cárcel de espejos.
¿Cómo empezar a romper todos los espejos y convertirlos en ventanas?

¡Oh Hafiz, me despiertas con placer! Y, cuando el placer me aletarga, me despiertas con dolor. Te pareces demasiado a la vida. Te sueño como una huérfana con sed de hogar. 

El abismo abraza a la cima y se fusionan en uno.

Deambulo por Yetzirah y me apego a todas las sombras que se ponen tus ojos por bandera. Aunque sean mentira, si su silencio tiene un ápice del tuyo, me vuelvo esclava.
Los libros son prisiones. Los deseos son prisiones. Incluso, tu mirada es una prisión. 

Esta noche he vuelto a encontrarte. Sin embargo, esta vez, estábamos en una habitación en penumbra. Allí había ocho hombres, a parte de ti. Todos ellos querían que me humillaras en público. Y así decidías hacerlo. 

Lo primero que hacías era decirme que me amabas. 
Después, me obligabas a separarme de tu idolatrada imagen.
Me decías que era inevitable. 
Las imágenes son prisiones. 
Tu mirada de compasión era infinita, y un séquito de hombres contemplaban mi despedida con morbo y excitación, orgullosos de que me rechazaras. 
Y la Tierra se abría y me metía dentro.


domingo, 27 de abril de 2014

El muro de los abrazos



Estimado Hafiz,

Ayer bebí por la noche un brebaje para encontrarte en sueños. Tiene mucha vitamina B.
Plátano maduro, remolacha y yogurt natural. 

Te he encontrado en ese lugar al que solíamos ir a abrazarnos.

Es una pared de un antiguo templo lemur. En esa pared hay escritos conjuros para bailar con el viento y para despertar a las flores en la Primavera.

Yo he de esperarte recostada en esa pared con los ojos cerrados. Mientras espero, preparo a mi piel para la dulce colisión con tu cuerpo. Es un cataclismo necesario.

Me acaricia el viento. Me estremezco. Abismos, placas tectónicas, terremotos. Vértigo de morir.
Tu alma llega antes que tú. 

Llegas silencioso. El silencio es la premisa de todo. El silencio es la ventana por la que nos escapamos volando. Mímica poética del amor.

Mi cuerpo recibe tu impacto, que es tan lento y gradual como el despegue del vapor.
Ese abrazo acaba con el tiempo. Ese abrazo-fusión me explica que somos el ciclo del agua.


No sé si podría explicar cómo es ese impacto, a cámara lenta.
Primero, mis pezones te detectan, como antenas.
Después...



Es el orgasmo indecible. Pero en la cata podría decir que hay mucho fuego dentro, mucho fuego evaporándome. Soy ligera como un ángel esculpido en luz que ríe.

Abro los ojos. Sigo abrazándote. Siempre. El abrazo.
El abrazo nos hace íntegros. Ahora ya podemos ser superhéroes.
A nuestra derecha, veo un accidente. Es un coche de bomberos. Acudimos corriendo hacia allí. Vemos a los bomberos. Son jóvenes hermosos. Hay una bombera moribunda con los ojos azules preciosos con un contorno almendrado. Ella me mira sonriéndome. Me enamoro de ella. Tú estás a mi lado, y sientes cómo me enamoro. Nos enamoramos juntos de ella.

Nos enamoramos de todos los seres.

sábado, 5 de abril de 2014

Kurukshetra



(Unos loros verdes entran en la habitación, cogen las sábanas de mi cama con el pico y se me llevan volando otra vez. Yo soy Maga y todos los demás, estoy fusionada en el Atman o el (In)consciente Colectivo. ¿Dónde estoy? ¿Cuál es el circo de esta noche? Akasha otra vez. La batalla de Kurukshetra.)


ARJUNA EN SUEÑOS
 ¿Me haces un favor?

 MAGA Y TODOS LOS DEMÁS
¿Cuál?

ARJUNA EN SUEÑOS
Haz el amor.

 MAGA Y TODOS LOS DEMÁS
¿A ti?

ARJUNA EN SUEÑOS
De la cuna a la sepultura,
en todo momento,
haz el amor,
créalo en todas partes,
fabrícale un templo en tu cuerpo y tus pisadas,
escúlpelo con tus manos mientras tocas,
rézalo en poesía inaudible,
¡fabrica amor! ¡haz el amor!
¡crea el amor!

