viernes, 14 de noviembre de 2008

Sí, un sacacorchos...



Como dice Lilith, el amor también se parece a esto...

4 comentarios:

Mónica González Caldeiro dijo...

Et voilà. Gira el sacacorchos, algo te destroza por dentro. Sonríe de felicidad, porque estás vivo.

Miss Morpheus dijo...

Tan importante es introducir el sacacorchos con mimo como extraerlo... porque si no, ya sabemos todos lo que ocurre. Un tirón que desgarra, rompe, desperdiga trozos de corcho y se carga el vino. ¿Por qué se valora de pronto tan poco ese vino que durante años has reservado, cuidado y girado para que no se picara?

Therfer dijo...

EL vino se recupera...con el tratamiento químico apropiado. Y luego descubrimos que somos materia y que aquel sacacarchos son hormonas y demás neurobioquímica estrambótica...como en tus escenas románticas Maga :-P

nickmazziu dijo...

Es verdad, si se puede recuperar el mamut que ya etá extinto porqué no el buen vino?