martes, 27 de mayo de 2008

Hoy se ha ido. Al fin tiene esa paz que pedía. Me alegro de que no haya sufrido más que aquella noche. Queda el secreto, ese interrogante abierto sobre el más allá. Pero también el inmenso vacío del duelo. El seguir aún.

6 comentarios:

innes dijo...

Hasta ahora no me he atrevido a decir nada sobre algo que creo que huye de las palabras. Me preguntaba cómo podías. Impotente, con una impotencia distinta a la tuya. No creo que haya nada que pueda decirse capaz de consolar a un espíritu como el tuyo. Lamento, cronopio, que hayas pasado y pases tan pronto por la que debe de ser una de las peores tragedias de la vida. A menudo sin ley.
Mi más tierno abrazo y comprensión.
Para toda la familia.

Mónica González Caldeiro dijo...

Lo siento muchísimo, María. Espero que recuperes la serenidad tras semejante locura, tan dolorosa; que puedas sublimar todo ese sufrimiento...

No puedo más que ofrecerte mi oído si lo necesitas, que estoy aquí por tí, no lo dudes ni un momento.

Un fuerte abrazo, para ti, tus hermanos y para toda tu familia.

Anónimo dijo...

María preciosa,
Sabía poco de ti, lo que Myriam me había contado y hoy, curiosamente, nada más despertarme me has venido a la mente así que he entrado y…
Sólo decirte que ánimo, que aquí estoy para cualquier cosa que necesites. Aunque entiendo muy bien lo que estás pasando no tengo palabras. Ojalá que puedas dejar los días con serenidad, el tiempo está de tu parte. Un abrazo enorme, Mar (la fotógrafa)

LILITH dijo...

Maga, este fue uno de los dos poemas que se leyeron en el funeral de José Hierro. Él tenía una idea parecida a la de tu madre, tal vez te alivie un poco leerlo, te quiero mucho:

"Si muero, que me pongan desnudo,
desnudo junto a el mar.
Serán las aguas grises mi escudo y no habrá que luchar.

Si muero que me dejen a solas.
El mar es mi jardín.
No puede, quien amaba las olas,
desear otro fin.

Oiré la melodía del viento,
la misteriosa voz.
Será por fin vencido el momento
que siega como hoz.
Que siega pesadumbres.

Y cuando
la noche empiece a arder,
Soñando, sollozando, cantando,
yo volveré a nacer."

JOSÉ HIERRO

Maga Despistada dijo...

Gracias a todos por estar ahi. Mi madre fue una campeona, un ejemplo a seguir. Cuantas personas la querían, me ha maravillado ver cómo la gente del barrio acudía a su funeral. Hasta el camarero del bar de la esquina tenía palabras de amor para su marido y sus hijos. Ya sabéis, la vida es un tango y hay que bailarla. Os quiero mucho y prometo ser fuerte, tengo mucho para regalaros.

Therfer dijo...

No estás sola Maga. Ella estará ahí siempre y nosostros también. Te queremos mucho.