miércoles, 1 de octubre de 2008

He soñado con el Séptimo Infierno

Iba caminando por una llanura llena de polvo, un desierto de western, y justo en medio emergía un extraño edificio, como un espejismo. La construcción era funcional, tenía aspecto de antiguo colegio okupado. Al entrar, se me ha cerrado la puerta en la espalda (una automática de vidrio): me he acordado de esa canción de The Eagles, "Hotel California" y la verdad es que me ha dado un poco de miedo...

En el sótano del edificio se estaba celebrando una gran fiesta. Yo echaba un vistazo pero me quedaba helada al ver que la sala estaba llena de vampiros y matones, gente canallesca de cómic. He mantenido una conversación surrealista con una seductora vampiresa. Con la retórica me he salido por la tangente y no me ha hincado el diente de milagro.

Resignada a mi fin (batido de vampiro), le he preguntado a una prostituta felina que paseaba por allí cómo se llamaba ese lugar.

- Estás en el "Séptimo Infierno".

Se me han puesto los ojos como platos.

- ¿El Séptimo Infierno? ¿Entonces Alice Vannoy ha montado el garito?
- ¿Conoces a Alice Vannoy? - me ha respondido.

Todos los vampiros, monstruos y matones me han sonreído con complicidad.

- ¿Eres amiga de Alice Vannoy?

Alguien ha señalado una escalera que conducía a la planta de arriba.

He comprendido lo valioso que es tener cómplices en el infierno.


De la emoción me he despertado. ¿Exite una continuidad entre este mundo y el más allá? Sea lo que fuere, esta noche pido a la almohada regresar a ese lugar, emborracharme con matones y vampiros, no sin antes haber subido a la planta de arriba, para re-conocer a la dueña del local...

10 comentarios:

Vanidoso dijo...

Bonita fiesta, espero llegar antes del eterno final, y cuando no hayan acabado con la bebida.

¿Alice Vannoy?

Yo fui quien rompió sus cadenas...

Saludos, y seguiré leyendo.

Mónica González Caldeiro dijo...

Yo tuve exactamente esa sensación la noche que Langston Hughes me envolvió en su abrigo. Y justo me desperté cuando se abrían las puertas del teatro.

Me temo que siempre quedará abierto ese interrogante, esa puerta a lo desconocido... hasta que nuestros estimados Carontes nos conduzcan de la mano, afablemente.

LILITH dijo...

¿Exite una continuidad entre este mundo y el más allá?

Sí, Maga y lo digo con la boca grande y sin dudarlo, uno y otro se intercomunican, somos algo más que materia

Therfer dijo...

somos energía...y la energía nis e crea, ni se destruye,...sólo se transforma...

...por otra parte, toda la vida es sueño, y los sueños sueños son...

Llop dijo...

Yo tengo un gato maravilloso, el gato Hamlet, y él me ha ayudó una vez a reencontrarme con un amigo muy querido, que lo asesinaron y era algo que me dolía demasiado.
Pues en el sueño nos reencontramos y hablamos: Le expresé mi dolor ante la injusticia de su destino, pero él me consoló y me dijo que en donde estaba ahora, lo que había pasado no tenía ninguna importancia, y que él estaba muy bien y quería qu eto tb estuviera tranquilo...nos dimos un gran abrazo y lloré mucho mientras lo abrazaba, y se despidió d emí.
Cuando desperte, estaba llorando y abrazando al gato Hamlet, que también me abrazaba.

Por algo los egipcios creían que los gatos albergaban muchas veces el alma de Osiris, y tenían la facultad de habitar en todas dimensiones a la vez, e ir de una a otra como si nada pasara...

un abrazo

Maga Despistada dijo...

Un abrazo, Llop. Gracias por compartir tu sueño. Yo esta noche he soñado con mi madre, y también me decía que donde está ahora es feliz y libre. ¿Por qué debe pasar esto? Algo habrá...

Anónimo dijo...

Los caminos del Séptimo Infierno son inescrutables, que diría el refrán.

G.

nickmazziu dijo...

Yo creo que cada vez estoy peor o soy más realista, o estoy mejor, no sé como explicarlo. Parece que haya muerto y vuelto a nacer en un envase oxidado. Creo que nunca lo superaré, estará conmigo. quizá la esencia de su optimismo me da la energía que tengo para seguir. Queremos un bienestar mejor, pero la verdad es que la vida pasa y ser feliz buscando nuestras inquietudes es lo único que podemos hacer, además de completar nuestro ciclo trayendo un espécimen genético nuestro al mundo. Ahora me doy cuenta del regalo de la vida que nos dio. Parece que me diga, ahora no estoy y esta es la película que te ofrezco. Eres el protagonista, y lucha porque los tuyos disfruten de la suya. A veces no comprendo este regalo y lo veo negativo, otras veces es lo más maravilloso que me ha pasado (en este momento lo estoy pensando, viendo todos los seres que quiero y estan conmigo). un besi

Anónimo dijo...

El Séptimo Infierno seguirá siempre allí...

Grimm.

Miss Morpheus dijo...

Maga, ¿alguna vez has caído desde un precipicio? seguramente no, pero conoces esa sensación. Casi todos lo hemos sentido en sueños y no creo que difiera demasiado de la realidad. ¿Cómo de gruesa es la línea que separa los sueños de la realidad? Quizá, en tu caso, esa línea sea inexistente... y te puedas permitir el lujo de pasearte por el Séptimo Infierno siempre que lo desees. Creo que así es. Disfruta de ello y cuéntanos...