(Aparece un clown con un trombón. Está diez minutos intentando tocar el trombón, pero no suena. Maga y todos los demás ríen. Después, mete el brazo dentro del trombón, y saca una naranja.)

CLOWN
 ¡Oh, una naranja!
¡Este es el mundo!

ARJUNA EN SUEÑOS
Haz el amor.

(El clown saca dos palillos mondadientes. Uno lo esconde en el bolsillo y saca el otro, que hace volar onomatopéyicamente.)

CLOWN
Érase una vez...
una nave malvada...
¡oh, nooooooooo!

(El clown escupe mientras habla, como una regadera. Todos ríen.)

¡Y esa nave malvada...
aterrizó en la Tierra!

(Clava el palillo en la naranja.)

¡Se clavó en ella!
¡Ah, pobrecita!
 Y empezó a sacar un líquido
negro
asqueroso
pegajoso
¡puaj!
¡Y la tierra se quedó
NEGRA
PUTREFACTA!

(Maga y todos los demás ríen. El clown se saca otro palillo del bolsillo.)

CLOWN

Pero... ¡llegó otra nave,
con música de circo,
en esa nave íbamos todos nosotros!

(Maga despierta y tiene en los labios sabor a zumo de naranja.)


jueves, 20 de diciembre de 2012

El viejo avatar me tiende trampas para que despierte

Iba por la calle y he visto el clásico carricoche con un bebé dentro a punto de irse despeñado por una pendiente.

Justo cuando iba a detenerlo.. ¡Fium! ¡El carro se ha puesto a levitar!

- ¿Qué demonios está pasando?

Entonces, me he girado y ha aparecido mi antiguo avatar, que es un hombre negro de dos metros, joven, apuesto, con pinta de superguerrero postapocalíptico.

- Cada vez tengo que inventarme tretas más peliculeras para que tengas un sueño lúcido. Hace tiempo que quiero enseñarte cosas nuevas, pero siempre andas enfrascada en dramas oníricos.

Y, justo entonces, me he despertado con una extraña sensación. La felicidad me guiña un ojo. Con el ojo cerrado, me dice más que con el que tiene abierto.

martes, 7 de diciembre de 2010

Próxima estación: el mundo odnum le


["Todo viaje, aunque tenga mil leguas, comienza con un solo paso". Lao-Tsé recuperado por el Viajero Permanente (autor de la foto)]


- Bienvenida a la saison priminvernal.- dijo, borroso, mientras me guiñaba uno de sus enormes ojos saltones de color perro fugitivo.


Desperté tirada en medio de una carretera que estaba en medio de un desierto. Un desierto con el suelo agrietado, no de esos de dunas; un desierto sin arena, con la esterilidad apelmazada.


- ¿Quién soy, qué eres?- pregunté.


-Yo soy tú en otro deseante y deseable. Tú eres yo en otra deseante y deseable. Jamás podrás pensar desde mí, porque casi no existo, y... viceversa.


No era un príncipe-rana; no era un ángel de la guarda ni un mosso de escuadra. Era algo así como alguien más inesperado aún. Era un yo en otro lugar, con otro disfraz deseable y deseante, con el sexo contrario y todas las respuestas del mundo en la chaqueta.


- ¿Te duele algo?- estaba atento a mi dolor.


Asentí. Tenía el estómago- ese segundo corazón- destrozado. Vomité un crucigrama, y luego un soneto malo, y después un folletín de 365 páginas por entregas.


Me miró con atención sin reír mucho ni fruncir el ceño.


- ¿Te ha sentado bien devolver ese montón de cuentos sin sentido?

Noneé, porqué aún me quedaba un nomeolvides atrancado en la tráquea. Lo escupí con sangre, en el suelo asfaltado. La sangre agrietó la carretera, y salió un trébol de cuatro hojas de allá en medio.


- ¿Qué ha pasado?- pregunté.


- Bueno - respondió.- Un día te fuiste a dormir demasiado pronto.


- ¿Y?


- El Leviatán te dio una paliza, porque te fuiste dormir sin decir te quiero a nadie.


Una convulsión me hizo eructar y después vomité Il canzonière.


