domingo, 6 de febrero de 2011

El juego de la vida

- Se pueden comprar edificios enteros, ciudades... pero la juventud, la juventud que tienes...

Estamos a oscuras. Pasada medianoche. E-138.

- Te mereces ser feliz... - continúa.

Cáncer metastásico. Me explica su vida en la oscuridad, me revela secretos que nadie sabe, cosas que sólo se pueden decir cuando uno tiene encima la conciencia de la muerte y la lucidez infinita del dolor.

Le doy la mano y le acaricio la frente. Tiene fiebre. A veces, entra y sale alguna enfermera. Le quiero tanto que sólo se lo puedo decir en silencio, mientras le cojo la mano y me estremezco de amor.

Me marcho cuando se queda dormido. Y me pide que me vaya de fiesta. Que ascienda al trono del imperio de la noche. Antes, sin embargo, paso por casa para lavar su pijama, me paro a escribir este post y cuelgo este vídeo en youtube.




No sabemos cuánto tiempo nos queda por aquí, pero aún respiramos sobre la faz de la tierra. Carpe diem :-); disfrutad del juego de la vida.

3 comentarios:

Kamarada X dijo...

La felicidad no tiene metástasis. Pequeños nódulos se adivinan aquí o allá, algunos los disimulan pues crecen en lugares inapropiados.La felicidad no tiene metástasis, crece y muere al instante, austera y mezquina, sólo para demostrarnos que la desgracia ocupa nuestras vidas...

Lego dijo...

Life is too short

Víctor dijo...

Es muy bueno. Muy bueno. La inspiración se me antoja amarga, no obstante. Efímero es todo (¡Larga vida a lo efímero! -leía en un retrete en Madrid el otro día). Pero tenemos los sentidos. Y un mundo sensual que pasa y pasa. Esa maravillosa manzana, que tú dices... Keep'm coming, Maga.