viernes, 25 de febrero de 2011

No llegaré al Nirvana, me cachis

- Libérese del nombre y de la forma y de los deseos y temores que ellos crean. ¿Qué queda entonces?
- La nada.
- Sí, queda el vacío. Pero el vacío está colmado hasta el borde.

(Fragmento de Yo soy Eso. Conversaciones con Sri Nisargadatta Maharaj)


***

Leo esto y me pregunto cómo será posible liberarme de estas palabras que me fascinan y me obligan a escribir todos los días, estas palabras que me hacen pensar y que llenan mi mente de películas. Tampoco sé cómo sacarme del pecho esos deseos como balas de plomo, esos deseos que incendian la mirada y generan un baile magnético pero que también conducen irremediablemente a la adicción mental de un placer cada vez mayor. Los deseos te destrozan porque al final acabas deseando la Luna, como el emperador Calígula. Fuera de órbita, sueños enormes como galaxias.

Después, está el miedo. El miedo se parece demasiado al deseo, pero es como el negativo de la foto, es la repulsión del dolor.

DESEO +: Atracción del placer
MIEDO- : Repulsión del dolor

Si eliminamos esos dos polos de nuestra vida, ¿qué sucede? ¿Nos convertimos en un iluminado insensible?

Deseo desear. El deseo construye mundos que, aunque estallen en el futuro, tienen nombres y formas maravillosas. El deseo, sin embargo, tiene al miedo encima; como la copa tiene su respectiva resaca. El deseante magno puede acojonarse mucho. Pero, en fin, Marçal Font solía decir que "ser valiente es tener miedo y seguir cabalgando".

Creo en la voluptuosidad del todo, la nada me parece sosa y aséptica, de momento. Por lo tanto, aplazaremos la iluminación para de aquí a un rato, cuando me harte de deseos imposibles y de sufrimiento melancólico. Yonkis líricos del mundo, ¿cómo alcanzaremos la serenidad? ¿Qué ingeniero creará un solo deseo desterrado de miedo? ¿De qué clase de material está fabricado el gozo sin dolor, la alegría infinita?

Ah, y no os lo he dicho: hoy he soñado que mi habitación era un techo sin paredes. Habrá que demoler ese techo para volar.

14 comentarios:

Precesión del perihelio dijo...

Una maldición cultural pesa sobre el deseo. El deseo como satisfacción de una carencia como motivación esencial. Apunta siempre hacia el fantasma, hacia la falta. Su hilo conductor es la frustración permanente y el placer eventual. Catexis y descarga, tensión y orgasmo; y vuelta a empezar. El deseo del muerto que nos brinda nuestra cultura responde al mismo esquema interpretativo que el de los iluminados: deseo-carencia. Terrible maldición. ¿Es el único esquema posible? ¿Entonces qué? Entonces nos olvidamos de la carencia, no la necesitamos (¿quién nos lo impide?), y nos abrimos al devenir de las intensidades que nos recorren, vivimos en el goce en lugar de someternos al circuito de la falta-placer. ¿O qué?

:')

Altazor rumbo a mejor dijo...

Entropía obliga. ¡Al placer de cabeza y tonto el último! Falta más grande que la que trae la muerte consigo no hay y esa ya llegará. ¡Viva Casanova! ¡Muera Simeón el Estilita!

Por cierto, esa frase no es del tonto del culo de Marçal Font, el tal parafraseaba a San Pablo cuando lo decía...

Edgar Lee el Master dijo...

Tonto del culo lo serás tú Altazopollas, Marçal Font es un tío cojonudo. Esa no es la versión de los evangelios, es el adagio popular que se dice en miles de sitios. Estoy casi seguro de que el origen es anterior, de la cultura helénica, pero ya se sabe que San Pablo sufrió una suerte de amnesia (llámalo iluminación) cuando, precisamente, cayó del caballo...

Marçal Font dijo...

¿Y quién teme caer del caballo?

Gracias por los elogios a ambos.

victor dijo...

el cim i el sot
en mi creuats

vinc d’on vaig

arribo on sóc
no em calen ales



yo creo que vivimos así como en círculos i espirales, contradicciones permanentes, a veces llenos, a veces vacíos....

laMagaDespistadafalsa dijo...

Escribo sin escribir en mí
y tan magna obra espero
que quiero porque no quiero.

Maga Despistada dijo...

¿Cuál es la entrada al jardín del Edén?¿Por qué cambia constantemente de lugar y de puerta? ¡Falsa Maga Despistada tonta del culo, ninguna palabra tuya superará al ladrido de los perros! La literatura es a la verdad como el bostezo al sueño.

Lego dijo...

Me lo he leído 3 veces, tanto el texto como los comentarios, y no he entendido nada. A parte de que el deseo va ligado a la frustración, pensamiento que no comparto al 100%.

Te preguntas cómo sacarte del pecho esos deseos, y después dices que deseas desear?
Porqué esa necesidad de no desear ni pasar miedo?

Veo 2 explicaciones al hecho de no haber entendido nada: o tengo que estudiar literatura para entenderlo, o nadie lo entiende y la gente opina igualmente (como acabo de hacer ahora). Cuál es la cierta? Iluminadme porfavor.

Nada del Otro Mundo dijo...

tienes que estudiarte a ti mismo para entender a la gran Maga Despistada

Nada del Otro Mundo dijo...

y un poco de literatura no te iría mal, las contradicciones son la esencia de la poesía

Maga Despistada dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=_D-mtCdYgsA&feature=player_embedded

Lego dijo...

Gracias :-)

Para mí la belleza de la poesía no está en el poema, sino en los sentimientos del lector. La poesía la hace el lector. El escritor es un guía, pero la poesía la hace el que la lee y la siente. Igual que los cuadros, la música, o la vida misma.
Es mi opinión.

Rosélavy dijo...

El escritor nunca deja de ser el primer lector de su propia obra, creo yo.

lily dijo...
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