sábado, 17 de abril de 2010

Paupérrima


Sí, este mes ya se me acaba el paro. Soy
paupérrima.

Pero a veces pienso -he aquí la única esperanza- que la imaginación puede sobornar a la pobreza y convertirla en el filón de oro.

No me siento culpable de ser pobre. Las rúbricas del estigma son claras: escriben literatura urgente y salvavidas.

Compré todas mis acciones y no voy a subastarlas.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

La imaginación es creativa.
Tal vez los manuscritos viejos si den más de comer que la cultura popular.

Maga Despistada dijo...

Cierto, Anónimo. Salgamos de la melancolía de una vez, aprendamos del éxito de ser mentes libres: esa es la némesis del poderoso caballero, don Dinero.

Y a por manuscritos viejos, ¡jajaja! Tiene que salir la segunda peli de Indiana Mary Jane.

Anónimo dijo...

Las mentes libres también están libres del dinero. Lo cual no significa que lo rechacen. También ha habido y hay intelectuales muy interesados en las riquezas. Y tiranos que hablaban de salvar a los pobres (casi todos). La intelectualidad no aporta nada a los demás si está aparte de los demás.
Por otra parte ¿Pq parece tan imprescindible crear pensando en los demás?
¿Hace falta ser político para ser creativo? ¿Y héroe, hace falta ser héroe?

unoquepasabaporaquí dijo...

No sufras, maga. Los bloggers te apadrinaremos para que no te mueras de hambre.

nickmazziu dijo...

El más pobre es el que no se tiene a sí mismo. Y el amor mueve montañas, y a tí te sobra mucho amor para repartir en la vida, en tu trabajo, porque nos haces felices. Y eso no tiene precio, para lo demás mastercard. Estamos contigo para lo que haga falta Maga.