- ¿Qué debo ¡cof cof! hacer para ¡cof cof cof!curarme?


Ladeó la cabeza, guardó silencio, y dijo:


- Cortarte el pelo, podar tus versos, tijeretar tus pensamientos.


Aparecieron en sus bolsillos unas tijeras de podar gigantes. Los mechones de cabello iban cayendo mientras yo lloraba con uys y ays muy melancólicos. Los versos malos de mis sinapsis se desincrustaban con un salfumán telúrico. Empecé a pensar en sol y, en clave de sol, arranqué una sinfonía con la primera sonrisa amanecida en el infierno.


- El dolor es una peluquería.- observó el alter ego con sombrero y ojos verdiazulinegros.


Yo seguía vomitando la lava del amor sin objeto.


- Pero... ¿hacia dónde iré?


El elfo me señaló a la vez hacia la izquierda y hacia la derecha. Entonces vi, justo en frente, una parada de autobús, anunciada con luces de neón, que decía:


- EL TIEMPO ESTÁ LEJOS.


Me incorporé. Caminé un paso, dos, tres. Las luces de neón iban cambiando:


- MUÉVETE SIN MOVERTE.


Cuatro, cinco, seis.


- LLEGARÁS A AQUÍ DENTRO DE UN NUNCA.


Siete, ocho, nueve.


- SUBE MIENTRAS BAJAS.


Diez.


- BRILLA MIENTRAS TE APAGAS.


* He escrito este semirelato bajo la propuesta bizarra del gran Arthur Kelvin Calvet :-)

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Snorkeling en el horror vacui & mundo taquigráfico

¿Para cuánto da una vida? Cabe en ella lo que mmm pfff caray.

El tiempo se parece a algo que se pierde, mientras melodrameamos con farándulas espejo, rifi rafes, sonrisas en ámbar, té contigo, carátula de disco, géiser mental, libro dardo.

El caballo galopa sinmigo y al ladrón siempre se le olvida la luna en la ventana. La alegría puede ser una disciplina espartana, que consiste en vigilar las bagatelas de la mente, decir a la basura sináptica que calle, cerrar los ojos para que se abran otros, los de la glándula pineal.

¡Seleccionad, seleccionad, seleccionad lo que la voluntad de adentro!

Entre tanto, los ciclos son saltados a la comba, los días giran como peonzas, un niño me llama mamá, escribo la historia de nunca acabar y, efectivamente, nunca la acabo.

Podría destruir el jardín bajo el que me enterré para mirar las estrellas.

La moraleja de este post es que las moralejas moran lejos.

lunes, 11 de enero de 2010

Ser una piedra es mejor de lo que creía


[Debía de ser una de esas rocas madre, o estaba más abajo aún]


Últimamente me voy a dormir con varias preguntas encima. Quiero consultárselas a mi oráculo de Delfos doméstico y barato, la almohada. Y tarde o temprano voy a parar a esos océanos del inconsciente colectivo, trabo conversación con desconocidos interesantes, levito en parajes con colores y música abstractos y suelo despertarme muy desorientada, sin saber qué cara tengo o cuál es el color de mis ojos. La visión del espejo matutino me despierta carcajadas. Mi traje humano está aún muy bien planchado, tiene pocas arrugas. Le queda bastante trote.

Hace unos días soñé que era una piedra enorme y compacta sepultada por varias toneladas de tierra. Cualquiera diría que podía ser una pesadilla, ¿no? Pues la verdad es que tenía una sensación de bienestar y felicidad indescriptibles. La temperatura era la adecuada y me sentía completamente conectada con el murmullo de la madre tierra.

¿Tengo un tumor en la cabeza?¿Cuáles son los límites de la cordura?

miércoles, 14 de enero de 2009

Un noctario

La oniromancia es un arte tan antiguo como el soñar.
Hay quienes dicen soñar despiertos. Otros, despertamos mientras dormimos. Nos llaman onironautas.
Un noctario es la bitácora de los acontecimientos vitales nocturnos, lo que comúnmente se ha llamado "diario de sueños". Nadie sabe por qué, al revés que el diario, jamás ha cuajado como género literario. Tal vez se haya integrado en el Libro de Sombras que todo mago escribe en secreto.

miércoles, 1 de octubre de 2008

He soñado con el Séptimo Infierno

Iba caminando por una llanura llena de polvo, un desierto de western, y justo en medio emergía un extraño edificio, como un espejismo. La construcción era funcional, tenía aspecto de antiguo colegio okupado. Al entrar, se me ha cerrado la puerta en la espalda (una automática de vidrio): me he acordado de esa canción de The Eagles, "Hotel California" y la verdad es que me ha dado un poco de miedo...

