martes, 24 de septiembre de 2013

El sueño de la cima subterránea



- ¿Por qué tendría que perseguir algo todo el rato? ¿Hasta cuándo la ambición de otro objetivo, y de otro tesoro, y de otro laberinto? ¿Por qué no dedicarme simplemente a ser, a tener conciencia de que existo y de que existe un mundo entero danzando para mí en creación?
- Eres idiota, Sísifo. - respondió la piedra.- Sígueme cargando hasta la cima. De lo contrario, morirás.
- ¿Y no me iba a morir de todos modos?
- Sí, pero olvídalo enseguida. Llénate de ruido y fabrícate otro alzhéimer. Te olvidarás de la muerte cargando ese vacío. Y, si cabe, sáciate con la ilusión del amor.

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