En el sótano del edificio se estaba celebrando una gran fiesta. Yo echaba un vistazo pero me quedaba helada al ver que la sala estaba llena de vampiros y matones, gente canallesca de cómic. He mantenido una conversación surrealista con una seductora vampiresa. Con la retórica me he salido por la tangente y no me ha hincado el diente de milagro.

Resignada a mi fin (batido de vampiro), le he preguntado a una prostituta felina que paseaba por allí cómo se llamaba ese lugar.

- Estás en el "Séptimo Infierno".

Se me han puesto los ojos como platos.

- ¿El Séptimo Infierno? ¿Entonces Alice Vannoy ha montado el garito?
- ¿Conoces a Alice Vannoy? - me ha respondido.

Todos los vampiros, monstruos y matones me han sonreído con complicidad.

- ¿Eres amiga de Alice Vannoy?

Alguien ha señalado una escalera que conducía a la planta de arriba.

He comprendido lo valioso que es tener cómplices en el infierno.


De la emoción me he despertado. ¿Exite una continuidad entre este mundo y el más allá? Sea lo que fuere, esta noche pido a la almohada regresar a ese lugar, emborracharme con matones y vampiros, no sin antes haber subido a la planta de arriba, para re-conocer a la dueña del local...

miércoles, 20 de febrero de 2008

Golconda



[Golconda, René Magritte]

Hay un abismo entre el tópico del vacío mental y el hecho empírico de notar que una chispa pone el cerebro del revés. Lo desconocido, entonces, se vuelve conocido, y lo conocido se permuta en probabilidad aérea. Todo eso, ¡me enciendo! todo eso se va porque yo sé lo que es tocar la arena en una tierra de sueños, y pensar “esto es un sueño" y notar que en ese preciso instante se desvanece el escenario y despertamos a las formas de la vigilia. Sin embargo, el mero pensamiento me retiene en el borde de un charco que empapa otro sombrero de hongo. Lluvias de hombres mediocres que barnizó Magritte.

lunes, 18 de junio de 2007

Ese ángel disfrazado de humano


Tenía los cabellos tan finos que los hombres ciegos los habrían confundido con una corona dorada. Estábamos sentados en un banco de piedra, justo delante de la estación de tren.

- Supongo que si sólo me quedase un día de vida…

- Calla. Sólo responde cuando puedas decir la verdad. (Por la noche sueño que lloras, siempre lloras sobre la almohada rellena con tus fantasmas del pasado. Llamas con ardor a tus difuntos e ignoras que pronto vivirás su misma suerte.)

- “Caminaría desnuda durante el resto de mi vida;
pegaría los sellos de esas cartas que no llegaron,
y, si el tiempo no fuera tiempo, también guardaría
los recuerdos en una caja de madera.”

Se hizo un enorme silencio. Después, añadí:

- Pero no puedo morir si alguien me está soñando ahora.

Y las sábanas se le enganchaban en las alas porque yo no deseaba despertar.

sábado, 14 de abril de 2007

El beso de Apolo


Una vez, en sueños, se me apareció Apolo. Me dio un beso en los labios y me secó la saliva. La boca se agrieta y desaparece el agua. La sequía predispone a la ablación del verbo. Pedí a Apolo beber del cáliz de su lira porque mis versos se estaban ajando y los cabellos, lentamente, se iban engriseciendo. Pero vino desnudo, sin laurel, de oro. En la oscuridad de la noche (era su descanso, Artemisa le había trocado el carro), se coló por mi ventana abierta y quiso robarme lo que le pedía.
Los días son largos y esa esfera de luz que despierta a los seres me impide escribir. Sólo cuando no me mira su ojo inmenso, puedo pensar que el calor del sol evapora los mares, y que es imposible besar a un astro sin prenderse fuego.